{"id":324402,"date":"2015-09-20T04:00:34","date_gmt":"2015-09-20T02:00:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/misericordia-el-cemento-de-la-civilizacion\/"},"modified":"2024-05-16T14:50:44","modified_gmt":"2024-05-16T12:50:44","slug":"misericordia-el-cemento-de-la-civilizacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/misericordia-el-cemento-de-la-civilizacion\/","title":{"rendered":"Misericordia: el cemento de la civilizaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><em>\u00abEn los otros veo y descubro mi misma Luz, mi verdadera Realidad; en los otros, mi verdadero yo (a veces enterrado o secretamente camuflado por verg\u00fcenza). Y tras encontrarme a m\u00ed misma, me re\u00fano conmigo resucit\u00e1ndome.\u00bb <\/em><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/chi-e-chiara\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Chiara Lubich<\/a>, <em>La resurrecci\u00f3n de Roma.<\/em>  <strong>\u00abLa misericordia es el cemento<\/strong> con el que hemos aglutinado nuestra civilizaci\u00f3n durante siglos. Sin conocer y amar la misericordia no es posible entender la Biblia, la Alianza, el \u00c9xodo, el libro de Isa\u00edas, el evangelio de Lucas, ni tampoco a Francisco de As\u00eds, Teresa de \u00c1vila, Francesca Cabrini, don Bosco, las obras sociales cristianas, la constituci\u00f3n italiana, el sue\u00f1o europeo, la vida y el amor despu\u00e9s de los campos de concentraci\u00f3n, las familias que viven unidas hasta el final.  <strong>La misericordia hace que nuestras relaciones<\/strong> sean maduras y duraderas; transforma el enamoramiento en amor, la simpat\u00eda y la sinton\u00eda emocional en proyectos fuertes y grandes; da cumplimiento a los \u201cpara siempre\u201d que pronunciamos en la juventud, e impide que la madurez y la vejez se conviertan en una simple y nost\u00e1lgica narraci\u00f3n de sue\u00f1os rotos.  <strong>La misericordia vive de tres movimientos simult\u00e1neos<\/strong>: el de los ojos, el de las v\u00edsceras (<em>el racham<\/em> b\u00edblico) y el de las manos, la mente y las piernas.  <strong>En primer lugar,<\/strong> el misericordioso es capaz de ver con m\u00e1s profundidad. La primera misericordia es una mirada que reconstruye, en el interior de la persona misericordiosa, la imagen moral y espiritual de aquel que le suscita misericordia. Antes de \u201cocuparse de \u00e9l\u201d con actos, el misericordioso le ve con una mirada distinta: ve el \u201ctodav\u00eda no\u201d, m\u00e1s all\u00e1 del \u201cya\u201d y de lo que \u201cya ha sido\u201d que todos ven.<strong> La misericordia es<\/strong>, antes que una acci\u00f3n \u00e9tica, un movimiento del alma, que permite ver al otro en su dise\u00f1o original, anterior al error o la ca\u00edda, y amarle con el fin de recrear su naturaleza m\u00e1s verdadera. Permite reconstruir dentro del alma la imagen rota y recomponer la trama interrumpida. Ver que existe una solidaridad humana m\u00e1s profunda y verdadera que cualquier delito. Creer que ning\u00fan fratricidio puede anular la fraternidad. Despu\u00e9s de Ca\u00edn, ver de nuevo al Adam.  Mientras la pureza aparece en la impureza, la belleza en la fealdad, la luz en la oscuridad, el cuerpo tambi\u00e9n se mueve y la carne se ve involucrada. Las v\u00edsceras, las entra\u00f1as, se conmueven. <strong>La misericordia implica a todo el cuerpo<\/strong>, es una experiencia total, parecida al alumbramiento de una nueva criatura. Si no existiera la misericordia, la experiencia del parto ser\u00eda totalmente inaccesible para nosotros, los varones. Sin embargo, podemos intuir algo de este misterio, el mayor de todos, cuando volvemos a dar la vida con la misericordia. <strong>La misericordia se siente,<\/strong> se sufre, es trabajosa. Es una experiencia encarnada, corporal. Por este motivo, los que conocen la misericordia tambi\u00e9n conocen la indignaci\u00f3n. No podemos ser misericordiosos sin sufrir visceralmente por la injusticia y el mal que nos rodea. Con las mismas entra\u00f1as que se mueven hoy con indignaci\u00f3n y rabia por los ni\u00f1os muertos de asfixia en un cami\u00f3n o ahogados en un brazo de mar y ma\u00f1ana por la traici\u00f3n de un amigo necesitado de perd\u00f3n. (<a href=\"http:\/\/www.edc-online.org\/es\/publicaciones\/articulos-de\/luigino-bruni\/editoriales-avvenire\/regeneraciones\/11065-misericordia-el-cemento-de-la-civilizacion.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">leer <span id=\"result_box\" class=\"short_text\" lang=\"es\"><span class=\"hps\">m\u00e1s<\/span><\/span><\/a>)  de Luigino Bruni  Publicado en el diario italiano <a href=\"http:\/\/www.avvenire.it\/Commenti\/Pagine\/bruni-rigenerazioni-6.aspx\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Avvenire<\/a> el 06\/09\/2015<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mientras las virtudes econ\u00f3micas est\u00e1n reemplazando progresivamente las virtudes \u00e9ticas, presentadas como vicios por la cultura empresarial global, el economista Luigino Bruni propone una serie de reflexiones llamadas \u00abRegeneraciones\u00bb, publicadas en el diario italiano Avvenire.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-324402","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324402","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324402"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324402\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324402"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=324402"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324402"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}