{"id":324304,"date":"2015-08-09T04:00:24","date_gmt":"2015-08-09T02:00:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/giordani-fragmentos-de-la-vida-cotidiana\/"},"modified":"2024-05-16T14:50:26","modified_gmt":"2024-05-16T12:50:26","slug":"giordani-fragmentos-de-la-vida-cotidiana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/giordani-fragmentos-de-la-vida-cotidiana\/","title":{"rendered":"Giordani: Fragmentos de la vida cotidiana"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-127112\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/Foco-31-210x150.jpg\" alt=\"Foco 3\" width=\"267\" height=\"190\" \/><strong>\u00abVivir en el campo, esperar que surja la vida de las plantas,<\/strong> participar, en medio de grandes silencios, de las se\u00f1ales de los ciclos solares y lunares, de la obra de la creaci\u00f3n de la vida natural, es casi una tarea sacerdotal, que requiere recogimiento y sacrificio. Requiere el coraje de saber estar t\u00fa a t\u00fa con la propia alma, dentro de la contemplaci\u00f3n del universo y, en contacto con la naturaleza, que es un maravilloso vivero, y saber sentir, sin desplomarse, la presencia de Dios\u00bb. (FIDES, julio 1938)  <strong>\u00abSe requiere una belleza y una pureza superior al ideal humano<\/strong> para que el hombre pueda contemplar a Mar\u00eda. Es ella quien lo eleva: y en esa contemplaci\u00f3n surgen las aspiraciones m\u00e1s bellas del alma, que las m\u00e1s excelsas obras de arte tratan de conservar. La maternidad, la ternura femenina, la resignaci\u00f3n y la piedad encontraron en Mar\u00eda un modelo, y un alimento. Y la humanidad nutre su pasi\u00f3n m\u00e1s bella, en los momentos que m\u00e1s se eleva, por encima de la brutalidad, por un \u00edmpetu de divinizaci\u00f3n\u00bb. (FIDES, marzo 1938)  <strong>\u00abLa revoluci\u00f3n cristiana no hace un complot, no perturba las instituciones,<\/strong> no mata a los tiranos: pero introduce en la organizaci\u00f3n en ruinas del mundo antiguo, en la familia desgastada, en las instituciones jur\u00eddicas decr\u00e9pitas, en las relaciones sociales intoxicadas por la concupiscencia, un fermento nuevo: el fermento del amor, que lo regenera todo. Por esto, de repente delante del patr\u00f3n se transforma la naturaleza del esclavo, delante del hombre, la mujer asume un nuevo valor, delante del griego y del romano se acortan las abismales distancias con el b\u00e1rbaro y el obrero\u00bb. (FIDES, febrero 1943)  <strong>\u00abEl cristiano consciente \u2013el santo- es uno que utiliza el tiempo poniendo atenci\u00f3n a cada instante,<\/strong> sumando la mayor cantidad de obras en el menor espacio, en honor del Jefe de la familia, por el buen nombre de todos, por la salud de los hermanos. Esta actividad, este aporte, en el lenguaje com\u00fan se llama apostolado. Un cristiano que no vive as\u00ed, en la forma y en el tiempo que tiene disponible, es un cristiano que ignora su lugar en la Iglesia. La Iglesia viva, act\u00faa. Es acci\u00f3n. Nosotros decimos que es acci\u00f3n cat\u00f3lica. Y \u00e9sta se realiza en mil formas y hay lugar para todos. La puede realizar un poeta y la persona m\u00e1s torpe; un anacoreta y un cenobita, un jefe de familia y un director de un departamento, el ciudadano en la metr\u00f3poli y el zapatero en su taller\u00bb. (FIDES, octubre 1938)  <strong>Link:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.iginogiordani.info\/it\/igino-giordani\/incontri\/690-64-frammenti-di-vita-quotidiana.html\">http:\/\/www.iginogiordani.info\/it\/igino-giordani\/incontri\/690-64-frammenti-di-vita-quotidiana.html<\/a><\/strong>  <strong>Fuente:<\/strong> <a href=\"http:\/\/www.iginogiordani.info\/it\/\">Centro Igino Giordani<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pensamientos para la vida cotidiana extra\u00eddos de la revista mensual Fides, el semanario de la Obra Pontificia para la preservaci\u00f3n de la fe, de la que Igino Giordani fue el director durante muchos a\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-324304","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324304","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324304"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324304\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324304"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=324304"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324304"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}