{"id":324420,"date":"2015-09-28T04:00:51","date_gmt":"2015-09-28T02:00:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/las-potentes-semillas-de-la-generosidad\/"},"modified":"2024-05-16T14:50:46","modified_gmt":"2024-05-16T12:50:46","slug":"las-potentes-semillas-de-la-generosidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/las-potentes-semillas-de-la-generosidad\/","title":{"rendered":"Las potentes semillas de la generosidad"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/20150928-01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-128943 alignright\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/20150928-01.jpg\" alt=\"20150928-01\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a><\/strong>\u00ab<em>La verdadera generosidad es un intercambio de consecuencias impre-visibles. Es un riesgo, porque mezcla nuestras necesidades y deseos con las necesidades y deseos de los dem\u00e1s<\/em>.\u00bb A. Phillips e B. Taylor, Elogio de la bondad  <strong>\u00abLas empresas y otras organizaciones<\/strong> pueden ser lugares de vida buena y completa siempre que permitan que las virtudes no econ\u00f3micas convivan con las econ\u00f3mico-empresariales. Se trata de una coexistencia decisiva pero no f\u00e1cil, porque exige que los directivos renuncien a tener un control total sobre el comportamiento de las personas, aceptando que sus actos pueden ser imprevisibles, y tambi\u00e9n que est\u00e9n dispuestos a relativizar la eficiencia, que se est\u00e1 convirtiendo en el verdadero dogma de la nueva religi\u00f3n de nuestro tiempo.  <strong>La generosidad es una de esas virtudes no econ\u00f3micas<\/strong> pero esenciales tambi\u00e9n para las empresas e instituciones. La ra\u00edz de la generosidad se encuentra en la palabra latina genus \u2013 generis, que hace referencia a la estirpe, a la familia, al nacimiento. Este es el primer significado de la palabra g\u00e9nero. Esta antigua etimolog\u00eda, que hoy se ha perdido, nos dice cosas importantes acerca de la generosidad. En primer lugar, nos recuerda que nuestra generosidad tiene mucho que ver con la transmisi\u00f3n de la vida, con la familia, con la gente que nos rodea, con el ambiente en el que crecemos y aprendemos a vivir. La recibimos en herencia cuando venimos al mundo. Es una dote que nos dejan nuestros padres y familiares. Se forma dentro de casa. La generosidad que descubrimos dentro de nosotros depende mucho de la de nuestros padres, de c\u00f3mo y cu\u00e1nto se amaron antes de que naci\u00e9ramos, de las elecciones de vida que hicieron y siguieron haciendo cuando empezamos a fijarnos en ellos. Depende de su fidelidad, de su hospitalidad, de su actitud con los pobres, de su disponibilidad para \u201cperder\u201d tiempo escuchando y ayudando a los amigos, de su amor y gratitud hacia sus propios padres.  <strong>Esta generosidad primaria no es una virtud individual,<\/strong> sino un don que pasa a formar parte de la dotaci\u00f3n moral y espiritual de eso que llamamos car\u00e1cter. Es un capital con el que llegamos a la tierra, formado antes de nuestro nacimiento y alimentado por la calidad de las relaciones durante los primeros a\u00f1os de vida. Depende tambi\u00e9n de la generosidad de nuestros abuelos, bisabuelos, vecinos y de muchos otros que, aun no contribuyendo a nuestro ADN, est\u00e1n presentes, de modo misterioso pero muy real, en nuestra generosidad (y tambi\u00e9n en la falta de ella). Nuestra generosidad est\u00e1 influenciada por los poetas que nutren el coraz\u00f3n de la familia, por las oraciones de nuestra gente, por las m\u00fasicas que escuchamos y nos gustan, por las historias que se cuentan en las fiestas del pueblo, por los discursos y acciones de los pol\u00edticos, por las homil\u00edas de los predicadores, por los m\u00e1rtires de todas las resistencias, por los que ayer dieron su vida por nuestra libertad de hoy, por la infinita generosidad de las mujeres de siglos pasados (hay una gran afinidad entre mujer y generosidad), que muchas veces antepusieron el bien de la familia al suyo propio y siguen haci\u00e9ndolo. La generosidad genera agradecimiento hacia aquellos que nos hicieron generosos con su generosidad.  <strong>Vivir con personas generosas nos hace m\u00e1s generosos<\/strong>, exactamente igual que ocurre con la oraci\u00f3n, la m\u00fasica, la belleza\u2026 Cultivar la generosidad produce muchos m\u00e1s efectos que los que logramos ver y medir. Y lo mismo ocurre con la falta de generosidad propia y ajena. El stock de generosidad de una familia, de una comunidad o de un pueblo, es una especie de suma de la generosidad de cada uno. Cada generaci\u00f3n aumenta el valor de este stock o lo reduce, como est\u00e1 ocurriendo hoy en Europa, donde nuestra generaci\u00f3n, empobrecida de ideales y de pasiones grandes, est\u00e1 dilapidando el patrimonio de generosidad que ha heredado. Un pa\u00eds que deja a la mitad de sus j\u00f3venes sin trabajo no es un pa\u00eds generoso\u00bb. (<a href=\"http:\/\/www.edc-online.org\/es\/publicaciones\/articulos-de\/luigino-bruni\/editoriales-avvenire\/regeneraciones\/11013-las-potentes-semillas-de-la-generosidad.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Leer mas<\/a>)  Luigino Bruni  Publicado en el diario italiano <a href=\"http:\/\/www.avvenire.it\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Avvenire<\/a> el 23\/08\/2015<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De la serie \u201cRegeneraci\u00f3n\u201d, del economista Luigino Bruni. Los seres humanos s\u00f3lo dan mucho si son libres de darlo todo. La generosidad como virtud no econ\u00f3mica, pero esencial en toda empresa e instituici\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-324420","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324420","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324420"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324420\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324420"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=324420"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324420"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}