{"id":324060,"date":"2015-04-20T21:00:11","date_gmt":"2015-04-20T19:00:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/por-que-quise-volver-a-siria\/"},"modified":"2024-05-16T14:49:39","modified_gmt":"2024-05-16T12:49:39","slug":"por-que-quise-volver-a-siria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/por-que-quise-volver-a-siria\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 quise volver a Siria?"},"content":{"rendered":"<p><p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-122766\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/20150421-01.jpg\" alt=\"20150421-01\" width=\"380\" height=\"285\" \/><strong><em>Una mirada viva, una sonrisa dulce, con un velo de tristeza, que permanece cuando cuenta los tr\u00e1gicos acontecimientos del pa\u00eds que se convirti\u00f3 ahora en su patria por propia elecci\u00f3n. Ghada, \u00bfqu\u00e9 es lo que te ha empujado a volver a Siria?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A los 20 a\u00f1os dej\u00e9 la familia y la patria para seguir a Dios. En septiembre de 2013, cuando decid\u00ed volver a Siria, el entusiasmo era el mismo. Estaba intacto. No me asustaba la idea de que podr\u00eda morir. Mucho m\u00e1s me atra\u00eda el deseo de vivir al lado de las personas que a\u00f1os anteriores hab\u00eda conocido y quer\u00eda que ellos sintieran que no hab\u00edan sido abandonados. Me impuls\u00f3 el deseo de compartir su vida, sus temores, la precariedad de su modo de vivir cotidiano. Aqu\u00ed, de hecho, las bombas explotan cuando menos te lo esperas.<\/p>\n<p><strong><em>Pero, \u00bfno existe ning\u00fan aviso previo a los bombardeos para poderse proteger de alg\u00fan modo?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>No hay sirenas que anuncien los raid y tampoco se puede confiar en una estrategia que haga suponer cu\u00e1ndo y d\u00f3nde caer\u00e1n las bombas. Por otro lado, estamos ya en el 5\u00ba a\u00f1o de guerra y no podemos estar atrincherados por siempre. Uno se puede detener un d\u00eda, un mes, pero despu\u00e9s, aunque truenen los morteros, la vida debe continuar: los ni\u00f1os van a la escuela y los padres van a trabajar para mantener la familia. Todo va adelante, en la precariedad y en el riesgo m\u00e1s absoluto. Hab\u00eda vivido el mismo drama cuando estaba en el focolar en L\u00edbano, pero aqu\u00ed todo se agrav\u00f3 m\u00e1s, todo es m\u00e1s dif\u00edcil. Aqu\u00ed se respira terror y violencia en cada rinc\u00f3n.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-122767\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/20150421-02.jpg\" alt=\"20150421-02\" width=\"380\" height=\"285\" \/><strong><em>T\u00fa ya estuviste en Siria en el pasado. \u00bfNos puedes decir algo del cambio que encuentras? <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Cuando estaba en el focolar de L\u00edbano, viajaba a Aleppo, a Homs y tambi\u00e9n a Damasco porque ya hab\u00eda muchas personas que deseaban mantenerse en contacto con los Focolares. Por la sensibilidad y la profundidad interior del pueblo sirio, resultaba f\u00e1cil estrechar v\u00ednculos significativos. Se compart\u00edan los valores cristianos, que son aqu\u00ed muy sentidos. A\u00fan dentro de la pluralidad de las Iglesias y de ritos distintos, propia de esta tierra, hab\u00eda y hay todav\u00eda gran armon\u00eda entre todos. Cuando en el \u201994 se planific\u00f3 el focolar en Aleppo, fui enviada a abrirlo junto con otras dos focolarinas. Me qued\u00e9 durante 9 a\u00f1os. Para Siria eran momentos de prosperidad: el pa\u00eds no ten\u00eda deuda p\u00fablica y el PIL estaba en constante incremento. De noche las chicas pod\u00edamos salir libremente.<\/p>\n<p>Ahora hay una tempestad. Pero lo peor es la ausencia de perspectiva de que esta guerra pueda terminarse.<\/p>\n<p>Volv\u00ed, para decir junto con los otros focolarinos que est\u00e1n en Siria, que no los hemos olvidado, que Jes\u00fas nos hizo una \u00fanica familia y por esto queremos correr los mismos riesgos. Tambi\u00e9n nosotros, de hecho, como todos, vamos al trabajo, a la iglesia, al mercado, sin saber si volveremos a casa. Estamos all\u00ed por el amor que nos liga y la comunidad en Siria sabe que estamos dispuestos tambi\u00e9n a dar la vida por ellos.<\/p>\n<p>Del mismo modo que ellos tambi\u00e9n est\u00e1n dispuestos a darla por nosotros. Esta reciprocidad es de verdad excepcional. Compiten para hacernos sentir bien, para compartir con nosotros todo lo que tienen.<\/p>\n<p><strong><em>Ustedes las focolarinas, est\u00e1n en Damasco, una ciudad fascinante, rica en arte, en historia, una famosa meta tur\u00edstica. \u00bfC\u00f3mo se vive all\u00ed, hoy?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En la ciudad, pero tambi\u00e9n en los pueblos, cada d\u00eda se desaf\u00eda a la muerte. El transporte a menudo no existe por la falta de gasoil y los continuos sitios de bloqueo. Se sabe cu\u00e1ndo se sale pero no se sabe cu\u00e1ndo se vuelve. En las casas falta la electricidad y tambi\u00e9n el agua durante horas. Se llega a la exasperaci\u00f3n. A tal punto que el \u00e9xodo \u2013para quienes quieren dejar el pa\u00eds- est\u00e1 en continuo aumento. Se calcula que la emigraci\u00f3n, tampoco est\u00e1 exenta de enormes riesgos, ha superado los 6 millones de personas. Pero la religiosidad es siempre muy fuerte. En el V\u00eda Crucis del viernes santo, a\u00fan conscientes de que las bombas pod\u00edan explotar de un momento a otro, los cristianos estaban todos en la procesi\u00f3n, llevando con ellos tambi\u00e9n a los ni\u00f1os. Recientemente los muchachos que conocemos hablaron por skype con un grupo de coet\u00e1neos portugueses. Ellos quer\u00edan organizarse para mandar ayuda y preguntaban qu\u00e9 era lo que m\u00e1s precisaban. Y ellos, aun teniendo necesidad de muchas cosas materiales, segu\u00edan repitiendo: \u00abRecen por nosotros, recen por la paz, recen para que se detenga este espiral de odio\u00bb<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-122768\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/20150421-03.jpg\" alt=\"20150421-03\" width=\"200\" height=\"356\" \/><strong><em>La elecci\u00f3n de ustedes de quedarse en Siria, es una elecci\u00f3n fuerte, valiente&#8230;<\/em><\/strong><\/p>\n<p>No nos sentimos h\u00e9roes. Tampoco estamos aqu\u00ed a t\u00edtulo personal. Antes de partir pude encontrar al papa Francisco y en sus palabras de aliento sent\u00ed todo el amor de la Iglesia que se acerca a este pueblo tan probado. Nos sentimos sostenidos tambi\u00e9n por el amor de todo el Movimiento de los Focolares esparcido en todo el mundo. Precisamos este amor para seguir esperando, impotentes frente a la supremac\u00eda de los intereses econ\u00f3micos y a la proliferaci\u00f3n del mercado internacional de armas. Nuestra <em>misi\u00f3n<\/em> es participar y compartir los dolores cotidianos de la gente. Festejamos juntos los aniversarios, construimos momentos de distensi\u00f3n entre adultos y ni\u00f1os para tratar de aliviar el stress. Organizamos momentos de espiritualidad, rezamos juntos por la paz. En Navidad nuestros j\u00f3venes organizaron un concierto al que asistieron 300 personas, entre ellos tambi\u00e9n amigos musulmanes. Recientemente festejamos una boda. En la familia hab\u00edan sido asesinados dos hijos y a causa del luto, la chica no pod\u00eda salir de la casa vestida de novia. Entonces sali\u00f3 del focolar, y todos nosotros la acompa\u00f1amos a la iglesia. Tratamos de integrarnos en las iniciativas de la Iglesia local y con las otras expresiones eclesiales que est\u00e1n aqu\u00ed, nos ayudamos a aliviar los sufrimientos y las privaciones de la gente. Para continuar juntos esperando y creyendo, sosteniendo cada esfuerzo a fin de que la paz llegue.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De t\u00fa a tu con Ghada, focolarina \u00e1rabe-cristiana, libanesa. Una vida dedicada a su gente de Medio Oriente. Desde hace un a\u00f1o y medio est\u00e1 nuevamente en Siria. Para seguir creyendo y esperando.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[905],"tags":[],"class_list":["post-324060","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-senza-categoria-2-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324060","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324060"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324060\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324060"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=324060"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324060"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}