{"id":324772,"date":"2016-01-29T05:00:52","date_gmt":"2016-01-29T04:00:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/jovenes-contra-la-corriente\/"},"modified":"2024-05-16T14:51:53","modified_gmt":"2024-05-16T12:51:53","slug":"jovenes-contra-la-corriente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/jovenes-contra-la-corriente\/","title":{"rendered":"J\u00f3venes contra la corriente"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-133102\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/Africa-1.jpg\" alt=\"Africa 1\" width=\"400\" height=\"266\" \/>\u00abSoy africano y estoy estudiando en el norte de Italia. Hace alg\u00fan tiempo le\u00ed en una revista, un art\u00edculo, en el cual el autor dec\u00eda que una \u201cnoche\u201d est\u00e1 penetrando en la cultura occidental en todos sus \u00e1mbitos, llevando a la p\u00e9rdida de los aut\u00e9nticos valores cristianos. Sinceramente no hab\u00eda entendido mucho el sentido de este escrito, hasta que me sucedi\u00f3 una cosa que me hizo abrir los ojos. Era un s\u00e1bado por la tarde. Algunos chicos, vecinos de mi casa, me propusieron que saliera con ellos para transcurrir la velada juntos. Quer\u00edan hacer algo diferente. \u00c9ramos seis o siete. Para iniciar, fuimos a bailar a un local.  Al principio me estaba divirtiendo, yo tengo la m\u00fasica en la sangre y s\u00e9 bailar bien. Pero muy pronto me di cuenta de que a mi alrededor algunos bailaban sin tener ning\u00fan respeto ni hacia s\u00ed mismos ni hacia los dem\u00e1s. No bailaban para divertirse sino para pasar mensajes ambiguos. Dentro de m\u00ed advert\u00ed una voz sutil que me dec\u00eda que ten\u00eda que ir contracorriente y bailar con dignidad y por amor.  Despu\u00e9s de algunas horas, mis compa\u00f1eros me propusieron que fu\u00e9ramos a otro local. Confi\u00e9 en ellos, a fin de cuentas eran mis amigos, y acept\u00e9. Entramos en el otro local. Y enseguida me di cuenta d\u00f3nde est\u00e1bamos, por la m\u00fasica a todo volumen, las luces psicod\u00e9licas y el olor agrio que me lleg\u00f3 a la nariz. Me qued\u00e9 at\u00f3nito. \u00c9sta no era una discoteca normal, aqu\u00ed las chicas se prostitu\u00edan.  Me sent\u00eda muy enojado y desilusionado. Sin decir una palabra di media vuelta y sal\u00ed del local.\u00a0\u00a0 Uno de mis amigos me sigui\u00f3. Me insult\u00f3 y me dijo que era un retardado. No le respond\u00ed nada.. Pocos minutos despu\u00e9s sali\u00f3 otro, esta vez no para insultarme sino para darme la raz\u00f3n. Finalmente otro amigo sali\u00f3 del local y tambi\u00e9n \u00e9l me dio la raz\u00f3n. Me qued\u00e9 sorprendido, se hab\u00eda creado una cadena contracorriente. Sin hablar ni de los ideales cristianos en los que creo, ni de Dios, los otros me vieron y entendieron.  Pasaron algunos meses. Ya no hab\u00eda vuelto a pensar en ese episodio. Un d\u00eda un chico, que hab\u00eda estado con nosotros esa noche, vino a visitarme. Me dijo que se hab\u00eda arrepentido y que ya no quer\u00eda frecuentar m\u00e1s ese tipo de locales. Me qued\u00e9 sin palabras. Evidentemente Jes\u00fas hab\u00eda estado trabajando en su coraz\u00f3n.  Esta experiencia me ha ayudado a entender m\u00e1s radicalmente la necesidad de arriesgarme y de decir \u2018no\u2019 a ciertas propuestas del mundo, porque es nuestro testimonio el que le llega a las personas, aunque a veces no nos damos cuenta\u00bb.  (Yves, Camer\u00fan)  &nbsp;  De \u201cUna buona notizia, gente che crede gente che muove\u201d, Chiara Favotti, Ed. Citt\u00e0 Nuova 2012  &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Palabra de vida de enero \u201cLlamados a proclamar las maravillas del Se\u00f1or\u201d (cf. 1 Pe. 2,9), nos impulsa a dar testimonio del Evangelio en lo cotidiano, tambi\u00e9n cuando hay que ir contra la corriente.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-324772","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324772","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324772"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324772\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324772"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=324772"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324772"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}