{"id":324234,"date":"2015-06-27T04:00:17","date_gmt":"2015-06-27T02:00:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/el-santo-sudario-el-amor-mas-grande\/"},"modified":"2024-05-16T14:50:12","modified_gmt":"2024-05-16T12:50:12","slug":"el-santo-sudario-el-amor-mas-grande","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/el-santo-sudario-el-amor-mas-grande\/","title":{"rendered":"El santo Sudario: el Amor m\u00e1s grande"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/sindone.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-126282\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/sindone.jpg\" alt=\"sindone\" width=\"210\" height=\"280\" \/><\/a>\u00abLa revista francesa \u201cParis Match\u201d ha publicado un largo art\u00edculo sobre un documento important\u00edsimo que puede desvelarnos algo de Aqu\u00e9l a quien amamos.  Lo he le\u00eddo deprisa, pero me ha impresionado.  Durante este a\u00f1o \u2013 por deseo de los gen \u2013 he tratado de hablar de un solo argumento: Jes\u00fas crucificado y abandonado.  Queremos conocer ese misterio, queremos desentra\u00f1arlo.  Queremos ver, saber y comprender, en la medida de los posible, lo que puede ser considerado el v\u00e9rtice de la pasi\u00f3n de Jes\u00fas.  \u201cParis Match\u201d refer\u00eda un estudio realizado acerca del sudario \u2013 la S\u00edndone \u2013 que envolvi\u00f3 el cuerpo de Jes\u00fas cuando fue sepultado. Se conserva en Tur\u00edn. Los estudios realizados sobre este extraordinario trozo de tejido hacen pensar que sea verdaderamente aut\u00e9ntico.  El mismo revela algo, mejor dicho, mucho, de Cristo cuando viv\u00eda su agon\u00eda elevado all\u00e1 arriba entre la tierra y el cielo.  Hoy querr\u00eda hablarlos de este Jes\u00fas Hombre.  Me interesa much\u00edsimo, porque en aquellas carnes viv\u00eda esa Alma que atraves\u00f3 la terrible oscuridad del abandono.  El sudario, como dice \u201cParis Match\u201d, es en s\u00ed mismo un reportaje: de hecho muestra impresos muchos signos del cuerpo santo de Cristo. Dice que Jes\u00fas era un hombre fuerte y trabajador: la musculatura de la espalda y del brazo derecho y las manos lo demuestran. La musculatura de las piernas dice que era un caminador: y nosotros por el Evangelio sabemos algunas de estas cosas.  Fue terrible su flagelaci\u00f3n: m\u00e1s de cien golpes dados con un preciso orden.  Clavados sus pies, todo su cuerpo estaba privado de cualquier apoyo y ca\u00eda hacia delante, sujeto solamente por los clavos de las manos.  La corona de espinas no fue como siempre la imaginamos. La presencia de grandes agujeros en la cabeza dice que le hincaron en la cabeza un casco entero de espinas.  El rostro, con un ojo tumefacto, no estar\u00eda tan ensangrentado como el resto del cuerpo, lo cual confirmar\u00eda el episodio de la Ver\u00f3nica que conocemos por tradici\u00f3n.  Una rodilla est\u00e1 lesionada por una fuerte ca\u00edda.  Sangre de todas partes.  Una espada atraves\u00f3 su coraz\u00f3n, entrando por la parte baja del t\u00f3rax&#8230;  Dolor, dolor, dolor indescriptible, inconcebible.  As\u00ed por tres largas, eternas horas, sin descanso, sin perder la conciencia nunca.  He comprendido que nadie en el mundo puede decir que ha sufrido como \u00c9l; y que \u00c9l puede decir algo m\u00e1s, siempre, a cualquier persona del mundo visitada por alg\u00fan sufrimiento. Un joven coreano, hace unos d\u00edas, me pregunt\u00f3: \u00ab \u00bfPor qu\u00e9 sufri\u00f3 Jes\u00fas?\u00bb.  Hab\u00eda que reajustar una fractura entre Dios y el hombre. S\u00f3lo un precio como el suyo habr\u00eda podido \u00a0repararla.  Hoy parece que hayan deca\u00eddo los tiempos en los que los cristianos meditan los dolores de Jes\u00fas y siguen paso a paso su subida al Calvario. Sin duda han ido cayendo en desuso algunas pr\u00e1cticas oxidadas por el tiempo y vaciadas de significado, al no ser ya expresi\u00f3n de amor verdadero.  \u00abMujeres, \u00bfpor qu\u00e9 llor\u00e1is por m\u00ed? No llor\u00e9is por m\u00ed, sino por vosotras mismas\u00bb (Lc 23, 28), ha repetido Jes\u00fas hoy a ciertos cristianos que no comprenden sino la superficie de las cosas y tienen en s\u00ed una piedad petrificada o casi, s\u00f3lo sentimental.  Es necesario comprender dos cosas antes de penetrar en el misterioso dolor de nuestro Amigo crucificado, vivo entre los vivos, por todos los siglos.  Y\u00a0es que \u00c9l ha soportado todo por amor.  Y que nosotros debemos responder a su amor con nuestro amor.  \u00bfC\u00f3mo?  Debemos hace de todo \u00a0dolor f\u00edsico, peque\u00f1o o grande, que nos afecte, un don a \u00c9l, para continuar, tambi\u00e9n en nosotros, veinte siglos despu\u00e9s, su Pasi\u00f3n para la salvaci\u00f3n del mundo.  \u00c9l, en efecto nos ha advertido: \u00abSi alguno quiere venir en pos de m\u00ed&#8230; tome su cruz y me siga\u00bb (Mt 16, 24; Mc 8, 34; Lc 9, 23)\u00bb.  <em><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Chiara Lubich<\/a><\/em> <\/p>\n<p class=\"nota\">De \u201cGen\u201d, junio 1970: editorial<\/p>\n<p class=\"nota\"><a href=\"http:\/\/www.centrochiaralubich.org\/es\/documentos\/textos\/147-scritto-es\/1855-nuestra-tarea-veinte-siglos-despues.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Centro Chiara Lubich<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Concluida la exposici\u00f3n del santo Sudario &#8211; la S\u00edndone &#8211; permanece el misterio del dolor de Jes\u00fas. En los a\u00f1os \u201970, Chiara Lubich, respondiendo a algunos j\u00f3venes, les indica al Hombre de la S\u00edndone como modelo de Aqu\u00e9l que \u201cha soportado todo por amor\u201d.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-324234","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324234","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324234"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324234\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324234"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=324234"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324234"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}