{"id":324416,"date":"2015-09-26T18:00:48","date_gmt":"2015-09-26T16:00:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/palabra-de-vida-octubre-2015\/"},"modified":"2024-05-16T14:50:46","modified_gmt":"2024-05-16T12:50:46","slug":"palabra-de-vida-octubre-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/palabra-de-vida-octubre-2015\/","title":{"rendered":"Palabra de Vida &#8211; Octubre 2015"},"content":{"rendered":"<p>Este es el distintivo, la caracter\u00edstica propia de los cristianos, el signo para reconocerlos. O al menos deber\u00eda serlo, porque as\u00ed concibi\u00f3 Jes\u00fas a su comunidad.  Un escrito fascinante de los primeros siglos del cristianismo, la <em>Carta a Diogneto<\/em>, declara que \u00ablos cristianos no se distinguen de los dem\u00e1s hombres ni por la naci\u00f3n ni por la lengua ni por el vestido. En ning\u00fan sitio habitan ciudades propias, ni se sirven de un idioma diferente ni adoptan un g\u00e9nero peculiar de vida\u00bb<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Son personas normales, como todas las dem\u00e1s. Y sin embargo, poseen un secreto que les permite influir profundamente en la sociedad y ser como su alma<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.  Es un secreto que Jes\u00fas entreg\u00f3 a sus disc\u00edpulos poco antes de morir. Como los antiguos sabios de Israel, como un padre respecto a su hijo, tambi\u00e9n \u00c9l, Maestro de sabidur\u00eda, dej\u00f3 como herencia el arte del saber vivir y del vivir bien, que hab\u00eda aprendido directamente de su Padre: \u00abTodo lo que he o\u00eddo a mi Padre os lo he dado a conocer\u00bb (<em>Jn<\/em> 15, 15), y era fruto de su experiencia en la relaci\u00f3n con \u00c9l. Consiste en amarse unos a otros. Esta es su \u00faltima voluntad, su testamento, la vida del cielo que ha tra\u00eddo a la tierra y que comparte con nosotros para que se convierta en nuestra misma vida.  Y quiere que esta sea la identidad de sus disc\u00edpulos, que se los reconozca como tales por el amor rec\u00edproco:  <strong><span style=\"color: #003366\">\u00abEn esto conocer\u00e1n todos que sois disc\u00edpulos m\u00edos: si os am\u00e1is unos a otros\u00bb.<\/span><\/strong>  \u00bfSe reconoce a los disc\u00edpulos de Jes\u00fas por su amor rec\u00edproco? \u00abLa historia de la Iglesia es una historia de santidad\u00bb, escribi\u00f3 Juan Pablo II. Y sin embargo, \u00abhay tambi\u00e9n no pocos acontecimientos que son un antitestimonio en relaci\u00f3n con el cristianismo\u00bb<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Durante siglos, los cristianos se han enfrentado en guerras interminables en el nombre de Jes\u00fas y siguen estando divididos entre ellos. Hay personas que a d\u00eda de hoy siguen asociando a los cristianos con las Cruzadas y los tribunales de la Inquisici\u00f3n, o los ven como defensores a ultranza de una moral anticuada, opuestos al progreso de la ciencia.  No ocurr\u00eda as\u00ed con los primeros cristianos de la comunidad naciente de Jerusal\u00e9n. La gente sent\u00eda admiraci\u00f3n por la comuni\u00f3n de bienes que viv\u00edan, la unidad que reinaba entre ellos, la \u00abalegr\u00eda y sencillez de coraz\u00f3n\u00bb que los caracterizaba (<em>Hch<\/em> 2, 46). \u00abLa gente se hac\u00eda lenguas de ellos\u00bb, seguimos leyendo en los Hechos de los Ap\u00f3stoles, con la consecuencia de que cada d\u00eda \u00abcrec\u00eda el n\u00famero tanto de hombres como de mujeres que se adher\u00edan al Se\u00f1or\u00bb (<em>Hch<\/em> 5, 13-14). El testimonio de vida de la comunidad ten\u00eda una fuerte capacidad de atracci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 hoy no se nos conoce como aquellos que se distinguen por el amor? \u00bfQu\u00e9 hemos hecho con el mandamiento de Jes\u00fas?  <strong><span style=\"color: #003366\">\u00abEn esto conocer\u00e1n todos que sois disc\u00edpulos m\u00edos: si os am\u00e1is unos a otros\u00bb.<\/span><\/strong>  Tradicionalmente, el mes de octubre se dedica en el \u00e1mbito cat\u00f3lico a la \u00abmisi\u00f3n\u00bb, a la reflexi\u00f3n sobre el mandato de Jes\u00fas de ir a todo el mundo a anunciar el Evangelio, a la oraci\u00f3n y al sostenimiento de todos los que est\u00e1n en primera l\u00ednea. Esta palabra de vida puede ayudar a todos a esclarecer la dimensi\u00f3n fundamental de todo anuncio cristiano. No consiste en imponer un credo, hacer proselitismo o ayudar de modo interesado a los pobres para que se conviertan. Tampoco debe primar la defensa exigente de valores morales ni el adoptar una postura ante las injusticias o las guerras, aun cuando sean actitudes obligadas que el cristiano no puede eludir.  El anuncio cristiano es ante todo un testimonio de vida que todo disc\u00edpulo de Jes\u00fas debe ofrecer personalmente: \u00abEl hombre contempor\u00e1neo prefiere escuchar a los que dan testimonio que a los que ense\u00f1an\u00bb<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. Incluso los que son hostiles a la Iglesia suelen sentirse conmovidos por el ejemplo de quienes dedican su vida a los enfermos o a los pobres y est\u00e1n dispuestos a dejar su patria para ir a lugares de frontera a ofrecer ayuda y cercan\u00eda a los \u00faltimos.  Pero lo que Jes\u00fas pide sobre todo es el testimonio de toda una comunidad que muestre la verdad del Evangelio. Esta debe mostrar que la vida que \u00c9l trae puede generar realmente una sociedad nueva, en la que se viven relaciones de aut\u00e9ntica fraternidad, de ayuda y servicio mutuo, de atenci\u00f3n coral a las personas m\u00e1s d\u00e9biles y necesitadas.  La vida de la Iglesia ha conocido testimonios as\u00ed, como las reducciones para ind\u00edgenas que los franciscanos y jesuitas construyeron en Sudam\u00e9rica, o los monasterios, con las aldeas que surg\u00edan alrededor. Tambi\u00e9n hoy, comunidades y movimientos eclesiales dan lugar a ciudadelas de testimonio donde se pueden ver los signos de una sociedad nueva fruto de la vida evang\u00e9lica, del amor rec\u00edproco.  <strong><span style=\"color: #003366\">\u00abEn esto conocer\u00e1n todos que sois disc\u00edpulos m\u00edos: si os am\u00e1is unos a otros\u00bb.<\/span><\/strong>  Sin apartarnos de los lugares en que vivimos ni de las personas que nos rodean, si vivimos entre nosotros esa unidad por la que Jes\u00fas dio la vida, podremos crear un modo de vivir alternativo y sembrar en torno a nosotros brotes de esperanza y de vida nueva. Una familia que renueva cada d\u00eda su voluntad de vivir de modo concreto en el amor rec\u00edproco puede convertirse en rayo de luz en medio de la indiferencia de su vecindad. Una \u00abc\u00e9lula local\u00bb, o sea, dos o m\u00e1s personas que se asocian para practicar con radicalidad las exigencias del Evangelio en su entorno de trabajo, en clase, en la sede sindical, en la administraci\u00f3n o en una c\u00e1rcel, podr\u00e1 desbaratar la l\u00f3gica de la lucha por el poder, crear un ambiente de colaboraci\u00f3n y favorecer que nazca una fraternidad inesperada.  \u00bfNo actuaban as\u00ed los primeros cristianos de tiempos del Imperio romano? \u00bfNo es as\u00ed como difundieron la novedad transformante del cristianismo? Nosotros somos hoy los \u00abprimeros cristianos\u00bb, llamados como ellos a perdonarnos, a vernos siempre nuevos, a ayudarnos; en una palabra, a amarnos con la misma intensidad con que Jes\u00fas am\u00f3, seguros de que su presencia en medio de nosotros tiene la fuerza de arrastrar tambi\u00e9n a los dem\u00e1s a esta l\u00f3gica divina del amor.  FABIO CIARDI  <a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <em>Carta a Diogneto<\/em>, V, 1-2: en <em>Padres apost\u00f3licos<\/em> (\u201cBiblioteca de Patr\u00edstica\u201d n. 50), Ciudad Nueva, Madrid 2000, 2014<sup>3<\/sup>, p. 560.  <a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Ibid.<\/em>, VI, 1: en <em>o. cit<\/em>., p. 561.  <a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Juan Pablo II, bula <em>Incarnationis mysterium<\/em>, 11.  <a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Pablo VI, exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Evangelii nuntiandi<\/em>, 41.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEn esto conocer\u00e1n todos que sois disc\u00edpulos m\u00edos: si os am\u00e1is unos a otros\u00bb (Jn 13, 35).<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-324416","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324416","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324416"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324416\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324416"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=324416"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324416"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}