{"id":324874,"date":"2016-03-08T05:05:02","date_gmt":"2016-03-08T04:05:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/igino-giordani-esta-es-la-hora-de-la-mujer\/"},"modified":"2024-05-16T14:52:12","modified_gmt":"2024-05-16T12:52:12","slug":"igino-giordani-esta-es-la-hora-de-la-mujer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/igino-giordani-esta-es-la-hora-de-la-mujer\/","title":{"rendered":"Igino Giordani: \u00c9sta es la hora de la mujer"},"content":{"rendered":"<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-135682\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/20160308-a-2.jpg\" alt=\"20160308-a (2)\" width=\"380\" height=\"282\" \/>\u00abSe podr\u00eda decir que \u00e9sta es la hora de la mujer<\/strong>: no porque la prensa no haga m\u00e1s que hablar de divorcios y de chismes y de lo que las divas han puesto de moda, sino porque se siente que en la convivencia, que es fruto de la dial\u00e9ctica hombre-mujer, sea m\u00e1s que nunca necesaria, la presencia de la que es o ser\u00e1 madre; naturalmente o espiritualmente. El organismo social sufre como nunca antes, por la carencia de la femineidad plena, sana, normal, es como un vuelo en donde una de las alas est\u00e1 demasiado agitada, la otra apagada, y se avanza entonces en el desorden. La conciencia del pueblo es que \u00e9sta es la hora de la mujer; pero de una \u201cmujer, mujer\u201d, y no de una contaminaci\u00f3n o rival del hombre, casi como un hombre .  <strong>La historia de los \u00faltimos siglos<\/strong>, en los cuales el tipo del hombre fuerte- del superhombre- fue forjado con el desprecio de la femineidad, ha sufrido el exceso de masculinidad. No equilibrada con la femineidad. Un defecto igual y contrario de la femineidad que no est\u00e1 integrada y ni sostenida por la virilidad. Hoy las mujeres tienen derecho al voto, conquistan puestos de trabajo en las oficinas, invaden la vida p\u00fablica. Pero su influencia sigue siendo descolorida, como antes o peor que antes, porque al entrar en la competencia pol\u00edtica, se alinean con los varones, asimilan sus ambiciones, se adecuan a sus m\u00e9todos, se vuelven machos de segunda categor\u00eda. Suman sus votos, sin discriminaci\u00f3n considerable, a los votos de los hombres de modo que el juego de los varones contin\u00faa como antes, sin la correcci\u00f3n, sin la integraci\u00f3n, sin la iluminaci\u00f3n del otro factor que es indispensable. Se sigue volando (o se cae en picada) con una sola ala.  <strong>Pensemos en lo que ha sido y en lo que es el atractivo de Mar\u00eda<\/strong>: s\u00f3lo su nombre significa sublimaci\u00f3n de la mujer, la mujer que se convierte en el punto de inserci\u00f3n de lo divino en lo humano y como<u> <em>ianua coeli<\/em><\/u>, (Puerta del Cielo), movimiento de ascensi\u00f3n de lo humano hacia la vida de Dios. La sociedad requiere la presencia de la mujer, para que ella aporte a la sociedad las instancias de la maternidad, es decir, de la vida y por lo tanto, del alimento material y moral, de la educaci\u00f3n, del amor en la paz y en el trabajo, de la familia que se re\u00fane en la pureza y por lo tanto de la condena de los totalitarismos y de la guerras: pues la mujer por naturaleza significa generaci\u00f3n de vida y no producci\u00f3n de muerte, para el bien de los hijos: y \u00e9stos ser\u00e1n el Estado y la Iglesia del ma\u00f1ana, ser\u00e1n la humanidad de siempre\u00bb.  <em><strong>(<a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/chi-e-chiara\/igino-giordani\/\">Igino Giordani,<\/a> \u00abFides\u00bb, 1961)<\/strong><\/em>  <em>\u00a0<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Feminicidios y explotaci\u00f3n, violencia y degradaci\u00f3n, gestaci\u00f3n subrogada&#8230; \u00bfCu\u00e1l es el rol de la mujer hoy? Giordani escribe en los a\u00f1os Sesenta, pero sus palabras son de gran actualidad.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-324874","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324874","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324874"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324874\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324874"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=324874"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324874"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}