{"id":324892,"date":"2016-03-14T07:00:32","date_gmt":"2016-03-14T06:00:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/colombia-personas-capaces-de-paz\/"},"modified":"2024-05-16T14:52:18","modified_gmt":"2024-05-16T12:52:18","slug":"colombia-personas-capaces-de-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/colombia-personas-capaces-de-paz\/","title":{"rendered":"Colombia: personas capaces de paz"},"content":{"rendered":"<p><div id=\"attachment_135942\" style=\"width: 273px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-135942\" class=\"wp-image-135942\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Cristina-Montoya.jpg\" alt=\"Cristina-Montoya\" width=\"263\" height=\"200\" \/><p id=\"caption-attachment-135942\" class=\"wp-caption-text\">Cristina Montoya<\/p><\/div>  <strong>\u00abEl ant\u00f3nimo de paz, en Colombia, es el conflicto armado que dura ya m\u00e1s de 50 a\u00f1os<\/strong>, el segundo m\u00e1s largo de la historia actual. Un enfrentamiento de m\u00faltiples dimensiones, nacido de la desigualdad y de la asimetr\u00eda pol\u00edtica, maximizado hasta el extremo por el establecimiento de l\u00f3gicas de econom\u00edas il\u00edcitas como el narcotr\u00e1fico. M\u00e1s de 4.500.000 los desplazados, 220.000 los asesinados y 25.000 los desaparecidos, oficialmente registrados.  <strong>Pero no se puede pensar que el conflicto sea s\u00f3lo el que se combate en el frente.<\/strong> El conflicto lo afecta todo, se adue\u00f1a de los procesos sociales y culturales, del espacio p\u00fablico, de las interacciones cotidianas, impregna la vida de las familias.  <strong>Cuando se vive en un pa\u00eds que por 3 generaciones ha conocido la violencia como protagonista del v\u00ednculo social<\/strong>, se enfrenta un verdadero cambio antropol\u00f3gico: la l\u00f3gica del donar, de la confianza, de la gratuidad, parece desvanecerse. Sin embargo la guerra no acaba con todo; son numerosas las iniciativas, la creatividad, las agrupaciones que trabajan para reconstruir el tejido social y adem\u00e1s est\u00e1 la fidelidad de Dios, que nunca falta en cada momento hist\u00f3rico.  <strong>Una revista, que un religioso colombiano encontr\u00f3 tirada en una papelera, le trajo la buena noticia<\/strong> de que exist\u00eda gente que realmente cre\u00eda en el Evangelio y lo viv\u00eda. Sus casi 78 a\u00f1os se llenaron de vida, una vida que enseguida se volvi\u00f3 contagiosa. La historia de Chiara Lubich y de sus primeras compa\u00f1eras y de aquellos \u2013 que como ellas \u2013 viv\u00edan en otras partes del mundo, activ\u00f3 la esperanza.  <strong>Son historias y rostros como el de Rosa, quien vive en un barrio marginado de Medell\u00edn<\/strong>, una de las ciudades m\u00e1s afectadas por la violencia. Su hijo fue asesinado por una amigo; la respuesta normal hubiera sido la venganza, pero creer en el amor significa tener el valor del perd\u00f3n. Una herida que sigue doliendo, pero su respuesta ha sido vivir por la gente de su barrio. Y esto es paz  <strong>O Nubia, quien tuvo que huir al amanecer porque la guerrilla hab\u00eda tomado su pueblo.<\/strong> Dej\u00f3 detr\u00e1s suyo la casa y los campos, todo lo que ten\u00edan. Embarazada, con un hijo peque\u00f1o y uno adolescente, reci\u00e9n llegada a la nueva ciudad perdi\u00f3 el marido y el hijo mayor, en una obra de construcci\u00f3n con condiciones precarias. Algo absurdo, incluso dif\u00edcil de imaginar. El amor de una comunidad de los Focolares la apoya durante a\u00f1os, d\u00e1ndole la fuerza de empezar una nueva vida.  <strong>La paz no es un bien aislado, para construirla es necesario garantizar la justicia,<\/strong> luchar contra las causas que la entorpecen, y es esto lo que hicieron <strong>Gabrielina y Macedonio<\/strong>, donando su casa humilde, para construir un centro social, que luego se convirti\u00f3 en consultorio, aula para el apoyo escolar, sede de proyectos de renovaci\u00f3n urbana arquitect\u00f3nica.  <strong>Es necesario tambi\u00e9n crear otros escenarios futuros, educar a otros mundos posibles.<\/strong> Con los bienes puestos en com\u00fan, naci\u00f3 un jard\u00edn infantil para acoger a los ni\u00f1os m\u00e1s pobres; hoy se ha transformado en un colegio con m\u00e1s de 400 estudiantes y una propuesta educativa centrada en el amor y la generosidad para construir una Colombia en paz y pluralista.  <strong>Son muchas las iniciativas concretas, porque ning\u00fan pueblo puede entrar en contacto con <\/strong><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/chiara-lubich\/chi-e-chiara\/\">Chiara Lubich<\/a><strong> y permanecer como antes.<\/strong>\u00a0Su carisma, que lleva a descubrir y creer en el Amor, produce un cambio de mentalidad, uno se da cuenta de que es capaz de amar y se vuelve sujeto capaz de paz.  <strong>Tal como afirma Rafael Grasa, Presidente del Instituto Internacional por la paz de Catalu\u00f1a<\/strong> y profesor invitado a Medell\u00edn, \u00abla paz empieza por las personas, contin\u00faa con las relaciones interpersonales, los grupos. La paz es din\u00e1mica, para lograrla hay que involucrar toda la armon\u00eda del ser humano con sigo mismo, con los dem\u00e1s, con la naturaleza\u00bb.  <strong>Pero ahora, que antes de finales de mes, se prev\u00e9 la firma en La Habana, del tan anhelado acuerdo de paz con las FARC<\/strong> (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) se necesita reaprender a vivirla; tal vez el pa\u00eds \u2013 como la creaci\u00f3n que espera con los dolores de parto \u2013 espera una manifestaci\u00f3n a\u00fan m\u00e1s fuerte de los hijos de este Carisma.  &nbsp;  &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cristina Montoya, investigadora de comunicaci\u00f3n social y pol\u00edtica en el Instituto Universitario Sophia, nos ofrece una lectura retrospectiva de los frutos de la espiritualidad de Chiara Lubich en el turbulento proceso de paz que atraviesa Colombia, su pa\u00eds.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[904],"tags":[],"class_list":["post-324892","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-focolare-worldwide-2-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324892","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=324892"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/324892\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=324892"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=324892"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=324892"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}