{"id":324592,"date":"2015-11-22T05:00:32","date_gmt":"2015-11-22T04:00:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/recomponer-relaciones-rotas\/"},"modified":"2024-05-16T14:51:19","modified_gmt":"2024-05-16T12:51:19","slug":"recomponer-relaciones-rotas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/recomponer-relaciones-rotas\/","title":{"rendered":"Recomponer relaciones rotas"},"content":{"rendered":"<p><em><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Luigino_Bruni.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-131481 alignleft\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/Luigino_Bruni.jpg\" alt=\"Luigino_Bruni\" width=\"219\" height=\"250\" \/><\/a>\u201cEstimo que los sufrimientos del tiempo presente no son comparables con la gloria que se ha de manifestar en nosotros. Pues la ansiosa espera de la creaci\u00f3n desea vivamente la revelaci\u00f3n de los hijos de Dios\u201d.<\/em> (San Pablo, Carta a los Romanos, 8)  <strong>Muchas son las guerras que se combaten en nuestro planeta, en nuestras ciudades y en nuestros barrios.<\/strong> Muchas y diversas son tambi\u00e9n las armas, que s\u00f3lo causan heridas, muerte y destrucci\u00f3n. Los milenios pasan pero el hermano sigue dici\u00e9ndole a su hermano \u201cvayamos al campo\u00bb. Pero cada vez que restauramos la paz despu\u00e9s de un conflicto, Abel vuelve a vivir, el Adam vuelve a pasear con Elohim por el jard\u00edn de la tierra, y nosotros podemos mirarnos a los ojos con plena reciprocidad y absoluta gratuidad. Cada vez que construimos y reconstruimos la paz, nuestra acci\u00f3n se extiende tambi\u00e9n a la creaci\u00f3n, a la naturaleza, a la tierra. Pero cuando dejamos de ser guardianes y negamos la paz, tambi\u00e9n la tierra, los animales y las plantas son humillados, heridos y muertos. A pesar de ser inocentes, se ven arrastrados en el remolino de nuestra violencia. Podemos verlo cada d\u00eda con mayor claridad.  <strong>Paz, shalom, es una gran palabra b\u00edblica, una de las m\u00e1s repetidas, fuertes y exigentes.<\/strong> La primera alianza de Elohim con los hombres ten\u00eda como fin restablecer la paz-felicidad original negada, regenerar esa shalom primordial traicionada por el pecado de Ca\u00edn y por los igualmente atroces pecados de sus hijos. Hizo falta un primer constructor de paz, No\u00e9, para que el arco iris pudiera brillar de nuevo sobre la tierra, para posibilitar la recreaci\u00f3n del mundo y de los hombres. Los constructores de paz siempre construyen arcas para salvar a una humanidad rota. Son justos que escuchan una llamada a dejar su tierra para salvar la tierra de todos. Si el mundo sigue vivo a pesar de todo el mal que generamos es porque No\u00e9 no ha dejado nunca de construir arcas. Los profetas y todos los \u201cbienaventurados\u201d de la historia han mantenido con vida el arco iris en el cielo porque no han dejado nunca de construir la paz en una tierra siempre regada por la sangre de los hermanos. Las manos de No\u00e9 y de los constructores de arcas de paz han sido m\u00e1s fuertes y creativas hasta ahora que las manos de Ca\u00edn y de los armadores de barcos de guerra.  <strong>A los constructores de paz no se les promete la tierra ni la visi\u00f3n de Dios<\/strong>, ni tampoco la misericordia. A ellos s\u00f3lo se les promete un nombre: \u201cSer\u00e1n llamados hijos de Dios\u201d. Pero es un nombre inmenso, el m\u00e1s grande de todos los nombres, un nombre s\u00f3lo para ellos. Los constructores de paz son los pacificadores, los que recomponen relaciones rotas, los que dedican su vida a resolver conflictos generados por otros. Dejan una vida tranquila para que otros puedan vivir su vida en paz. S\u00f3lo por vocaci\u00f3n es posible ser constructor de paz, edificador de shalom b\u00edblica. No es \u00fanicamente cuesti\u00f3n de generosidad ni de altruismo. Para arriesgar la propia vida por la shalom de otros (de todos) hay que escuchar una voz interior, fuerte y profunda, que llama. La construcci\u00f3n de la paz no es \u00fanicamente tarea, aunque ciertamente la construcci\u00f3n y la reconstrucci\u00f3n de la paz forman parte de nuestra tarea. No es f\u00e1cil resistirse a esta voz, a esta llamada interior. Es una llamada eficaz, aunque no sepamos de d\u00f3nde viene o de qui\u00e9n es esa voz. Para ser constructores de paz basta escucharla y responder (l<a href=\"http:\/\/www.edc-online.org\/es\/publicaciones\/articulos-de\/luigino-bruni\/editoriales-avvenire\/regeneraciones\/11193-el-don-del-segundo-nombre.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">ea m\u00e1s<\/a>).  &nbsp;  Publicado en <a href=\"http:\/\/www.avvenire.it\/Commenti\/Pagine\/bruni-rigenerazioni-12.aspx\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Avvenire<\/a> el 18\/10\/2015<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El economista Luigino Bruni en su rubrica \u201cRigenerazioni\u201d publicada en el diario italiano Avvenire, afirma que los constructores de paz son aquellos que abbandonan una vida tranquila y trabajan para que sea m\u00e1s pac\u00edfica para los dem\u00e1s.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-324592","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324592","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324592"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324592\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324592"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=324592"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324592"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}