{"id":324808,"date":"2016-02-13T14:25:43","date_gmt":"2016-02-13T13:25:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/giordani-el-evangelio-no-es-una-coleccion-de-palabras\/"},"modified":"2024-05-16T14:52:00","modified_gmt":"2024-05-16T12:52:00","slug":"giordani-el-evangelio-no-es-una-coleccion-de-palabras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/giordani-el-evangelio-no-es-una-coleccion-de-palabras\/","title":{"rendered":"Giordani: El Evangelio no es una colecci\u00f3n de palabras"},"content":{"rendered":"<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/20150518-a.jpg\" alt=\"\" width=\"328\" height=\"291\" \/>El Evangelio no es s\u00f3lo una colecci\u00f3n de palabras.<\/strong> Es tambi\u00e9n una serie de hechos. Es vida. Jes\u00fas, adem\u00e1s de predicar, cur\u00f3 a los enfermos, consol\u00f3 a los afligidos, resucit\u00f3 a los muertos, les dio comida a los hambrientos. Vivi\u00f3 las obras de misericordia porque ama\u00adba. \u00abMe da l\u00e1stima esta gente\u00bb, exclam\u00f3 un d\u00eda viendo la muchedumbre hambrienta; y multiplic\u00f3 los panes para darles de comer. Y en la Reden\u00adci\u00f3n el pan asume un valor sagrado. Jes\u00fas vincul\u00f3 al pan el m\u00e1s grande misterio; y convirti\u00f3 el banquete eucar\u00edstico en el centro de la vida en la comunidad de la Iglesia, conectando siem\u00adpre las dos cosas: cuerpo y esp\u00edritu, tal como hab\u00eda unido en s\u00ed mismo lo divino y lo humano.  <strong>Por tanto, se ama a Dios, al Padre, tambi\u00e9n dando de comer al hermano que tiene hambre.<\/strong>  Seg\u00fan un pensamiento de los Padres de la Iglesia, quien, pudiendo alimentar a los desnutridos, a los mal nutridos, a los hambrientos, no los ayuda, es un homicida, m\u00e1s a\u00fan, un deicida. Deja mo\u00adrir a Cristo.  Desde el punto de vista del Evangelio, quien, durante los a\u00f1os de guerra, conden\u00f3 a unos presos a morir de hambre, renov\u00f3 la crucifixi\u00f3n. Asesin\u00f3 \u2013 \u00adpor as\u00ed decirlo \u2013 al mismo Dios. Las multitudes de desplazados, en medio de la nieve o bajo el sol ardiente, dentro de vagones blindados o en barcazas aisladas cuya monoton\u00eda era interrumpida s\u00f3lo por el colapso de los hambrientos, marcan la l\u00ednea del ate\u00edsmo pr\u00e1ctico, aunque sea perpetrado en nombre de Dios. Fue por esto que San Vicente de Pa\u00fal se subi\u00f3 a las galeras de los muy cristianos reyes, en las que los galeotes ca\u00edan extenuados.  La obra de misericordia, reconstituyendo la justicia, se presenta no como mero suministro de comida o de dinero para comprarla. \u00abLas obras de misericordia no benefician a nadie sin el amor\u00bb, dice San Agust\u00edn. \u00abY aunque repartiera todo lo que tengo a favor de los pobres, y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, de nada me sirve\u00bb (<em>1 Cor<\/em> 13, 3), dice San Pablo a aquellos cristianos que comparten el pan de los \u00e1ngeles y no el de los hombres. La mujer fr\u00eda y engre\u00edda, que da la limosna a los pobres y no les abre su alma, hace un gesto puramente burocr\u00e1tico. Cristo no se alegra de ello. Los actos de asistencia social benefician poco o nada a los fines de la vida religiosa, si quien los realiza no inyecta en ellos ese alimento divino, ese ardor de Esp\u00edritu Santo, que es la caridad.  <strong><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/20160213-06.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-134702 alignright\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/20160213-06.jpg\" alt=\"20160213-06\" width=\"363\" height=\"241\" \/><\/a><\/strong>Nadie se emociona o le agradece al grifo que nos da el agua o con la l\u00e1mpara que nos da luz, \u2013<strong> notaba Ozanam<\/strong>. \u00abNo s\u00f3lo de pan vive el hombre\u00bb, el cual es alma, adem\u00e1s que est\u00f3mago.  La obra de misericordia es un deber moral y mate\u00adrial: alimentando a quien sufre, me alimento a m\u00ed mismo; ya que su hambre es mi hambre y la de todo el cuerpo social, del que soy parte org\u00e1nica. No se puede tirar al mar el trigo, cuando hay quien tiene hambre en otras partes del mundo. \u00abMuchos, somos un solo organismo\u00bb; y no se puede herir un \u00f3rgano para favorecer otro. Si no, se paga: con las revoluciones, los des\u00f3rdenes y las epidemias ac\u00e1, y luego all\u00e1 con el infierno.  <strong>Fue dicho:<\/strong> la tierra muere, las reservas del planeta se reducen y las guerras crecen precisamente por el hambre. Algunos quisieran resolver el problema con las mismas guerras y con el control de la natalidad, suprimiendo la vida. Y en cambio no son las reservas las que faltan: lo que falta es el amor \u2013 y la in\u00adteligencia \u2013 que las haga circular. La circulaci\u00f3n es vida; el estancamiento en la acumulaci\u00f3n es fuente de odios, revolu\u00adciones y guerras: es muerte.  \u00abSi tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber. Actuando as\u00ed, har\u00e1s que se averg\u00fcence de su conducta\u00bb. (<em>Rm<\/em> 12, 20).  <strong>Las obras de misericordia<\/strong> cumplen el milagro de poner en circulaci\u00f3n el amor, haciendo circular el pan: un milagro que hace que regalar un pan sea una especie de sacramento social, con el cual se comunica, mediante el amor, al mismo Dios, y se nu\u00adtre, con el cuerpo, tambi\u00e9n el alma.  <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/chiara-lubich\/chi-e-chiara\/igino-giordani\/\">Igino Giordani<\/a>  (tomado de Igino Giordani, <a href=\"http:\/\/editrice.cittanuova.it\/s\/526783\/Il_fratello.html\"><em>Il fratello<\/em>, Citt\u00e0 Nuova,<\/a> Roma, 2011, pp.63-67)  &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En este Jubileo, el Papa Francisco nos exhorta a redescubrir las obras de misericordia: \u201cNos ayudan a abrirnos a la misericordia de Dios, a pedir la gracia de entender que sin misericordia la persona no puede hacer nada \u201d. Un texto de Igino Giordani.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-324808","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324808","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324808"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324808\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324808"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=324808"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324808"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}