{"id":323888,"date":"2015-02-05T05:00:13","date_gmt":"2015-02-05T04:00:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/camerun-una-escuela-de-nueva-evangelizacion\/"},"modified":"2024-05-16T14:49:07","modified_gmt":"2024-05-16T12:49:07","slug":"camerun-una-escuela-de-nueva-evangelizacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/camerun-una-escuela-de-nueva-evangelizacion\/","title":{"rendered":"Camer\u00fan, una escuela de \u2018nueva evangelizaci\u00f3n\u2019"},"content":{"rendered":"<p><p><strong>Una escuela del Evangelio: una cita que se repite cada dos meses <\/strong>y que involucra a todo el pueblo, incluido el p\u00e1rroco y el Fon, el rey, la autoridad del lugar. \u00bfEl programa? Profundizar un vers\u00edculo del Evangelio, captando las facetas que se aplican mejor a la vida cotidiana, para tenerlo como hilo conductor hasta la pr\u00f3xima reuni\u00f3n. En cada reuni\u00f3n, dentro del esp\u00edritu de comuni\u00f3n, tratan de compartir c\u00f3mo lograron ponerlo en pr\u00e1ctica y se dan rec\u00edprocamente nueva fuerza para ir adelante con el experimento. Esta din\u00e1mica, comenzada en <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/news\/2013\/02\/10\/lhai-fatto-a-me-storia-di-fontem-narrata-da-chiara-lubich\/\">Fontem<\/a>&#8211; la ciudadela de los Focolares de Camer\u00fan- por voluntad del Fon se reproduce tambi\u00e9n en Akum, otro pueblo de Camer\u00fan. En el comienzo, la participaci\u00f3n es sobre todo femenina. Pero poco a poco participan cada vez m\u00e1s los hombres, quienes est\u00e1n realmente impresionados (aunque no lo admiten abiertamente) del cambio de las esposas. Tratemos de captar algo de sus propios relatos.<\/p>\n<p>\u00ab<strong>Me llamo Suh Nadia \u2013 dice una chica-. <\/strong>Con algunos compa\u00f1eros de escuela nos pusimos de acuerdo para unirnos a la oraci\u00f3n mundial de los j\u00f3venes de los Focolares que se llama <strong><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/news\/2012\/12\/28\/riparte-il-time-out-per-la-pace\/\">Time-out<\/a>. <\/strong>Al principio \u00e9ramos seis, luego doce. En determinado momento lo supo el director, quien me llam\u00f3 a la direcci\u00f3n. Pensaba: ahora nos va a castigar porque por algunos minutos interrumpimos el estudio. Me llen\u00e9 de valor y trat\u00e9 de explicarle la importancia que ten\u00eda esta oraci\u00f3n. De hecho, aunque en Camer\u00fan hay paz, existen muchos pa\u00edses alrededor que est\u00e1n sufriendo por la guerra, por lo tanto debemos rezar por ellos. El director, despu\u00e9s de haberme escuchado, me agradeci\u00f3 y me dijo que se ocupar\u00eda de modificar el horario de las clases para que todos los estudiantes puedan unirse a nosotros\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Ahora toma la palabra Evangeline: <\/strong>\u00abYendo a casa de mi t\u00eda, me di cuenta de que los vecinos maltrataban a una chica que estaba con ellos, que, para escapar, se hab\u00eda ido a dormir a la iglesia. Mientras la acompa\u00f1aba a su casa casa el p\u00e1rroco trat\u00f3 de convencer a la familia para que la trataran bien. Pero apenas se fue el p\u00e1rroco, los dos comenzaron a gritarle. Ella lloraba fuerte. Me acerqu\u00e9 a ella, la escuch\u00e9 con amor y decid\u00ed hablar con su familia. Aunque mi t\u00eda me desanimaba, yo pensaba en lo que nos dice el Evangelio y entonces al d\u00eda siguiente fui a conversar con esta familia. La se\u00f1ora me dijo que ella no era hija de ellos, sino que era una joven que trabajaba con ellos como enfermera. \u201cPrecisamente porque ella los ayuda \u2013 dije- tendr\u00edan que tratarla como a una hija\u201d. La mujer no me prestaba atenci\u00f3n pero el marido s\u00ed me escuchaba: \u201c\u00bfQui\u00e9n eres?\u201d, me pregunt\u00f3, \u201c\u00bfQui\u00e9n te env\u00eda?\u201d. Cuando supo que hab\u00eda ido a esa casa por mi propia iniciativa, me agradeci\u00f3 y me prometi\u00f3 que no la iban a maltratar m\u00e1s. Despu\u00e9s viendo que la chica no ten\u00eda casi nada de ropa para ponerse, le llev\u00e9 algunos vestidos m\u00edos\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Ver\u00f3nica normalmente cocina tambi\u00e9n para su suegra. <\/strong>Un d\u00eda la suegra le dice que por un problema en los ojos no logra ni siquiera ver lo que come y que tal vez sea mejor que no le lleve m\u00e1s la comida. Ver\u00f3nica consigue una consulta en el hospital y la noche anterior va a dormir con ella. En esa ciudad viven dos hijos de la se\u00f1ora, pero ellos no manifiestan inter\u00e9s por su madre. Los m\u00e9dicos deciden operarla enseguida y as\u00ed Ver\u00f3nica, a pesar de sus compromisos de trabajo, se queda con ella en el hospital durante una semana. Volviendo a casa, ni siquiera los otros hijos de la se\u00f1ora se preocupan por su madre, de modo que Ver\u00f3nica sigue yendo a cuidarla y le lleva comida, sin importarle que los hijos van a ver a la madre s\u00f3lo cuando est\u00e1 ella para aprovechar tambi\u00e9n ellos de la comida. \u00abEs la cuarta vez que vengo a estas reuniones de \u2018nueva evangelizaci\u00f3n\u2019 \u2013 concluye Ver\u00f3nica- s\u00f3lo trato de poner en pr\u00e1ctica lo que aprendo aqu\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p><strong>\u00abMe quedaban solo 2000 francos cameruneses (frs)\u00a0<span id=\"result_box\" class=\"short_text\" lang=\"es\"><span class=\"hps atn\">(<\/span><span class=\"\">unos 3 euros<\/span><span class=\"\">)<\/span><\/span> y ten\u00eda que hacer las compras\u00bb,<\/strong> cuenta Marie refiri\u00e9ndose a la frase del Evangelio \u2018<strong>Den y se les dar\u00e1\u2019.<\/strong> \u00abPara ahorrar hab\u00eda ido al mercado que queda lejos, a seis millas. Me hab\u00edan quedado 700 frs. Cuando, ya de regreso, me di cuenta de que no hab\u00eda comprado aceite. Decid\u00ed comprarlo cerca de mi casa: mis 700 frs me iban a alcanzar justo. Estaba por cruzar la calle cuando una chica me toc\u00f3 el hombro y me pidi\u00f3 que la ayudara a comprar unas especias. Una voz dentro de m\u00ed me dijo: \u00a1dar!. As\u00ed fue que le pagu\u00e9 las especias: 250 frs. Con lo que me quedaba pod\u00eda comprar medio litro de aceite. Pero un hombre que conozco me pidi\u00f3 que le comprara la sal: eran 100 frs. Finalmente se me acerc\u00f3 un muchacho y tambi\u00e9n \u00e9l me pidi\u00f3 que le pagara las especias: otros 200 frs. Mir\u00e9 la plata que me quedaba en la mano: ya no me alcanzaba para comprar el aceite. Volviendo a casa le ped\u00ed a mis hijos que calentaran los recipientes para ver si sal\u00eda todav\u00eda un poco de aceite, pero estaban completamente vac\u00edos. Entonces les dije que fueran a la tienda a preguntar si nos pod\u00edan dar un poco de aceite a cr\u00e9dito, pero no ten\u00edan. Tampoco mi vecina ten\u00eda para prestarme. \u00bfC\u00f3mo iba a hacer para cocinarle a mis hijos? En ese momento lleg\u00f3 el hijo de una querida amiga m\u00eda con una canasta en la cabeza. \u201cVine a verte\u201d, me dijo, \u201cMi madre no pudo visitarte por la muerte de tu madre y ahora ella te manda esta canasta\u201d. La abro y hab\u00eda nueces de coco, pescado seco y &#8230;. 5 litros de aceite!\u00bb<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sucedi\u00f3 en Akum, en el Camer\u00fan anglohablante, en la frontera con Nigeria. En el coraz\u00f3n de \u00c1frica, un pueblo completo que descubre que el Evangelio cumple sus promesas.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[904],"tags":[],"class_list":["post-323888","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-focolare-worldwide-2-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323888","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=323888"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323888\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=323888"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=323888"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=323888"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}