{"id":324872,"date":"2016-03-07T05:00:33","date_gmt":"2016-03-07T04:00:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/evangelio-vivido-4-sillas-y-2-calabazas\/"},"modified":"2024-05-16T14:52:12","modified_gmt":"2024-05-16T12:52:12","slug":"evangelio-vivido-4-sillas-y-2-calabazas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/evangelio-vivido-4-sillas-y-2-calabazas\/","title":{"rendered":"Evangelio vivido: 4 sillas y 2 calabazas\u2026"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/20160307-01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-135656 alignleft\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/20160307-01.jpg\" alt=\"20160307-01\" width=\"228\" height=\"152\" \/><\/a>\u00ab<\/strong><strong>Hemos conocido una familia de burundeses <\/strong>que \u2013por la terrible y desconocida situaci\u00f3n actual del pa\u00eds- se refugiaron, con otras muchas familias, aqu\u00ed en Kampala donde vivimos nosotros\u00bb, nos escriben desde Uganda.  <strong>El padre regres\u00f3 a Burundi <\/strong>para mantener su trabajo que le permite pagar un costoso alquiler de su casa ugandesa, y la comida para sus hijos todav\u00eda peque\u00f1os y para la reci\u00e9n nacida, de apenas tres semanas.  <strong>La madre no lograba quedarse ah\u00ed cuando recomenzaron los disparos en la ciudad, <\/strong>para ella era muy fuerte el recuerdo de lo que hab\u00eda vivido en primera persona en los a\u00f1os \u201990, cuando estall\u00f3 otra crisis en Burundi. Se libr\u00f3 de la muerte milagrosamente, despu\u00e9s de que por dos d\u00edas consecutivos el director de la escuela que frecuentaba logr\u00f3 salvarla de los soldados que fueron a buscarla a ella y a otras chicas, d\u00e1ndoles un poco de dinero. Ahora ante los primeros atisbos de horror, decidieron escapar dejando todo lo que ten\u00edan en Buyumbura.  Con ellos viven tambi\u00e9n otros parientes: son en total 8 personas.  <strong>Supimos que el alquiler no inclu\u00eda el mobiliario <\/strong>y que en la sala ten\u00edan s\u00f3lo cuatro sillas: \u00bfqu\u00e9 hacer? Se nos ocurri\u00f3 que quiz\u00e1s cuatro de nuestras sillas plegables, que usamos en casa de vez en cuando, cuando somos muchos, pod\u00edan seguramente ser utilizadas en forma m\u00e1s provechosa en esa casa: que por lo menos cada uno pudiera tener una silla para sentarse y comer m\u00e1s c\u00f3modamente.  <strong>Saliendo de casa agarramos tambi\u00e9n dos calabazas del huerto, que hab\u00edamos sembrado casi por casualidad, <\/strong>hac\u00eda algunos meses, y que hab\u00edan crecido despu\u00e9s de la \u00faltima estaci\u00f3n seca, y en estos \u00faltimos meses, en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n, han resultado \u00a1muy \u00fatiles! Adem\u00e1s, precisamente el d\u00eda anterior hab\u00edamos recibido de regalo algunas provisiones: la Providencia no nos ha faltado nunca en estos meses, pero precisamente es asi si seguimos compartiendo, que esa promesa \u2013\u201cDen y se les dar\u00e1\u201d- escrita en el Evangelio, se sigue realizando y se multiplica. Entonces agregamos tambi\u00e9n dos Kg. de az\u00facar, dos de arroz, uno de sal y un litro de aceite, y fuimos a visitarlos.  <strong>La casa nueva estaba limpia, hab\u00eda tambi\u00e9n algunas terminaciones inusuales, en el cielorraso <\/strong>hab\u00eda una linda l\u00e1mpara, pero en las habitaciones no hab\u00eda camas, solo algunos colchones. En la sala una peque\u00f1a mesa redonda de pl\u00e1stico y cuatro sillas, un peque\u00f1o televisor en la esquina, puesto en el piso, con el cable de la antena que colgaba volando encima de las cabezas de los visitantes. No vimos alrededor ni juguetes ni otros muebles.  <strong>Entramos con nuestras sillas y transcurrimos dos horas muy agradables <\/strong>conoci\u00e9ndonos m\u00e1s profundamente, compartiendo el pasado y las esperanzas en el futuro. Los chicos por el momento interrumpieron los estudios: los m\u00e1s grandes quisieran ir a la universidad, pero en Uganda los costos son mucho m\u00e1s altos que en Burundi. Aqu\u00ed es imposible para ellos, por lo menos por ahora. Adem\u00e1s encontrar trabajo es dif\u00edcil, la desocupaci\u00f3n es alta y siendo extranjeros, si no se conoce a alguien, es pr\u00e1cticamente imposible. Adem\u00e1s no hablan el luganda, el idioma local, y el ingl\u00e9s no es su lengua madre. Pero, me dicen: \u201c\u2026\u00a1Nosotros confiamos en Dios!\u201d.  <strong>A las 7.30 de la noche, ten\u00edamos que regresar. Nos despedimos. <\/strong>Estaban muy felices con nuestra visita, pero en cuanto les dijimos que se quedaran con las sillas, y que nos las pod\u00edan devolver cuando \u00ad dejaran esa casa, sus rostros se iluminan: \u00a1siguen salud\u00e1ndonos y agradeci\u00e9ndonos todav\u00eda! \u00a1Antes de subir al autom\u00f3vil, quieren darnos tambi\u00e9n su bendici\u00f3n! Regresando a casa, pienso que tambi\u00e9n 4 sencillas sillas y dos calabazas, si se donan, pueden contribuir a llenar de alegr\u00eda el coraz\u00f3n de quien las recibe y de quien las da\u2026\u00bb.  (S.M. Uganda)  &nbsp;  &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Reino de Dios est\u00e1 cerca, anuncia la Palabra de Vida, invit\u00e1ndonos a creer que \u00c9l, ya desde ahora instaura un mundo nuevo: una experiencia de compartir con quien est\u00e1 escapando del conflicto en Burundi.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[904],"tags":[],"class_list":["post-324872","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-focolare-worldwide-2-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324872","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324872"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324872\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324872"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=324872"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324872"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}