{"id":324232,"date":"2015-06-26T11:50:43","date_gmt":"2015-06-26T09:50:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/enciclica-y-economia-la-laudato-si-y-la-empresa\/"},"modified":"2024-05-16T14:50:12","modified_gmt":"2024-05-16T12:50:12","slug":"enciclica-y-economia-la-laudato-si-y-la-empresa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/enciclica-y-economia-la-laudato-si-y-la-empresa\/","title":{"rendered":"Enc\u00edclica y economia: la \u00abLaudato si\u2019\u00bb y la empresa"},"content":{"rendered":"<p><div id=\"attachment_126284\" style=\"width: 220px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-126284\" class=\"  wp-image-126284\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/20150626-04.jpg\" alt=\"20150626-04\" width=\"210\" height=\"242\" \/><p id=\"caption-attachment-126284\" class=\"wp-caption-text\">Luigino Bruni<\/p><\/div>  <strong>\u00abSobre nuestro sistema capitalista se cierne una enorme demanda de justicia<\/strong>, que se eleva desde las v\u00edctimas y los excluidos. Una demanda que ya no se ve ni se oye y por eso es especialmente grave. El Papa Francisco es hoy la \u00fanica autoridad moral global capaz, antes que nada, de ver y o\u00edr esta gran demanda \u00e9tica sobre el mundo (esto depende de su propio carisma) para, despu\u00e9s, plantear preguntas radicales (esto nace de su \u00e1<em>gape<\/em>).  <strong>No hay ninguna \u201cagencia\u201d mundial tan libre como \u00e9l de los poderes fuertes de la econom\u00eda y la pol\u00edtica<\/strong>. Por desgracia, ni la ONU ni la Comisi\u00f3n Europea ni, mucho menos, los pol\u00edticos nacionales demuestran tener una libertad semejante, hasta el punto de que siguen \u00ab<em>vendiendo al pobre por un par de sandalias<\/em>\u00bb (Am\u00f3s). V\u00e9ase lo que est\u00e1 ocurriendo en Italia con la nueva regulaci\u00f3n de los juegos de azar.  Algunos comentaristas, sedicentes amantes del libre mercado, <strong>han escrito que la enc\u00edclica <\/strong><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Laudato si\u2019<\/a><strong> va contra el mercado y contra la libertad econ\u00f3mica<\/strong>; que es una expresi\u00f3n del anti-modernismo e incluso marxismo de este Papa \u00ab<em>venido casi del fin del mundo<\/em>\u00bb. En la enc\u00edclica no hay nada de eso, todo lo contrario. Francisco nos recuerda que el mercado y la empresa son valiosos aliados del bien com\u00fan mientras no se conviertan en ideolog\u00eda, mientras la parte (el mercado) no se convierta en el todo (la vida). El mercado es una dimensi\u00f3n de la vida social esencial para todo bien com\u00fan (son muchas las palabras de la enc\u00edclica que elogian a los empresarios responsables y a las tecnolog\u00edas puestas al servicio de un mercado que incluye y crea trabajo). Pero esta dimensi\u00f3n no es la \u00fanica, ni siquiera la primera.  <strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-126286\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/laudato_si.jpg\" alt=\"laudato_si\" width=\"250\" height=\"163\" \/><\/strong>El Papa, en primer lugar, <strong>le recuerda al mercado su vocaci\u00f3n de reciprocidad y de \u00ab<em>mutuo provecho<\/em>\u00bb<\/strong>. En base a esto, critica a las empresas que depredan a las personas y a la tierra (y lo hacen a menudo), porque con ello niegan la naturaleza misma del mercado, enriqueci\u00e9ndose gracias al empobrecimiento de la parte m\u00e1s d\u00e9bil.  En un segundo nivel, Francisco nos recuerda algo fundamental que hoy se olvida sistem\u00e1ticamente. La tan cacareada <strong>\u00ab<em>eficiencia<\/em>\u00bb<\/strong>, palabra clave de la nueva ideolog\u00eda global, no es nunca un asunto meramente t\u00e9cnico y por tanto \u00e9ticamente neutral (34). El c\u00e1lculo coste-beneficio, que se encuentra en la base de todas las elecciones \u201cracionales\u201d de las empresas y las administraciones p\u00fablicas, depende claramente de qu\u00e9 se consideren costes y de qu\u00e9 se consideren beneficios. Durante d\u00e9cadas hemos pensado que eran eficientes las empresas que no inclu\u00edan entre sus costes el da\u00f1o que causaban a los mares, a los r\u00edos o a la atm\u00f3sfera. Pero el Papa nos invita a ampliar el c\u00e1lculo a todas las especies, incluy\u00e9ndolas en una fraternidad c\u00f3smica, extendiendo la reciprocidad tambi\u00e9n a los seres vivos no humanos, d\u00e1ndoles voz en nuestros balances econ\u00f3micos y pol\u00edticos.  Pero hay todav\u00eda un tercer nivel. Aunque se reconozca el \u00ab<em>mutuo provech<\/em>o\u00bb como ley fundamental del mercado civil e incluso se extienda a la relaci\u00f3n con otras especies vivas y con la tierra, el \u00ab<em>mutuo provecho<\/em>\u00bb no puede y no debe ser la \u00fanica ley de la vida. Es importante, pero no la \u00fanica. Tambi\u00e9n existe lo que el economista y fil\u00f3sofo indio\u00a0<strong>Amartya Sen\u00a0<\/strong>llama <strong>\u00abobligaciones de poder\u00bb<\/strong>. Debemos actuar responsablemente con la creaci\u00f3n porque hoy la t\u00e9cnica ha puesto en nuestras manos un poder que nos permite originar unilateralmente consecuencias muy graves para otros seres vivos con los que estamos vinculados. Todo en el universo est\u00e1 vivo, y todo nos llama a la responsabilidad. Tenemos obligaciones morales que no nos generan ning\u00fan provecho. El \u00ab<em>mutuo provecho<\/em>\u00bb del buen mercado no es suficiente para cubrir todo el espectro de la responsabilidad y de la justicia. Incluso el mejor mercado, si se convierte en el \u00fanico criterio, se transforma en un monstruo. No hay ninguna l\u00f3gica econ\u00f3mica que nos impulse a dejar bosques en herencia a los que vivir\u00e1n dentro de mil a\u00f1os, y sin embargo tenemos obligaciones morales para con esos futuros habitantes de la tierra.  <strong>Otra cuesti\u00f3n muy importante es la de la \u00ab<em>deuda ecol\u00f3gica<\/em>\u00bb<\/strong> (51), que representa uno de los puntos m\u00e1s elevados y prof\u00e9ticos de la enc\u00edclica. La despiadada l\u00f3gica de la deuda de los estados domina la tierra, pone de rodillas a pueblos enteros (como en el caso de Grecia) y a muchos otros los tiene bajo chantaje. En el mundo, se ejerce mucho poder en nombre de la deuda y el cr\u00e9dito. Pero tambi\u00e9n existe una gran \u00ab<em>deuda ecol\u00f3gic<\/em>a\u00bb del Norte del mundo con respecto al Sur. Un 10% de la humanidad ha construido su propio bienestar descargando los costes en la atm\u00f3sfera de todos, y sigue produciendo \u201ccambios clim\u00e1ticos \u00ab.  <strong>La expresi\u00f3n \u201ccambios\u201d despista, porque es \u00e9ticamente neutral<\/strong>. El Papa, en cambio, habla de \u00ab<em>contaminaci\u00f3n<\/em>\u00bb y de deterioro de ese bien com\u00fan llamado clima (23). El deterioro del clima contribuye a la desertificaci\u00f3n de regiones enteras, que influye decisivamente en la miseria, la muerte y la migraci\u00f3n de los pueblos (25). Esta inmensa \u00abdeuda ecol\u00f3gica\u00bb y de justicia global no la tenemos en cuenta cuando cerramos nuestras fronteras a los que vienen hasta nosotros porque estamos quemando su casa. Esta deuda ecol\u00f3gica no tiene ning\u00fan peso en el orden pol\u00edtico mundial. Ninguna Troika condena a un pa\u00eds porque haya contaminado o desertificado otro pa\u00eds, y as\u00ed la \u00ab<em>deuda ecol\u00f3gica<\/em>\u00bb sigue creciendo ante la indiferencia de los grandes y poderosos.  Termino con un consejo para aquellos que todav\u00eda no hayan le\u00eddo esta maravillosa enc\u00edclica. No empiecen a leerla en su estudio o sentados en el sof\u00e1. <strong>Salgan de casa, vayan a un prado o a un bosque y empiecen all\u00ed a meditar<\/strong> el c\u00e1ntico del Papa Francisco. La tierra de la que nos habla es una tierra real, que se puede tocar, sentir, oler, ver y amar. Y terminen despu\u00e9s la lectura en alguna periferia real, entre los pobres. Vean el mundo de los ricos epulones desde los l\u00e1zaros y abracen al menos a uno de ellos, como Francisco. En estos lugares podremos aprender de nuevo a \u00ab<em>sorprendernos<\/em>\u00bb (11) por las maravillas de la tierra y de los hombres, y as\u00ed tal vez podamos comprender y rezar\u00a0<em>Laudato si<\/em>\u2019\u00bb.  de <em>Luigino Bruni<\/em>  publicado en\u00a0<a href=\"http:\/\/www.avvenire.it\/Commenti\/Pagine\/il-mercato-buono-di-francesco.aspx\">Avvenire<\/a>\u00a0el 24\/06\/2015<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El editorial de Luigino Bruni en el diario \u00abAvvenire\u00bb del 24 de junio a prop\u00f3sito de la reciente enc\u00edclica del papa Francesco. El llamamiento del papa a la vocaci\u00f3n de reciprocidad \u00ednsita en el comercio y la cuesti\u00f3n de la deuda ecol\u00f3gica.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-324232","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324232","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324232"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324232\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324232"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=324232"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324232"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}