{"id":324124,"date":"2015-05-13T04:00:21","date_gmt":"2015-05-13T02:00:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/giordani-es-la-hora-de-maria\/"},"modified":"2024-05-16T14:49:52","modified_gmt":"2024-05-16T12:49:52","slug":"giordani-es-la-hora-de-maria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/giordani-es-la-hora-de-maria\/","title":{"rendered":"Giordani: \u201cEs la hora de Mar\u00eda\u201d"},"content":{"rendered":"<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-123970\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/20150513CentroAveSculturaMaria.jpg\" alt=\"20150513CentroAveSculturaMaria\" width=\"400\" height=\"290\" \/><\/strong>\u00ab<strong>La Iglesia universal, cuando llega a Mar\u00eda, canta<\/strong>. En medio de la mediocridad y del aburrimiento, aparece su nombre y la atm\u00f3sfera se aclara, un sinn\u00famero de luces se encienden. Ella es el sol en el que Dios puso su habitaci\u00f3n\u00bb. As\u00ed escribi\u00f3 Igino Giordani (en <em>Mar\u00eda modelo perfecto<\/em>, Citt\u00e0 Nuova, Roma, 2012) y tambi\u00e9n \u00e9l canta con la Iglesia, ubic\u00e1ndose entre los numerosos artistas, te\u00f3logos, santos, quienes, casi compitiendo entre ellos, ilustraron las virtudes de la Madre de Dios, su belleza, la grandeza de su funci\u00f3n en la econom\u00eda de la redenci\u00f3n.  En el libro mencionado se concluye una trayectoria: el camino recorrido por Giordani en la comprensi\u00f3n del misterio de Mar\u00eda, en su actitud de vida hacia ella.  Giordani ya hab\u00eda escrito sobre ella repetidas veces en art\u00edculos y en numerosas p\u00e1ginas de sus libros. Ya le hab\u00eda dedicado un volumen: Mar\u00eda de Nazaret, de 1944. Pero hasta ese momento, el tema siempre hab\u00eda sido contemplar, alabar, invocar a Mar\u00eda.  En <em>Mar\u00eda modelo perfecto<\/em> aparece una diferencia, que refleja totalmente el salto de madurez que hab\u00eda dado: ahora el tema es, s\u00ed, contemplar, pero sobre todo <strong><u>imitar<\/u> <\/strong>a Mar\u00eda.  La relaci\u00f3n intelectual y de vida de Giordani con la Madre de Jes\u00fas adquiere una dimensi\u00f3n m\u00e1s profunda en 1948, a partir de su encuentro con <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/chi-e-chiara\/\">Chiara Lubich<\/a> y con el movimiento al que ella dio vida, conocido como <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chi-siamo\/\">Movimiento de los Focolares<\/a>, pero cuyo nombre verdadero es <strong>Obra de Mar\u00eda<\/strong>.  Desde sus inicios, la experiencia de Chiara y de las personas que han entrado en co\u00admuni\u00f3n con ella \u2013 experiencia centrada en la Palabra y de manera especial en <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/spiritualita-dellunita\/unita\/\">la oraci\u00f3n de Jes\u00fas por la unidad <\/a>\u2013 tuvo un \u00absello mariano\u00bb. Esto se aclara y se desarrolla por etapas sucesivas. A saber, entre otras: la total disponibilidad en hacer germinar la presencia de Ma\u00adr\u00eda en la vida espiritual, personal y comunitaria; el compromiso de repetir su vida, en la medida de lo posible, recorriendo su camino \u2013 la Via Mariae \u2013 tal como \u00e9ste se manifiesta en los Evangelios; una especial\u00edsima elecci\u00f3n de ella como madre.  <strong>Estas realidades impregnan el discurso de Giordani.<\/strong> \u00c9l lo desarrolla enriqueci\u00e9ndolo con su cultura teol\u00f3gica y literaria y con ese ardor caracter\u00edstico que lo convierte en testigo sin\u00adgular de amor entusiasta a la Madre de Dios.  \u00abMar\u00eda encarna la fuerza, porque encarna el amor, y el amor es m\u00e1s fuerte que la muerte. S\u00f3lo en \u00e9l la desesperaci\u00f3n del mundo se disuelve en nueva vida, desde este calvario en el que la culpa universal nos une a todos. (\u2026) Poes\u00eda, ciencia, sabidur\u00eda, amor, se condensan en Mar\u00eda, que es el refugio en la desolaci\u00f3n, es la estrella en la tempestad, es la belleza en el horror; ella marca el camino para llegar al Hijo, de la misma manera como \u00c9l llega a nosotros m\u00e1s amorosamente a trav\u00e9s de ella. No estamos solos porque est\u00e1 la madre. Es suficiente encender su nombre en la noche del desierto. (\u2026) Cada santo, cada cristiano consciente, est\u00e1 en la cruz, como Cristo, pero teniendo a su lado a la Madre. En el momento m\u00e1s aterrador, entrev\u00e9 los ojos implorantes de ella, siente su unidad, y entonces, con confianza, vuelve a encomendar su esp\u00edritu en las manos del Padre\u00bb.  Giordani indica \u00ab<strong>la imitaci\u00f3n de Mar\u00eda\u00bb<\/strong> como meta v\u00e1lida para mujeres y varones, para v\u00edrgenes, sacerdotes y laicos con aplicaciones tanto espirituales como sociales.  <strong>\u00abEs la hora de Mar\u00eda\u00bb, escribe Giordani<\/strong>. Esta hora en la que ella quiere revivir en almas que, \u00abtransformadas m\u00edsticamente en ella\u00bb, logren generar nuevamente a Jes\u00fas en medio de los hombres de hoy, cada vez m\u00e1s necesitados de \u00e9l. Y especialmente en la profundidad abismal de su desolaci\u00f3n, Giordani la ve convertirse en madre de los redimidos, llegar a ser alma de quien sabe hospedarla, transformarse en camino practicable para la santificaci\u00f3n de cada uno de nosotros.  Tommaso Sorgi  <a href=\"http:\/\/www.iginogiordani.info\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.iginogiordani.info<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el mes dedicado a Mar\u00eda, Tommaso Sorgi, soci\u00f3logo, primer director del Centro Igino Giordani, quien fue diputado en el parlamento italiano, nos ayuda a profundizar en la relaci\u00f3n de Giordani con la Madre de Jes\u00fas.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-324124","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324124","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324124"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324124\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324124"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=324124"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324124"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}