{"id":324728,"date":"2016-01-12T05:00:50","date_gmt":"2016-01-12T04:00:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/el-evangelio-vivido-sonreir-tambien-en-el-dolor\/"},"modified":"2024-05-16T14:51:45","modified_gmt":"2024-05-16T12:51:45","slug":"el-evangelio-vivido-sonreir-tambien-en-el-dolor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/el-evangelio-vivido-sonreir-tambien-en-el-dolor\/","title":{"rendered":"El Evangelio vivido: Sonre\u00edr tambi\u00e9n en el dolor"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-133314\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/20160112-a.jpg\" alt=\"20160112-a\" width=\"320\" height=\"180\" \/><strong>\u00ab<\/strong><strong>A la \u201cVilla delle Querce\u201d las personas no van a curarse, sino s\u00f3lo a morir. <\/strong>No lo sab\u00eda porque era un joven de quince a\u00f1os que pedaleaba feliz en la bicicleta y tambi\u00e9n porque esos lugares horribles se manten\u00edan escondidos. Pero me vino curiosidad: me parec\u00edo ver algunos ancianitos que caminaban encima de los \u00e1rboles. En cambio, era el s\u00e9ptimo piso de ese hospital \u201cde cuidados paliativos\u201d escondido detr\u00e1s de \u00e1rboles, donde hab\u00eda una terraza por la que paseaban algunos pacientes terminales. Entr\u00e9 por curiosidad, pero repentinamente cinco ancianos me comenzaron a gritar. Encontr\u00e9 entre ellos un joven paral\u00edtico y con la excusa de ir a visitarlo a \u00e9l, me dejaron pasar. Entre ellos hab\u00eda tambi\u00e9n algunos dementes, pero demostraban gran respeto hacia aqu\u00e9l que llamaban Gianni.  <strong>Estaba contento de que lo visitara un joven y enseguida me habl\u00f3 de su enfermedad, <\/strong>que comenz\u00f3 a los veinticuatro a\u00f1os, despu\u00e9s de una carrera en la marina y tambi\u00e9n cinematogr\u00e1fica. Dijo adi\u00f3s a las lindas chicas y a la posibilidad de ganar dinero, ahora s\u00f3lo ten\u00eda soledad y muerte segura en pocos meses. Me pidi\u00f3 que le llevara veneno para poder quitarse la vida. Volv\u00ed a visitarlo despu\u00e9s de una semana y ya no hablaba m\u00e1s. Lograba comprenderlo por el movimiento de los labios. Me dijeron que con la silla de ruedas se hab\u00eda subido hasta el s\u00e9ptimo piso para tirarse hacia abajo pero se volc\u00f3 en escaleras y all\u00ed se detuvo y ahora yo no pod\u00eda bajarse de la cama.  <strong>Ante su desesperaci\u00f3n le hice un fuerte llamado para que creyera que Dios lo amaba <\/strong> y vi que esta gracia ca\u00eda en su coraz\u00f3n cuando imprevistamente sus ojos comenzaron a brillar como el fondo del mar que refleja el sol. Y comenz\u00f3 a re\u00edr con fuerza, mientras que nuestro di\u00e1logo continuaba s\u00f3lo con el movimiento de sus ojos, que yo sab\u00eda interpretar. Yo era el que hac\u00eda preguntas o propuestas y \u00e9l me respond\u00eda parpadeando o estallaba en maravillosas sonrisas.  <strong>Comenc\u00e9 a llevarle a las personas m\u00e1s extra\u00f1as: <\/strong>una joven an\u00e1rquica, que \u00e9l transform\u00f3 en una perfecta enfermera para toda la vida, solamente con sus risas. Una de \u00e9stas personas nos hizo comprender el verdadero motivo de su rebeli\u00f3n: no eran motivos \u201cpol\u00edticos\u201d sino un odio profundo hacia la forma de su cuerpo que no aceptaba. Y all\u00ed mismo decidi\u00f3 cambiar totalmente de vida. Ven\u00edan con ateos, protestantes, misioneros y \u00e9l en forma inexplicable transmit\u00eda su vida y \u00e9sta se prolongaba. Despu\u00e9s de una operaci\u00f3n los doctores no quer\u00edan coserlo porque pensaron que ya hab\u00eda muerto. Cuando repentinamente vieron que se recuperaba y se re\u00eda de forma tan linda como s\u00f3lo \u00e9l sab\u00eda hacerlo, entonces le cosieron la herida. Tengo tambi\u00e9n una linda foto de Gianni con el Papa Pablo VI, a quien le ped\u00eda que rezara. Ahora que est\u00e1n juntos son una fuerza para nosotros, esa fuerza de quien en el dolor sabe tambi\u00e9n sonre\u00edr\u00bb.  (Padre Marco S. \u2013<a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/focolare-worldwide\/europa\/italia\/\"> Italia)<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La historia de Gianni tiene algo que es incre\u00edble y nos ayuda a \u00abproclamar las maravillosas obras del Se\u00f1or\u00bb que interviene en las situaciones m\u00e1s desesperadas.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[904],"tags":[],"class_list":["post-324728","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-focolare-worldwide-2-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324728","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324728"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324728\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324728"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=324728"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324728"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}