{"id":325038,"date":"2016-04-28T03:00:16","date_gmt":"2016-04-28T01:00:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/evangelio-vivido-sin-excluir-a-nadie\/"},"modified":"2024-05-16T14:52:49","modified_gmt":"2024-05-16T12:52:49","slug":"evangelio-vivido-sin-excluir-a-nadie","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/evangelio-vivido-sin-excluir-a-nadie\/","title":{"rendered":"Evangelio vivido: sin excluir a nadie"},"content":{"rendered":"<p><strong>Dorm\u00eda en compa\u00f1\u00eda de las ratas<\/strong> \u00abMe importaban s\u00f3lo la plata, la ropa de marca, las mujeres y la diversi\u00f3n. Despu\u00e9s de haber experimentado la c\u00e1rcel por posesi\u00f3n y venta de hero\u00edna, volv\u00ed a llevar la misma vida de antes, entre violencia, estupefacientes y alcohol. Hace aproximadamente tres a\u00f1os, un tipo que yo consideraba como amigo, me rob\u00f3 droga y plata. Enojado conmigo mismo, con Dios y con el mundo entero, ca\u00ed muy bajo. Dorm\u00eda en una casa abandonada, en medio de la basura y en compa\u00f1\u00eda de las ratas. Un d\u00eda un desconocido, sin preguntarse qui\u00e9n era yo, me invit\u00f3 a comer en su casa y me trat\u00f3 como a un hermano. Me sent\u00ed impulsado a acompa\u00f1arlo en la iglesia a la que asist\u00eda y all\u00ed, por primera vez despu\u00e9s de un largo tiempo, experiment\u00e9 una sensaci\u00f3n de paz. Luego volv\u00ed all\u00e1 tambi\u00e9n solo. Me quedaba en silencio por horas, aprend\u00eda a rezar. Intent\u00e9 cambiar de vida. Aunque tuve reca\u00eddas, cada vez Jes\u00fas me dio la fuerza de reponerme. Hoy en d\u00eda vivo en una comunidad de rehabilitaci\u00f3n y trato de devolver la ayuda recibida estando al servicio de quienes pasan necesidad.\u00bb (Samuele \u2013 <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/focolare-worldwide\/europa\/italia\/\">Italia)<\/a>  <strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-137817\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/20160428-01.jpg\" alt=\"20160428-01\" width=\"200\" height=\"200\" \/>La sastrer\u00eda \u00ab<\/strong>Cuando ella pasaba delante de nuestro taller de sastrer\u00eda, le echaba una mirada triste a los vestidos de la vitrina. Un d\u00eda la invit\u00e9 a pasar. Estaba vestida de manera pobre, pero con gusto. Volvi\u00f3 varias veces, de tal suerte que pude conocer su historia: para cuidar a sus padres hab\u00eda dejado su trabajo y, una vez que se qued\u00f3 sola, ya no pudo ejercer su oficio de sastre. Habl\u00e9 con el director de la sastrer\u00eda y la se\u00f1ora fue contratada. Decir que es la mejor es poco. Supe por varias clientes que desde que ella est\u00e1, vienen m\u00e1s gustosamente al taller, se sienten mejor recibidas.\u00bb (J.B. \u2013 <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/focolare-worldwide\/america-sud\/argentina\/\">Argentina<\/a>)<strong> <\/strong> <strong>Inculturaci\u00f3n<\/strong> \u00abEn mi escuela primaria, hay muchos ni\u00f1os extranjeros. Socializar con ellos no es f\u00e1cil, sobre todo con un grupo de peque\u00f1os gitanos: molestan durante la clase, son agresivos, en muchos casos sus padres est\u00e1n en la c\u00e1rcel. Un d\u00eda, para ayudar a una colega de quinto curso, desesperada porque ya no lograba manejar el grupo, los recib\u00ed en mi sal\u00f3n. Pensando en Jes\u00fas como ejemplo de paciencia y mansedumbre, les prepar\u00e9 los mejores lugares y los present\u00e9 a los estudiantes como tutores de los m\u00e1s peque\u00f1os. Luego, para que se sintieran protagonistas, les ped\u00ed que me ense\u00f1aran algo de su idioma, dedicando a esto parte de la clase. Ahora se portan mejor y la inculturaci\u00f3n est\u00e1 progresando.\u00bb (E. \u2013 <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/focolare-worldwide\/europa\/italia\/\">Italia<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Palabra de vida de este mes, nos invita a no hacer discriminaciones, ni preferencias de personas, sino a tratar a cada uno como a un hermano.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-325038","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325038","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=325038"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325038\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=325038"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=325038"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=325038"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}