{"id":324154,"date":"2015-05-28T12:37:20","date_gmt":"2015-05-28T10:37:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/palabra-de-vida-de-junio-2015\/"},"modified":"2024-05-16T14:49:57","modified_gmt":"2024-05-16T12:49:57","slug":"palabra-de-vida-de-junio-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/palabra-de-vida-de-junio-2015\/","title":{"rendered":"Palabra de Vida de Junio 2015"},"content":{"rendered":"<p>\u00a1Cu\u00e1nto afecto al repetir este nombre: Marta, Marta! La casa de Betania, a las puertas de Jerusal\u00e9n, es un lugar donde Jes\u00fas suele detenerse y descansar con sus disc\u00edpulos. Fuera, en la ciudad, debe discutir, encuentra oposici\u00f3n y rechazo; en cambio aqu\u00ed hay paz y acogida.  Marta es emprendedora y activa. Lo demostrar\u00e1 tambi\u00e9n en la muerte de su hermano, cuando entabla con Jes\u00fas una conversaci\u00f3n firme, en la cual lo interpela con energ\u00eda. Es una mujer fuerte, que muestra una gran fe. A la pregunta: \u00ab\u00bfCrees que yo soy la resurrecci\u00f3n y la vida?\u00bb, responde sin dudarlo: \u00abS\u00ed, Se\u00f1or, creo\u00bb (cf. <em>Jn<\/em> 11, 25-27).  Tambi\u00e9n ahora est\u00e1 atareada preparando una acogida digna para el Maestro y sus disc\u00edpulos. Es la anfitriona (lo dice su propio nombre: Marta significa \u00abdue\u00f1a\u00bb) y por eso se siente responsable. Probablemente est\u00e1 preparando la cena para este hu\u00e9sped de categor\u00eda. Mar\u00eda, su hermana, la ha dejado sola en la tarea. En lugar de quedarse en la cocina seg\u00fan las costumbres orientales, se une a los hombres para escuchar a Jes\u00fas, sentada a sus pies, como har\u00eda una disc\u00edpula perfecta. De ah\u00ed la intervenci\u00f3n un poco resentida de Marta: \u00abSe\u00f1or, \u00bfno te importa que mi hermana me haya dejado sola para servir? Dile que me eche una mano\u00bb (<em>Lc<\/em> 10, 40). Y esta es la respuesta afectuosa y a la vez firme de Jes\u00fas:  <strong>\u00abMarta, Marta, andas inquieta y preocupada con muchas cosas; solo una es necesaria\u00bb<\/strong>.  \u00bfEs que no le gustaba a Jes\u00fas el estilo emprendedor y el servicio generoso de Marta? \u00bfAcaso no agradec\u00eda su acogida concreta y no iba a tomar con gusto las viandas que le estaba preparando? Poco despu\u00e9s de este episodio, en otras par\u00e1bolas, alabar\u00e1 a administradores, emprendedores y empleados que saben sacar provecho de sus talentos y negociar con los bienes (cf. <em>Lc<\/em> 12, 42; 19, 12-26). Incluso alaba su astucia (cf. <em>Lc<\/em> 16, 1-8), de modo que no pod\u00eda no alegrarse de ver a una mujer tan llena de iniciativa y capaz de una acogida diligente y generosa.  Lo que le reprocha es el af\u00e1n y la preocupaci\u00f3n que pone en su trabajo. Est\u00e1 agitada, \u00abafanada con los muchos servicios\u00bb (<em>Lc<\/em> 10, 40), ha perdido la calma. Ya no es ella la que dirige el trabajo, sino el trabajo el que ha tomado la delantera y la tiraniza. Ya no es libre, se ha vuelto esclava de sus tareas.  \u00bfNo nos sucede tambi\u00e9n a nosotros a veces que nos dispersamos en las mil cosas que hay que hacer? Nos dejamos atraer y distraer por Internet, los chats, los superfluos mensajes del m\u00f3vil. Incluso aunque nos ocupemos en trabajos serios, estos pueden hacer que nos olvidemos de prestar atenci\u00f3n a los dem\u00e1s, de escuchar a las personas que tenemos cerca. El peligro est\u00e1 sobre todo en perder de vista por qu\u00e9 y para qui\u00e9n trabajamos. El trabajo y las dem\u00e1s ocupaciones se convierten en fin en s\u00ed mismos.  O quiz\u00e1 nos pueden el ansia y la agitaci\u00f3n ante situaciones y problemas dif\u00edciles que ata\u00f1en a la familia, la econom\u00eda, la profesi\u00f3n, las clases, nuestro futuro o el de nuestros hijos, hasta hacernos olvidar las palabras de Jes\u00fas: \u00abNo and\u00e9is agobiados pensando en qu\u00e9 vais a comer, o qu\u00e9 vais a beber, o con qu\u00e9 os vais a vestir. Los paganos se afanan por esas cosas. Ya sabe vuestro Padre celestial que ten\u00e9is necesidad de todo eso\u00bb (<em>Mt<\/em> 6, 31-32). Tambi\u00e9n nosotros merecemos la reprimenda de Jes\u00fas:  <strong>\u00abMarta, Marta, andas inquieta y preocupada con muchas cosas; solo una es necesaria\u00bb<\/strong>.  \u00bfQu\u00e9 es lo \u00fanico necesario? Escuchar y vivir las palabras de Jes\u00fas. A ellas \u2013y a \u00c9l, que habla\u2013 no se les puede anteponer absolutamente nada. El verdadero modo de hospedar a Jes\u00fas, de acogerlo, es acoger lo que \u00c9l nos dice. Tal como hizo Mar\u00eda, que se olvid\u00f3 de todo, se puso a sus pies y no se perdi\u00f3 ni una palabra suya. As\u00ed no nos mover\u00e1 el deseo de figurar ni de sobresalir, sino de darle gusto a \u00c9l, de estar al servicio de su reino.  Como Marta, tambi\u00e9n nosotros estamos llamados a hacer \u00abmuchas cosas\u00bb por el bien de los dem\u00e1s. Jes\u00fas nos ha ense\u00f1ado que el Padre quiere que demos \u00abmucho fruto\u00bb (cf. <em>Jn<\/em> 15, 8) y que haremos incluso cosas mayores que \u00c9l (cf. <em>Jn<\/em> 14, 12). Es decir, \u00c9l espera de nosotros dedicaci\u00f3n, pasi\u00f3n en el trabajo que se nos encomienda, inventiva, audacia e iniciativa. Pero sin af\u00e1n ni agitaci\u00f3n, con la paz que viene de saber que estamos cumpliendo la voluntad de Dios.  Lo \u00fanico que importa es, pues, convertirse en disc\u00edpulos de Jes\u00fas, dejar que \u00c9l viva en nosotros, estar atentos a sus sugerencias, a su voz sutil, que nos orienta en cada momento. De este modo ser\u00e1 \u00c9l quien nos gu\u00ede en cualquier acci\u00f3n nuestra.  Cuando hagamos \u00abmuchas cosas\u00bb, no estaremos distra\u00eddos ni dispersos porque, siguiendo las palabras de Jes\u00fas, nos mover\u00e1 solo el amor. En cualquier ocupaci\u00f3n haremos siempre una sola cosa: amar. <\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><strong><em>Fabio Ciardi<\/em><\/strong><\/p>\n<p> \u00a0  \u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cMarta, Marta, tu ti affanni e ti agiti per molte cose, ma di una cosa sola c\u2019\u00e8 bisogno\u201d (Lc 10, 41-42).<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[3597,46],"tags":[],"class_list":["post-324154","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida-es","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324154","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324154"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324154\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324154"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=324154"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324154"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}