{"id":324196,"date":"2015-06-13T03:00:01","date_gmt":"2015-06-13T01:00:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/poner-en-manos-del-padre-nuestras-preocupaciones\/"},"modified":"2024-05-16T14:50:05","modified_gmt":"2024-05-16T12:50:05","slug":"poner-en-manos-del-padre-nuestras-preocupaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/poner-en-manos-del-padre-nuestras-preocupaciones\/","title":{"rendered":"Poner en manos del Padre nuestras preocupaciones"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignright wp-image-125573\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/20150613-a.jpg\" alt=\"20150613-a\" width=\"300\" height=\"157\" \/>\u00abNuestra espiritualidad se basa en un punto esencial: la fe en el amor de Dios, tener conciencia de que no estamos solos, de que no somos hu\u00e9rfanos porque tenemos un Padre que nos ama.  Uno de los momentos en los que podemos aplicar esta fe, es cuando alg\u00fan pensamiento nos preocupa y nos hace perder la paz. A veces, se trata de temor del futuro, una preocupaci\u00f3n por la salud; o cuando nos hallamos alarmados por supuestos peligros o angustiados por alg\u00fan familiar; o preocupados ante un determinado trabajo, o dudamos sobre c\u00f3mo comportarnos ante una cierta situaci\u00f3n, o nos asustamos cuando escuchamos noticias negativas&#8230;  Pues bien, en estos momentos de incertidumbre, Dios quiere que nosotros creamos en su amor y nos pide un acto de confianza. Si somos verdaderamente cristianos, desea que aprovechemos estas penosas circunstancias para demostrarle que creemos en su amor. Esto significa tener fe en que \u00c9l es nuestro Padre y que piensa en nosotros. Poner en sus manos cada una de nuestras preocupaciones.  Dice la Escritura: \u00abDescarguen en \u00c9l todas sus inquietudes, ya que \u00c9l se ocupa de ustedes\u00bb. (1 P 5, 7). Porque Dios es Padre y quiere la felicidad de sus hijos. Por eso toma sobre s\u00ed sus cargas. Adem\u00e1s, Dios es Amor y quiere que sus hijos sean amor.  Ahora bien, todas estas preocupaciones, ansiedades y miedos, bloquean nuestra alma, hacen que se encierre en s\u00ed misma e impiden que \u00e9sta se abra a Dios, haciendo su voluntad, y al pr\u00f3jimo, haci\u00e9ndose uno con \u00e9l, para amarlo como se debe.  En los primeros tiempos del Movimiento, cuando la pedagog\u00eda del Esp\u00edritu Santo nos hac\u00eda dar los primeros pasos en el camino de \u00abponer en manos del Padre todas las preocupaciones\u00bb era algo habitual, que repet\u00edamos con frecuencia durante el d\u00eda.  Pas\u00e1bamos de un modo de vivir puramente humano \u2013 aun siendo cristianos \u2013 para entrar en un modo de vivir sobrenatural, divino; es decir, empez\u00e1bamos a amar. Las preocupaciones son obst\u00e1culo para el amor. El Esp\u00edritu Santo, por lo tanto, ten\u00eda que ense\u00f1arnos el modo de eliminarlas. Y as\u00ed lo hizo.  Recuerdo que dec\u00edamos que as\u00ed como no se puede tener una brasa en la mano sino que se la suelta enseguida porque de lo contrario nos quema, as\u00ed, con la misma premura, deb\u00edamos poner en las manos del Padre toda preocupaci\u00f3n. Y no recuerdo ni una puesta en su coraz\u00f3n de la que \u00c9l no se haya ocupado.\u00a0(&#8230;) Pongamos en sus manos nuestras preocupaciones. Seremos libres para amar. Correremos mejor por el camino del amor que \u2013 como sabemos \u2013 conduce a la santidad.\u00bb  <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/\">Chiara Lubich<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Proponemos algunos pasajes de una conferencia telef\u00f3nica colectiva que Chiara Lubich realiz\u00f3 el 26 de marzo de 1987 con comunidades de los Focolares de distintas partes del mundo. La confianza en el amor de Dios.<\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-324196","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324196","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324196"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324196\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324196"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=324196"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324196"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}