{"id":324236,"date":"2015-06-28T04:00:05","date_gmt":"2015-06-28T02:00:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/palabra-de-vida-de-julio-de-2015\/"},"modified":"2024-05-16T14:50:12","modified_gmt":"2024-05-16T12:50:12","slug":"palabra-de-vida-de-julio-de-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/palabra-de-vida-de-julio-de-2015\/","title":{"rendered":"Palabra de vida de julio de 2015"},"content":{"rendered":"<p>\u00abCon estas palabras concluyen los discursos de adi\u00f3s que Jes\u00fas dirige a sus disc\u00edpulos en su \u00faltima cena antes de ser entregado a manos de quienes le iban a dar muerte. Es un di\u00e1logo denso, en el que revela la realidad m\u00e1s profunda de su relaci\u00f3n con el Padre y de la misi\u00f3n que \u00c9l le ha encomendado.  Jes\u00fas est\u00e1 a punto de dejar la tierra y volver al Padre, y sus disc\u00edpulos se quedar\u00e1n en el mundo para continuar su obra. Tambi\u00e9n ellos, como \u00c9l, ser\u00e1n odiados, perseguidos, hasta les dar\u00e1n muerte (cf. 15, 18.20; 16, 2). Su misi\u00f3n ser\u00e1 dif\u00edcil, como lo ha sido la de Jes\u00fas. \u00c9l sabe bien las dificultades y las pruebas que tendr\u00e1n que afrontar sus amigos: \u00abEn el mundo tendr\u00e1n luchas\u00bb, les acaba de decir (16, 33).  Jes\u00fas se dirige a sus ap\u00f3stoles, reunidos en torno a \u00c9l para esa \u00faltima cena, pero tiene delante de s\u00ed a todas las generaciones de disc\u00edpulos que lo seguir\u00e1n a lo largo de los siglos, incluidos nosotros.  Es verdad. Aun en medio de las alegr\u00edas que encontramos en nuestro camino, no faltan las \u00abluchas\u00bb: la incertidumbre del futuro, la precariedad del trabajo, la pobreza y las enfermedades, los sufrimientos que propician las cat\u00e1strofes y las guerras, la violencia, tan extendida dentro de nuestras fronteras como entre naciones. Luego est\u00e1n las tribulaciones que acarrea el ser cristianos: la lucha cotidiana por mantenerse coherentes con el Evangelio, el sentimiento de impotencia ante una sociedad que parece indiferente al mensaje de Dios, la burla o el desprecio, cuando no la persecuci\u00f3n expl\u00edcita de quien no comprende o se opone a la Iglesia.  Jes\u00fas conoce las tribulaciones porque las ha vivido en primera persona, pero dice:  <strong><span style=\"color: #003366\">\u00abNo teman: yo he vencido al mundo\u00bb<\/span><\/strong>.  Esta afirmaci\u00f3n, tan decidida y convencida, parece una contradicci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo puede afirmar Jes\u00fas que ha vencido al mundo cuando unos momentos despu\u00e9s de haber pronunciado estas palabras ser\u00e1 prendido, flagelado, condenado y asesinado del modo m\u00e1s cruel y humillante? M\u00e1s que haber vencido, parece haber sido traicionado, rechazado, reducido a la nada, y por tanto derrotado, clamorosamente.  \u00bfEn qu\u00e9 consiste su victoria? Ciertamente, en la resurrecci\u00f3n: la muerte no puede prolongar su poder sobre \u00c9l. Su victoria es tan potente que nos hace part\u00edcipes de ella tambi\u00e9n a nosotros: se hace presente entre nosotros y nos lleva consigo a la vida plena, a la nueva creaci\u00f3n.  Pero antes de eso, su victoria ha sido el acto mismo del \u00abamor m\u00e1s grande\u00bb con el que ha dado su vida por nosotros. Aqu\u00ed, en la derrota, \u00c9l triunfa plenamente. Penetrando en los recovecos de la muerte, nos ha liberado de todo lo que nos oprime y ha transformado todo lo negativo que tenemos, toda nuestra oscuridad y nuestro dolor, en un encuentro con \u00c9l, Dios, Amor, plenitud.  Cada vez que pensaba en la victoria de Jes\u00fas, Pablo parec\u00eda enloquecer de alegr\u00eda. Si \u00c9l, tal como afirmaba, afront\u00f3 toda adversidad \u2013incluso la suprema adversidad de la muerte\u2013 y venci\u00f3, tambi\u00e9n nosotros, con \u00c9l y en \u00c9l, podemos vencer cualquier dificultad; es m\u00e1s, gracias a su amor, \u00absalimos victoriosos\u00bb: \u00abPues estoy convencido de que ni muerte, ni vida [\u2026] ni ninguna otra criatura podr\u00e1 separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jes\u00fas, nuestro Se\u00f1or\u00bb (<em>Rm<\/em> 8, 38; cf. <em>1 Co<\/em> 15, 57).  Entonces se comprende la invitaci\u00f3n de Jes\u00fas a no tener ya miedo a nada:  <strong><span style=\"color: #003366\">\u00ab<strong>No teman<\/strong><strong>: yo he vencido al mundo\u00bb<\/strong><\/span><\/strong>.  Esta palabra de Jes\u00fas, que mantendremos viva durante todo el mes, podr\u00e1 infundirnos confianza y esperanza. Por muy duras y dif\u00edciles que puedan ser las circunstancias en que nos encontremos, tengamos la certeza de que Jes\u00fas ya las ha hecho suyas y las ha superado.  Aunque nosotros no tengamos su fuerza interior, lo tenemos a \u00c9l, que vive y lucha con nosotros. \u00abSi t\u00fa has vencido al mundo \u2013podremos decirle cuando nos sintamos derrotados por las dificultades, las pruebas y las tentaciones\u2013, sabr\u00e1s vencer tambi\u00e9n esta \u201ctribulaci\u00f3n\u201d m\u00eda. A m\u00ed, a mi familia, a mis compa\u00f1eros de trabajo nos parece un obst\u00e1culo insuperable lo que est\u00e1 sucediendo, nos parece que no somos capaces, pero contigo entre nosotros encontraremos el valor y la fuerza para afrontar esta adversidad, hasta poder \u201csalir victoriosos\u201d\u00bb.  No se trata de tener una visi\u00f3n triunfalista de la vida cristiana, como si todo fuese f\u00e1cil y estuviese ya resuelto. Jes\u00fas sale victorioso precisamente en el momento en que vive el drama del sufrimiento, de la injusticia, del abandono y de la muerte. Su victoria es fruto de afrontar el dolor por amor, de creer en la vida despu\u00e9s de la muerte.  Habr\u00e1 veces en que tambi\u00e9n nosotros, como Jes\u00fas y como los m\u00e1rtires, tendremos que esperar al Cielo para ver la victoria plena del bien sobre el mal. Con frecuencia nos da miedo hablar del Para\u00edso, como si pensar en \u00e9l fuese una droga para no afrontar con \u00e1nimo las dificultades, una anestesia para mitigar el sufrimiento, un pretexto para no luchar contra las injusticias. Pero la esperanza del Cielo y la fe en la resurrecci\u00f3n son m\u00e1s bien un impulso potente para afrontar cualquier adversidad, sostener a los dem\u00e1s en las pruebas, creer que la \u00faltima palabra la tiene el amor que vence al odio, la vida que derrota a la muerte.  As\u00ed pues, cada vez que nos tropecemos con cualquier dificultad \u2013personal, de quienes tenemos cerca o de alguien que hayamos conocido en alg\u00fan lugar del mundo\u2013, renovemos la confianza en Jes\u00fas, presente en nosotros y entre nosotros, que ha vencido al mundo, que nos hace part\u00edcipes de su misma victoria, que nos abre de par en par el Para\u00edso, donde ha ido a prepararnos un sitio. De este modo tendremos el valor para afrontar cualquier prueba. Todo lo podremos superar en Aquel que nos da la fuerza\u00bb. <\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><em>Fabio Ciardi<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abNo teman: yo he vencido al mundo\u00bb (Jn 16, 33).<\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-324236","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324236","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324236"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324236\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324236"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=324236"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324236"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}