{"id":324180,"date":"2015-06-08T04:00:23","date_gmt":"2015-06-08T02:00:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/el-papa-en-sarajevo-siembren-la-paz\/"},"modified":"2024-05-16T14:50:02","modified_gmt":"2024-05-16T12:50:02","slug":"el-papa-en-sarajevo-siembren-la-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/el-papa-en-sarajevo-siembren-la-paz\/","title":{"rendered":"El Papa en Sarajevo: Siembren la paz"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-124956\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/20150608-b.jpg\" alt=\"20150608-b\" width=\"380\" height=\"258\" \/><strong>\u00abEn Sarajevo se respira una atm\u00f3sfera de paz\u00bb<\/strong>, exclam\u00f3 el cardenal Puljic en v\u00edsperas de la llegada del Papa. La ciudad lo esper\u00f3 con mucha alegr\u00eda, prepar\u00e1ndose durante algunos meses. Los rumores que alertaban al cuerpo de seguridad fueron desmentidos por una acci\u00f3n conjunta en la preparaci\u00f3n, en la que la Iglesia y el Estado trabajaron en armon\u00eda. Este trabajo y la disponibilidad por parte de los ciudadanos de respetar las reglas, permitieron que todo funcionara de la mejor manera. Sarajevo, la ciudad que Juan Pablo II defini\u00f3 la <em>Jerusal\u00e9n europea<\/em>, esper\u00f3 al Papa de fiesta.  <strong><em>Que la paz est\u00e9 con vosotros<\/em><\/strong> era el lema de la visita del Papa a Bosnia y Herzegovina, \u201cuna tierra probada por conflictos, el \u00faltimo de los cuales est\u00e1 todav\u00eda muy presente en la memoria de sus habitantes bosnios, serbios y croatas\u201d, escribe Gina Perkov, periodista de Novi Svijet (<a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/focolare-worldwide\/europa\/croazia\/\">Croacia<\/a>). \u201cLa guerra, de hecho, dej\u00f3 consecuencias tr\u00e1gicas: muertes, destrucciones y el exilio de muchas personas. La presencia de los cat\u00f3licos (en su mayor\u00eda croatas) se redujo a la mitad\u201d.  Los habitantes estaban agradecidos por el hecho de que esta vez los ojos del mundo entero estuvieran clavados en ellos debido a un feliz acontecimiento y alimentaban la esperanza de que este evento ayude a resolver los varios problemas pol\u00edticos \u201c<em>de los que tienen la culpa tambi\u00e9n algunos pa\u00edses de la Uni\u00f3n Europea que permitieron y apoyaron la limpieza \u00e9tnica<\/em>\u201d, como testimonia en su reciente libro Mons. Franjo Komarica, obispo de Banja Luka (actual Rep\u00fablica de Serbia).  <strong>En el estadio ol\u00edmpico de Kosovo, durante la <\/strong><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/homilies\/2015\/documents\/papa-francesco_20150606_omelia-sarajevo.html\">celebraci\u00f3n eucar\u00edstica<\/a>, ante unas 70 mil personas (de las cuales 23 mil eran de Croacia), el Papa lanz\u00f3 un fuerte mensaje de paz. \u00abLa paz es el sue\u00f1o de Dios, es el proyecto de Dios sobre la humanidad \u2026 Hoy, una vez m\u00e1s, se eleva desde esta ciudad el grito del pueblo de Dios y de todos los hombres y mujeres de buena voluntad: \u00a1nunca m\u00e1s la guerra! \u2026 Hacer la paz es un trabajo artesanal: requiere pasi\u00f3n, paciencia, experiencia, tenacidad. Felices aqu\u00e9llos que siembran paz con sus acciones cotidianas, con actitudes y gestos de servicio, de fraternidad, de di\u00e1logo, de misericordia\u2026 La paz es obra de la justicia \u2026 justicia practicada, vivida \u2026 La verdadera justicia es hacer a esa persona, a ese pueblo, lo que me gustar\u00eda que me hiciesen a m\u00ed, a mi pueblo \u2026 La paz es un don de Dios porque es fruto de su reconciliaci\u00f3n con nosotros\u2026 Hoy pedimos juntos al Se\u00f1or, la gracia de tener un coraz\u00f3n sencillo, la gracia de la paciencia, la gracia de luchar y trabajar por la justicia, de ser misericordiosos, de construir la paz, de sembrar la paz y no guerra ni la discordia. Este es el camino que nos hace felices, que nos hace bienaventurados\u201d, concluy\u00f3.  Fueron momentos inolvidables vividos con un hombre, el Papa, que habl\u00f3 no s\u00f3lo con las palabras (sint\u00e9ticas y claras), sino tambi\u00e9n con los gestos. Se dio un paso nuevo hacia la paz. \u00abHoy no hay peleas, no hay problemas, as\u00ed deber\u00edan ser todos los d\u00edas\u00bb, coment\u00f3 alguien por la calle.  Por la tarde, Francisco se encontr\u00f3 <a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2015\/june\/documents\/papa-francesco_20150606_sarajevo-cattedrale.html\">con sacerdotes, religiosos, religiosas y personas consagradas<\/a> en la Catedral, con los representantes de las varias confesiones y religiones y finalmente <a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2015\/june\/documents\/papa-francesco_20150606_sarajevo-giovani.html\">con los j\u00f3venes.<\/a>  La comunidad del Movimiento de los Focolares se hizo presenta a trav\u00e9s de obsequios y particip\u00f3 de los distintos momentos de encuentro.  <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-124955\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/20150608-a.jpg\" alt=\"20150608-a\" width=\"380\" height=\"252\" \/>El Ideal de la unidad lleg\u00f3 a Bosnia y Herzegovina en 1975 a trav\u00e9s de algunos j\u00f3venes presentes en la Mari\u00e1polis de Zagreb (Croacia).  En 1992 estall\u00f3 la guerra: innumerables p\u00e9rdidas, destrucciones, muertos, refugiados. Much\u00edsimas personas huyeron hacia los distintos pa\u00edses de Europa. Se trat\u00f3 de apoyar en todas las formas a quienes se quedaron en el pa\u00eds. Ya que las carreteras estaban cerradas, este apoyo llegaba a trav\u00e9s de cartas o cajas de alimentos.  A trav\u00e9s del amor concreto de quienes viv\u00edan la espiritualidad de la unidad, muchos musulmanes y cristianos encontraron este Ideal. Una vez que termin\u00f3 la guerra, volviendo a Bosnia, ellos mismos se convirtieron en portadores y testigos de este esp\u00edritu nuevo.  \u201cAl inicio de 1996, apenas fue posible, aunque la guerra segu\u00eda, fuimos a visitarlos \u2013 cuentan los testigos de ese periodo \u2013. Nos encontramos frente a escombros, casas destruidas, tanques armados, constantes controles de la polic\u00eda y de vez en cuando, la explosi\u00f3n de una granada&#8230; La ciudad de Sarajevo estaba sin \u00e1rboles, porque hab\u00edan sido todos quemados por las granadas o por las mismas personas que hab\u00edan tratado de calentarse de alguna manera durante los inviernos helados\u201d.  La chispa del <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/spiritualita-dellunita\/\">Ideal de la unidad<\/a>, recibida por algunas personas muchos a\u00f1os antes y custodiada en el coraz\u00f3n, se prendi\u00f3 completamente en ellos precisamente durante la guerra. Esta gente marcada por el sufrimiento, necesitada de tantas cosas, fue capaz de intuir lo esencial. Estaba sedienta de la verdad. Eran cat\u00f3licos, pero tambi\u00e9n musulmanes, ortodoxos, todos agradecidos por el descubrimiento del amor de Dios que hab\u00eda transformado su vida.  La actual situaci\u00f3n en Bosnia no est\u00e1 resuelta. Los cat\u00f3licos emigran, sobre todo los j\u00f3venes, y se teme otro conflicto. La comunidad de los Focolares encuentra fuerza en la unidad, peque\u00f1o signo concreto de aquella unidad anhelada por Juan Pablo II en 1997, en ocasi\u00f3n de su visita a Sarajevo, cuando dese\u00f3 que llegara a ser, despu\u00e9s de la tragedia de la guerra, el modelo de convivencia para el 3\u00b0 milenio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La del 6 de junio, en Sarajevo, fue una jornada rica de emociones y mensajes fuertes. \u201cVine como peregrino de paz y de di\u00e1logo\u201d, dijo Francisco al encontrarse con los representantes del gobierno.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-324180","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324180","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324180"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324180\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324180"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=324180"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324180"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}