{"id":324564,"date":"2015-11-14T04:00:38","date_gmt":"2015-11-14T03:00:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/evangelio-vivido-vivir-en-el-don-reciproco-de-si\/"},"modified":"2024-05-16T14:51:14","modified_gmt":"2024-05-16T12:51:14","slug":"evangelio-vivido-vivir-en-el-don-reciproco-de-si","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/evangelio-vivido-vivir-en-el-don-reciproco-de-si\/","title":{"rendered":"Evangelio vivido: vivir en el don rec\u00edproco de s\u00ed"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-131076 alignleft\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/8802_100124_00293-300x199.jpg\" alt=\"8802_100124_00293-300x199\" width=\"300\" height=\"199\" \/><strong>Aquella noche con amigos <\/strong>Tengo amigos muy queridos, la mayor\u00eda agn\u00f3sticos, a quienes nos les hab\u00eda hablado nunca expl\u00edcitamente de mi vida espiritual. Esto siempre me hab\u00eda dejado la sensaci\u00f3nde algo incompleto. Una noche mientras pase\u00e1bamos, al pasar frente a una iglesia, sent\u00ed el fuerte deseo de entrar un momento a saludar a Jes\u00fas. Estando en compa\u00f1\u00eda me parec\u00eda fuera de lugar, pero quise seguir este impulso. Durante la breve parada en la iglesia, se me ocurri\u00f3 decirle a Jes\u00fas: \u201cEstate conmigo, porque yo estoy contigo\u201d. Poco despu\u00e9s, durante la cena, sent\u00ed que deb\u00eda \u201cdescubrirme\u201d delante de mis amigos, \u00a1pero no sab\u00eda por d\u00f3nde comenzar! Llegados a un determinado punto por parte de ellos ha nacido espont\u00e1neo afrontar el argumento sobre la fe. Hemos compartido un momento hermos\u00edsimo. Ellos me han expresado sus propias perplejidades, y de mi boca han salido palabras que no me esperaba. \u00a1Y todo en el respeto rec\u00edproco! Nunca habr\u00eda podido suceder algo semejante si no hubiese habido como base esta relaci\u00f3n profunda entre nosotros. Giuseppe &#8211; <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/focolare-worldwide\/europa\/italia\/\">Italia<\/a>  <strong>Delicadeza <\/strong>Soy enfermera en el reparto de radiolog\u00eda. En el pasillo algunos pacientes esperan en su camilla. Una de ellos, con los brazos vendados, ha quedado destapada. La saludo y con delicadeza la cubro con la s\u00e1bana. Pasan algunos a\u00f1os. Un d\u00eda, en la presentaci\u00f3n de un libro, se me acerca una se\u00f1ora muy elegante: \u201cLe agradezco por c\u00f3mo aquel d\u00eda usted ha respetado mi dignidad\u201d. Casi no la reconozco. Ella contin\u00faa: \u201cEs cuando se sufre que se tiene m\u00e1s necesidad de ser respetados como personas. Gracias porque su servicio no la ha hecho insensible\u201d E.M. <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/focolare-worldwide\/europa\/ungheria\/\">Hungr\u00eda<\/a>.  <strong>El abrazo <\/strong>Sentado frente al escritorio del Centro de Caritas en el que trabajo, estoy escuchando a un inmigrante morroqu\u00ed que por su aspecto y vestido evidencia un pasado de sufrimiento. Est\u00e1 desesperado porque, desde hace tiempo no tiene trabajo, dentro de pocos d\u00edas sufrir\u00e1 el desalojo de donde se hospeda por no haber pagado el alquiler. Le pregunto -como hago con muchos como \u00e9l- si tiene amigos en la ciudad, que puedan ayudarlo. Su reacci\u00f3n es inesperada, explota en sollozos convulsivos repitiendo: \u201c\u00a1Estoy solo, solo! \u00a1No tengo a nadie!\u201d. Quedo sin palabras, aplastado por un sentido de impotencia. Luego, como por un impulso, me levanto y voy a abrazarlo. Poco a poco se calma. Se pone de pie tambi\u00e9n \u00e9l y con voz serena dclara: \u201cAhora s\u00e9 que ya no estoy solo\u201d y hace un adem\u00e1n como si fuera a irse, como si ese simple gesto fraterno hubiera bastado para darle esperanza. A este punto soy yo el que lo detengo para indicarle c\u00f3mo procurarse ropa, aprovechar el comedor de Caritas y tambi\u00e9n tener una cama en nuestro dormitorio. Cuando nos separamos ya est\u00e1 completamente sereno. Sandro &#8211; <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/focolare-worldwide\/europa\/italia\/\">Italia<\/a>  <strong>Aquel ni\u00f1o <\/strong>  Hac\u00eda fr\u00edo. Mi padre, que ya hab\u00eda salido para ir al trabajo, vuelve a casa poco despu\u00e9s con un ni\u00f1o que encontr\u00f3 en la calle, vestidos con harapos. El ni\u00f1o miraba a su alrededor. Mi padre pide a mi madre: \u201c\u00a1V\u00edstelo!\u201d. Y ella, toma las mejores ropas m\u00edas y de mi hermano, y lo viste. La imagen de aquel ni\u00f1o feliz ha quedado en m\u00ed como un modelo. No recuerdo otros detalles, sino s\u00f3lo que estaba feliz. Desde aquel momento he visto en cada ni\u00f1o, bello y feo, rico o pobre, como a un \u201chermano\u201d. T.M. &#8211; <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/focolare-worldwide\/europa\/italia\/\">Italia<\/a>  <strong>\u00a0<\/strong>  <strong>\u00a0<\/strong>  <strong>\u00a0<\/strong>  &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Palabra de vida de este mes nos invita a no huir de las disidencias y las incomprensiones, a no permanecer indiferentes, sino llevar el propio amor hecho escucha, atenci\u00f3n al otro, es decir: compartir.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-324564","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324564","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324564"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324564\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324564"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=324564"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324564"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}