{"id":323970,"date":"2015-03-12T04:30:23","date_gmt":"2015-03-12T03:30:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/igino-giordani-desde-el-parlamento-italiano-al-mundo\/"},"modified":"2024-05-16T14:49:23","modified_gmt":"2024-05-16T12:49:23","slug":"igino-giordani-desde-el-parlamento-italiano-al-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/igino-giordani-desde-el-parlamento-italiano-al-mundo\/","title":{"rendered":"Igino Giordani:  desde el parlamento italiano al mundo"},"content":{"rendered":"<p><p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-120776\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/48-3-1-09Giordani.jpg\" alt=\"48-3-1-09Giordani\" width=\"350\" height=\"243\" \/><\/p>\n<p><strong>Desde Montecitorio al mundo: <\/strong>este camino de <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/chi-e-chiara\/igino-giordani\/\">Igino Giordani <\/a>comenz\u00f3 hacia fines de los a\u00f1os Cuarenta, cuando Igino lleg\u00f3 a una etapa de su vida un poco problem\u00e1tica. El mundo lo reconoce como a un gran intelectual cristiano, un brillante estudioso de los Padres de la Iglesia, un escritor apologista y coherente, pero \u00e9l advierte que est\u00e1 viviendo un cierto \u201caburrimiento en el alma\u201d. Su fe y su caridad se despiertan con el encuentro con <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/chi-e-chiara\/\">Chiara Lubich<\/a>, la fundadora del Movimiento de los Focolares.<\/p>\n<p><strong>El encuentro entre los dos fue algo extraordinario<\/strong> y lo dicen las circunstancias especiales en las que ocurre: Igino Giordani era un hombre casado, ten\u00eda 54 a\u00f1os y 4 hijos ya adultos.<\/p>\n<p>Chiara era una joven que ten\u00eda m\u00e1s o menos la mitad de su edad y le hab\u00eda pedido audiencia para una necesidad concreta: encontrar un apartamento en Roma.<\/p>\n<p><strong>Giordani, hab\u00eda sido miembro de la Asamblea Constituyente; <\/strong> era tambi\u00e9n un diputado de la Democracia cristiana, de aquellos \u201chist\u00f3ricos\u201d, porque estuvo entre los primeros \u2013 ya desde los a\u00f1os Veinte- que trabaj\u00f3 por el naciente Partido Popular, el partido de inspiraci\u00f3n cristiana fundado por el sacerdote Luigi Sturzo.<\/p>\n<p><strong>Chiara era una joven laica, y el encuentro ocurri\u00f3 bastante antes del Concilio Vaticano II, <\/strong> cuando normalmente no era frecuente que a las se\u00f1oritas laicas se les reconociera alg\u00fan rol en la Iglesia.<\/p>\n<p><strong>Sin embargo, a pesar de estas enormes diferencias, el encuentro con Chiara transform\u00f3 a Giordani, <\/strong>y desde ese momento \u00e9l llev\u00f3 el Ideal de la Unidad a la pol\u00edtica. Su mensaje lleg\u00f3 a un parlamento donde el contraste ideol\u00f3gico era fuert\u00edsimo. El 16 de marzo de 1949 estaba en juego el Pacto Atl\u00e1ntico.<\/p>\n<p><em>\u00abPrecisamente hac\u00eda pocos meses que conoc\u00eda a Chiara \u2013 <\/em>son palabras de Giordani- <em>y hab\u00eda una discusi\u00f3n sobre el Pacto Atl\u00e1ntico, se hab\u00edan formado dos bloques: uno que estaba de acuerdo con Am\u00e9rica, con los Estados Unidos, otro que estaba de acuerdo con Rusia; se estaba en los momentos preliminares de una nueva guerra, una masacre, la guerra definitiva. Y un d\u00eda hab\u00eda una \u00e1lgida discusi\u00f3n en la C\u00e1mara; me acuerdo que ese d\u00eda est\u00e1bamos tan enojados en la C\u00e1mara que yo tem\u00eda que alguien sacara una pistola y disparara, tanto era el que hab\u00eda entre los dos grupos. <\/em><\/p>\n<p><em>Yo hab\u00eda pedido la palabra y me acuerdo que antes de hablar <\/em><strong><em>toma asiento cerca m\u00edo un diputado cristiano, cat\u00f3lico: Pacati, <\/em><\/strong><em>el excelent\u00edsimo Pacati. Entonces me dijo: \u2018Tengamos Jes\u00fas en medio ahora que hablas\u2019. Y tom\u00e9 la palabra. Al principio hab\u00eda ruido, gritos, etc.; poco a poco se fue haciendo silencio, al final parec\u00eda que la C\u00e1mara se hab\u00eda convertido en una iglesia, exist\u00eda un silencio perfecto y yo expresaba las ideas que nosotros aprendemos en nuestro Movimiento, es decir <\/em><em>que<strong> la guerra no sirve para nada<\/strong>, <\/em><em>que la guerra es la mayor estupidez, que la guerra sirve para la muerte; que nosotros no queremos la muerte, nosotros queremos la vida y la vida est\u00e1 en el amor, en buscar el acuerdo. (&#8230;)<\/em><\/p>\n<p><em>Todos nosotros debemos reaccionar, de cualquier parte del pa\u00eds que procedamos, de cualquier partido al que pertenezcamos o fe que profesemos, porque se trata verdaderamente <strong>de volver a descubrir el rostro del hombre, en el cual se refleja el rostro de Dios,<\/strong> que est\u00e1 debajo de tantas l\u00e1grimas, debajo de la fealdad acumulada por la guerra y el barro. <\/em><\/p>\n<p><em>El secretario parlamentario concluy\u00f3 su relato de la discusi\u00f3n describiendo los aplausos y las felicitaciones que de todos los sectores del hemiciclo llegaron a donde estaba Giordani. <\/em><\/p>\n<p>Muy pronto, alrededor de Igino <strong>se reunieron numerosos parlamentarios <\/strong>con el deseo de seguir el ideal de la unidad. Recordamos s\u00f3lo algunos nombres: Gaetano Ambrico, Palmiro Foresi, Tarcisio Pacati, Enrico Roselli, Angelo Salizzoni y Tommaso Sorgi, quien se convertir\u00e1 en el principal bi\u00f3grafo de Giordani. Con ellos, Giordani realiz\u00f3 actividades que iban contra la corriente de aqu\u00e9lla \u00e9poca. Por ejemplo, en 1951 trabajaron en el <strong>\u00abAcuerdo interparlamentario para la defensa de la paz\u00bb,<\/strong> junto con otros 40 parlamentarios pertenecientes al partido liberal, al republicano, al socialdem\u00f3crata y al democristiano.<\/p>\n<p>Siempre contra corriente, en pleno clima de guerra fr\u00eda, su pacifismo lo llev\u00f3 en 1949, junto con un parlamentario socialista, Calosso, a promover <strong>la primera ley sobre la objeci\u00f3n de conciencia. <\/strong>Es de imaginar las dificultades que encontr\u00f3 Giordani, cuando, como relator, \u00a1present\u00f3 la propuesta en la C\u00e1mara! Pero sus convicciones eran muy firmes: matar al hombre, hecho a imagen y semejanza de Dios, significa cometer un deicidio.<\/p>\n<p><em><strong>\u00abNace una nueva conciencia c\u00edvica, <\/strong><\/em><em>&#8211; <\/em><em>escribe Giordani &#8211; <\/em> <em> la cual abate las divisiones entre los partidos o las facciones o corrientes y entre los privilegios de casta, de raza, de clase, y, dilat\u00e1ndose, supera las fronteras estatales. El impulso comunitario que se despierta por el amor cristiano y que lleva hasta integrar a Jes\u00fas en la sociedad, es un despertar religioso y social, que, como nosotros creemos, si se logra, cambia la historia de la humanidad\u00bb <\/em><\/p>\n<p><em>Cierto proclamar hoy d\u00eda ideales de amor y de comuni\u00f3n en pol\u00edtica podr\u00eda parecer algo temerario&#8230; pero tambi\u00e9n era algo temerario (o quiz\u00e1s m\u00e1s) en los tiempos de Giordani. S\u00ed, <strong>Giordani viv\u00eda en la profec\u00eda,<\/strong> y aun viviendo con profundo compromiso los desaf\u00edos de la \u00e9poca, no quedaba atrapado por ellos.<\/em><\/p>\n<p><em>Su profec\u00eda era fuerte debido a un Ideal inmenso, el de la unidad, sostenido por una espiritualidad moderna y cautivadora, que Chiara Lubich don\u00f3 al mundo, y que Igino Giordani vivi\u00f3 tambi\u00e9n en la pol\u00edtica. <\/em><\/p>\n<p><em>Alberto Lo Presti (Director del <a href=\"http:\/\/www.iginogiordani.info\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Centro Igino Giordani<\/a>)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alberto Lo Presti, director del Centro Igino Giordani, lee la aventura pol\u00edtica de este polifac\u00e9tico personaje, a partir de su encuentro con Chiara Lubich. Los entretelones de una intervenci\u00f3n de Giordani en el Parlamento referidos al Pacto Atl\u00e1ntico y la inutilidad de la guerra. #politics4unity<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-323970","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323970","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=323970"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/323970\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=323970"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=323970"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=323970"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}