{"id":324504,"date":"2015-10-25T03:00:20","date_gmt":"2015-10-25T02:00:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/familia-relaciones-a-imagen-de-la-trinidad\/"},"modified":"2024-05-16T14:51:03","modified_gmt":"2024-05-16T12:51:03","slug":"familia-relaciones-a-imagen-de-la-trinidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/familia-relaciones-a-imagen-de-la-trinidad\/","title":{"rendered":"Familia: relaciones a imagen de la Trinidad"},"content":{"rendered":"<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-130213\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/20151025-a.jpg\" alt=\"20151025-a\" width=\"350\" height=\"228\" \/>\u00abHa sido el Hijo de Dios, Jesucristo, quien nos ha hecho conocer el verdadero rostro del hombre y de la mujer.<\/strong> Dios es Padre, es Hijo, es Esp\u00edritu Santo. Pero no se trata de tres dioses, sino de un Dios en tres Personas, en la expresi\u00f3n ampliamente elaborada de la doctrina trinitaria. La Iglesia ha profundizado y conservado \u00edntegra esta doctrina a lo largo de los siglos. Adem\u00e1s de encontrar un lenguaje correcto en su profesi\u00f3n de fe, la Iglesia siempre ha adorado a las Tres divinas Personas. La teolog\u00eda espiritual trinitaria ha ofrecido a los disc\u00edpulos de Jes\u00fas una relaci\u00f3n profunda de con cada una de las Tres divinas Personas.  <strong>La Palabra de Dios no se presenta solamente como Esp\u00edritu perfecto, creador del cielo y de la tierra,<\/strong> (como se dice en el Segundo Catecismo de la Doctrina Cristiana), sino que afirma que \u201cDios es amor\u201d (1Jn. 4, 8-16). San Agust\u00edn tratando de profundizar el camino del amor en Dios lleg\u00f3 a afirmar que Dios es el Amante, el Amado y el Amor. Pero \u00e9l se sinti\u00f3 incapaz de proseguir este camino y nos dej\u00f3 la tarea de profundizar este misterio en el hombre y la mujer mediante tres cualidades: la inteligencia, la memoria y la voluntad. No se desarroll\u00f3 suficientemente un estudio sobre la realidad que rodea el misterio de Dios Amor  <strong>En el momento actual, en el que la cultura da un valor excesivo al individuo al punto tal de caer en un individualismo exasperado,<\/strong> en donde existen dificultades para realizar una s\u00edntesis entre la unidad y la diversidad en las relaciones humanas en este mundo globalizado, en donde adem\u00e1s las relaciones humanas se han sobrevalorado en todas las direcciones, nos parece oportuno buscar en la Sant\u00edsima Trinidad, que es el fundamento esencial del cristiano, el camino para la realizaci\u00f3n del amor como identidad humana.  <strong>\u00bfQu\u00e9 es el amor? \u00bfC\u00f3mo entender y experimentar el amor?<\/strong> Tenemos que encontrar nuestro camino en Aqu\u00e9l que vino a nosotros del seno del Padre, es decir, el Hijo. Dios, que es amor, para encontrar al hombre se hizo peque\u00f1o (Nazaret, Mar\u00eda, Jos\u00e9, Bel\u00e9n, Fuga a Egipto, Cruz) (<em>cfr texto de Pablo a los Filipenses 2,5-11<\/em>).  <strong>El amor pasa a trav\u00e9s de la encarnaci\u00f3n y el misterio pascual.<\/strong> El amor se hace peque\u00f1o para poder entrar en el otro. \u00c9sta es la dimensi\u00f3n <em>kenotica<\/em> del amor. Sin este camino es dif\u00edcil para el hombre y la mujer encontrar la v\u00eda de la relaci\u00f3n con Dios, pero tambi\u00e9n de la relaci\u00f3n con el otro, sea hombre o mujer. En este sentido me parece que podemos encontrar el camino trinitario de la antropolog\u00eda, no s\u00f3lo pensada, sino experimentada\u00bb.  <em>\u00a0<\/em>  <strong>Fuente: <\/strong><a href=\"http:\/\/www.cittanuova.it\/c\/450033\/La_famiglia_immagine_della_Trinit.html\">Citt\u00e1 Nuova on line<\/a>  <em>\u00a0<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un aporte del cardenal Jo\u00e3o Braz de Aviz, prefecto de la Congregaci\u00f3n para los Institutos de vida consagrada, ofrecido durante el S\u00ednodo de la Familia.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-324504","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324504","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324504"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324504\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324504"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=324504"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324504"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}