{"id":324552,"date":"2015-11-07T05:00:25","date_gmt":"2015-11-07T04:00:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/el-doble-salario\/"},"modified":"2024-05-16T14:51:11","modified_gmt":"2024-05-16T12:51:11","slug":"el-doble-salario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/el-doble-salario\/","title":{"rendered":"El doble salario"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft wp-image-130871\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/20151107-a.jpeg\" alt=\"20151107-a\" width=\"349\" height=\"174\" \/><strong>\u00abNunca se ha hablado tanto del derecho laboral <\/strong><strong>como en nuestros tiempos,<\/strong><strong>\u00a0<\/strong>y no se ha abusado tanto de los trabajadores como en estos tiempos. Ellos han proporcionado las masas para las concentraciones y las\u00a0multitudes para los estragos, y la carne para las represalias; han sido rastrillados en la calle\u2026 Los sobrevivientes con frecuencia han quedado sin casa y sin familia.  <strong>\u00a0Y\u00a0<strong>sin embargo hoy es necesario recobrarnos, volver a vencer a la muerte<\/strong><\/strong>: hacer como Pedro, el pescador, que le dice al Maestro: \u201cMaestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado;\u00a0 mas en tu palabra echar\u00e9 la red\u201d.\u00a0\u00a0Es necesario volver a empezar, despu\u00e9s de la noche de ruinas y de sangre, de la palabra de Jes\u00fas, con esperanza. Y el Padre premiar\u00e1 nuestra confianza.  <strong>Nosotros estamos todos empe\u00f1ados, trabajadores del brazo y del ingenio,<\/strong><strong>\u00a0<\/strong>para una gran empresa: levantar el edificio social y pol\u00edtico\u00a0destrozado, con valent\u00eda y sentido de responsabilidad, sin titubeos\u2026  <strong>No nos volvemos atr\u00e1s y no nos amedrentamos.<\/strong>\u00a0Detr\u00e1s de nuestras espaldas est\u00e1n los explotadores del hombre, los tiranos que han incendiado las casas y encadenado la libertad, los semidioses que desencadenaron la guerra: son los carn\u00edfices y los sepultureros.  <strong>Y nosotros avanzamos, a\u00fan con la cruz a cuestas, hacia la Redenci\u00f3n<\/strong>,\u00a0que quiere decir libertad, libertad de todo mal, y por lo tanto tambi\u00e9n de la necesidad y del miedo\u00bb.  (<a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/chi-e-chiara\/igino-giordani\/\">Igino Giordani<\/a>, \u00abFides\u00bb, junio de 1951)  &nbsp;  <strong>\u00abSe deval\u00faa el trabajo disociando el valor econ\u00f3mico del valor espiritual.<\/strong>  Cuando Dios se mezcl\u00f3 entre los hombres, lo hizo como trabajador entre trabajadores. Durante treinta a\u00f1os realiz\u00f3 tambi\u00e9n \u00e9l trabajo manual, con cuyo fruto ayud\u00f3 al c\u00edrculo de familiares y vecinos. Despu\u00e9s durante tres a\u00f1os realiz\u00f3 obras espirituales, cuyo fruto benefici\u00f3 a la humanidad entera, de todos los tiempos.  <strong>El trabajar es connatural\u00a0al hombre y necesario para su vida<\/strong>, como respirar, como comer. Mantener al hombre ocioso equivale a obligar a los p\u00e1jaros a no volar.  <strong>Con el evento del Redentor, &#8211; un obrero que era Dios<\/strong> \u2013 fueron revalorizados divinamente el trabajo y la fatiga y transfigurados los medios ordinarios de santificaci\u00f3n; la tarea en los campos, en el taller, en la oficina, en la iglesia, les vale, si hechos como Dios quiere, a la par de una oraci\u00f3<strong>n.<\/strong>  <strong>Uno que trabaja seg\u00fan la ley de Dios, soportando el cansancio por amor a \u00c9l,<\/strong>\u00a0se santifica; la tarea en los campos, en el taller, en la oficina, en la iglesia, equivale, si la realizan como Dios quiere, a una oraci\u00f3n.  <strong>Y tambi\u00e9n el salario es doble.<\/strong>\u00a0Somos pagados por el valor econ\u00f3mico producido con las manos y con el ingenio, en el plano humano; y somos pagados por los m\u00e9ritos de la paciencia, ascesis y desapego, conquistados en el plano divino. Uno mientras construyo una cosa, soporta el cansancio convirti\u00e9ndolo en materia de redenci\u00f3n, construye tambi\u00e9n un tramo de su destino eterno. El hijo pr\u00f3digo comienza la rehabilitaci\u00f3n cuando se pone a trabajar, como hab\u00eda iniciado la degradaci\u00f3n cuando al vivir ocioso.  <strong>El aprovechamiento verdadero del trabajo<\/strong>\u00a0y por lo tanto del trabajador acontece por la fuerte pretensi\u00f3n materialista de negar la participaci\u00f3n del esp\u00edritu en la obra de las manos o de la inteligencia: por separar\u00a0lo divino de lo humano, el esp\u00edritu del cuerpo, la moral de la econom\u00eda, el Padre nuestro que est\u00e1 en los cielo por el pan nuestro que nos sirve cotidianamente en la tierra. El hombre no vive s\u00f3lo de pan para el est\u00f3mago: necesita tambi\u00e9n la nutrici\u00f3n para el alma.  Rechazar al hombre atendiendo la sola instancia econ\u00f3mica es como querer satisfacer la mitad de su hambre para que tenga hambre en la otra.  <strong>El hombre-Dios ha visto y ve siempre lo divino y lo humano.<\/strong>\u00a0No uno s\u00f3lo de los dos. Y entonces porque sus pescadores hu\u00e9spedes no han pescado nada durante toda la noche de fatigas y porque para \u00e9l vale la norma \u201cquien no trabaja no coma\u201d, los invita &#8211; dado que igualmente deb\u00edan \u00a0comer, ellos y sus familias- a recomenzar la obra: a echar nuevamente las redes en las aguas del lago. Y ellos en Su nombre recomenzaron.  <strong>Dios invita continuamente a no desanimarse, a no desesperar<\/strong>,\u00a0pero a retomar el trabajo, siempre, en nombre Suyo.  <strong>Al igual que la persona humana, la sociedad tiene necesidad de ambos trabajos,<\/strong>\u00a0para que pueda respirar con ambos pulmones, a vivir sana y libre. Si no, agoniza, porque padece hambre corporal o hambre espiritual: sin dejar de decir que un hambre trae consigo tambi\u00e9n a la otra.  Si no est\u00e1 el Padre en el cielo, escasea tambi\u00e9n el pan en la tierra; porque por falta de \u00c9l, los trabajadores ya no se sienten hermanos \u2013y entonces se combaten y se roban<u>\u00a0<\/u>&#8211; ; <strong>como ha sucedido y sucede contra\u00a0muchos de nuestros inmigrantes que son hostilizados y rechazados por otros trabajadores\u00bb.<\/strong>  (Igino Giordani\u00a0\u00abLa Via\u00bb, 1952)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dos p\u00e1rrafos de Giordani sobre el trabajo que, escritos en los a\u00f1os cincuenta, nos interrogan tambi\u00e9n hoy.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-324552","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324552","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324552"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324552\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324552"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=324552"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324552"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}