{"id":324348,"date":"2015-08-29T04:00:01","date_gmt":"2015-08-29T02:00:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/padre-foresi-como-vivir-la-humildad\/"},"modified":"2024-05-16T14:50:34","modified_gmt":"2024-05-16T12:50:34","slug":"padre-foresi-como-vivir-la-humildad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/padre-foresi-como-vivir-la-humildad\/","title":{"rendered":"Padre Foresi: c\u00f3mo vivir la humildad"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/chi-e-chiara\/pasquale-foresi\/\"><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-127880 size-full\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/20180529-01.jpg\" alt=\"\" width=\"327\" height=\"211\" \/>Pascual Foresi<\/a><strong> intervino en numerosas ocasiones a trav\u00e9s de su palabra y sus escritos<\/strong> para presentar la teolog\u00eda del carisma de <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/chi-e-chiara\/\">Chiara Lubich<\/a> en su dimensi\u00f3n social y espiritual, subrayando con competencia la novedad, tanto de su vida como de su pensamiento.  <strong>El per\u00edodo entre los a\u00f1os 1990 y 1998 fue para \u00e9l especialmente intenso,<\/strong> respondi\u00f3, en muchas ocasiones, a las numerosas preguntas de los miembros del Movimiento de todas las vocaciones y de las m\u00e1s variadas proveniencias geogr\u00e1ficas y culturales.  <strong>En una de estas intervenciones, le contest\u00f3 a quien le ped\u00eda un consejo sobre c\u00f3mo vivir la humildad<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>:<\/strong>  <strong>\u00abVivir la humildad significa sencillamente aceptar que somos lo que somos<\/strong> \u2013responde Foresi-. Todos nosotros somos pecadores. Si alguno dice \u201cYo no soy pecador\u201d, miente. Por lo tanto siempre podemos ser humildes.  Me parece que el esquema que hizo San Benito est\u00e1 lleno de sabidur\u00eda y me ha ayudado a vivirla. Podr\u00eda sintetizarse de esta forma:  <strong>El primer paso para ser humildes es <em>aceptar <\/em>las humillaciones,<\/strong> las mortificaciones. Si en un momento dado alguien habla mal de ti en tu oficina, en tu ambiente de trabajo, quiz\u00e1s debido a una incomprensi\u00f3n por parte de otra persona, o por una aut\u00e9ntica calumnia\u2026 Es necesario saber aceptar estas tribulaciones y dificultades.  <strong>El segundo paso es <em>amar <\/em>estas humillaciones,<\/strong> que es algo m\u00e1s que aceptarlas. Esto vale por ejemplo cuando hemos dado la vida por otros y surgen en la comunidad acusaciones, juicios precisamente de parte de esas personas por las que hemos hecho tanto. A menudo son cr\u00edticas que tienen algo de verdad, pero son exageradas. Es dif\u00edcil amar tales humillaciones, pero son importantes para crecer en la vida de Dios.  <strong>El tercer paso es <em>preferir <\/em>las humillaciones:<\/strong> no s\u00f3lo amarlas, sino estar contentos. Como por ejemplo cuando alguno habla mal de ti y dices: \u201cEsta es una gracia de Dios que recibo en este momento\u2026\u201d. Este es el grado m\u00e1s alto al que todos debemos tender, porque nos hace entrar en esa humildad a la que tenemos acceso.  Obviamente, cuando es posible, las calumnias se tienen que aclarar, pero siempre con desapego, viviendo el Evangelio, el cual nos dice, por ejemplo: \u201cBienaventurados, cuando mintiendo, hablen mal de ustedes por mi causa. Al\u00e9grense y gocen porque grande ser\u00e1 su recompensa en los Cielos\u201d\u00bb.  <a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Pasquale Foresi \u2013 COLLOQUI, domande e risposte sulla spiritualit\u00e0 dell\u2019unit\u00e0, Citt\u00e0 Nuova Editrice, Roma 2009, pag. 64.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Considerado co-fundador del Movimiento de los Focolares, lo recordamos dos meses despu\u00e9s de su fallecimiento con una respuesta que se refiere a la virtud de la humildad y c\u00f3mo vivirla.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-324348","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324348","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324348"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324348\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324348"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=324348"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324348"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}