{"id":325076,"date":"2016-05-10T03:00:57","date_gmt":"2016-05-10T01:00:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/carceles-los-jovenes-del-comite-externo\/"},"modified":"2024-05-16T14:52:56","modified_gmt":"2024-05-16T12:52:56","slug":"carceles-los-jovenes-del-comite-externo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/carceles-los-jovenes-del-comite-externo\/","title":{"rendered":"C\u00e1rceles: \u201cLos j\u00f3venes del comit\u00e9 externo\u201d"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/20160510-03.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-138220\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/20160510-03.jpg\" alt=\"20160510-03\" width=\"386\" height=\"257\" \/><\/a>\u00abSent\u00edamos la exigencia fuerte de sumergirnos en las heridas de nuestra ciudad. <\/strong>Nos involucr\u00f3 en esta tarea Patrizia, profesora y colaboradora de la revista <a href=\"http:\/\/www.cittanuova.it\/\">Citt\u00e0 Nuova<\/a>, quien estaba escribiendo un libro sobre los menores, hijos de detenidos y que reci\u00e9n hab\u00eda conocido el comit\u00e9 Break the Wall. Se trata de 7 detenidos que, entre las distintas actividades que realizaban en su secci\u00f3n, estaban tratando de que se hiciera algo m\u00e1s para los ni\u00f1os que los fr\u00edos encuentros que se realizaban en el locutorio. Quer\u00edan realizar fiestas, eventos para que los ni\u00f1os se divirtieran y tuvieran un lindo recuerdo de sus padres que por estar presos, estaban separados de ellos. Entre nosotros y los detenidos del Comit\u00e9, las educadoras y la directora de la secci\u00f3n se estableci\u00f3 en seguida una relaci\u00f3n de confianza y colaboraci\u00f3n.  <strong>El primer encuentro con los detenidos fue en la Navidad de 2014<\/strong>. Nos impresion\u00f3 la normativa de la polic\u00eda carcelaria de dejar, por motivos de seguridad,\u00a0 todas nuestras pertenencias antes de entrar por el port\u00f3n. Se refer\u00edan a los objetos personales, pero para nosotros esto son\u00f3 como un llamado simb\u00f3lico a dejar atr\u00e1s todos nuestros prejuicios.  <strong>Los detenidos no pod\u00edan creer que tantos j\u00f3venes pudieran emplear la ma\u00f1ana de un s\u00e1bado para estar all\u00ed con ellos.<\/strong> A partir de esa fiesta empezamos un camino que no era tanto de voluntariado sino de una relaci\u00f3n verdadera y profunda construida con los mismos detenidos. Alguno, escuch\u00e1ndonos hablar de lo que hac\u00edamos, nos dijo que \u00e9ramos muy valientes. Para nosotros, en cambio, se trataba de tener confianza en el otro, aunque hubiese cometido un crimen, y as\u00ed transmitir la esperanza de que es posible cambiar y recomenzar. Recordamos la alegr\u00eda de uno de ellos que estaba feliz de poder emplear sus talentos en algo legal, sin sacar ning\u00fan provecho de la acci\u00f3n, como ocurr\u00eda en cambio con las actividades il\u00edcitas. Para \u00e9l que no ten\u00eda hijos, trabajar para los ni\u00f1os, hac\u00eda que se sintiera pleno y satisfecho.  <strong>El a\u00f1o pasado nos encontramos con los detenidos del Comit\u00e9,<\/strong> para planificar un nuevo evento. Una carta de ellos de agradecimiento confirm\u00f3 el entusiasmo y la alegr\u00eda de aquel encuentro, en el que pudimos sentarnos juntos, como si no estuvi\u00e9ramos en una habitaci\u00f3n dentro de una c\u00e1rcel. Tambi\u00e9n merendamos juntos, porque nos recibieron c\u00e1lidamente, como si fu\u00e9ramos viejos amigos. Ahora nos llaman \u201clos j\u00f3venes del Comit\u00e9 externo\u201d. En esa ocasi\u00f3n se abrieron y nos contaron los efectos concretos de estar detenidos en la vida cotidiana. Por ejemplo, nos dec\u00edan que quien est\u00e1 en la c\u00e1rcel no logra enfocar el panorama, los ojos deben volver a adquirir la capacidad de mirar lejos, pues pierden la costumbre de mirar el horizonte. Uno de ellos nos salud\u00f3 con un mensaje: <em>\u201cA los j\u00f3venes les digo que contin\u00faen dedic\u00e1ndose<\/em><em> a estas actividades porque a menudo quien est\u00e1 adentro lo \u00fanico que necesita es ver que desde afuera existe inter\u00e9s hacia nuestros problemas, para tener una segunda oportunidad. <\/em><em>A menudo la c\u00e1rcel corta los puentes y el abandono crea monstruos. Por esto, de mi parte les agradezco\u201d.<\/em>  <strong>En marzo pasado, en ocasi\u00f3n de la fiesta del padre,<\/strong> organizamos juegos y actividades con las que animamos la ma\u00f1ana o la tarde. Media jornada muy sencilla, permiti\u00f3 que esas familias, por lo general divididas, vivieran bellos momentos juntos y que esos ni\u00f1os conservaran lindos recuerdos de la relaci\u00f3n tan delicada y dif\u00edcil con sus pap\u00e1s.  <strong>Algunos de nuestros amigos estaban presentes en la visita que el Papa Francisco<\/strong> realiz\u00f3 a la c\u00e1rcel el Jueves Santo del a\u00f1o pasado y participaron en la celebraci\u00f3n de la S. Misa y nos contaron sobre la profunda emoci\u00f3n que vivieron. Fue para ellos un momento precioso.  \u00abLa c\u00e1rcel \u2013 nos dicen a menudo-, adem\u00e1s de la libertad elimina las emociones\u00bb. Pero en este tiempo tal vez algo cambi\u00f3: existe la alegr\u00eda de encontrarse y de colaborar sin prejuicios. En ellos hemos descubierto el rostro de Jes\u00fas prisionero, de Jes\u00fas marginado. Cada vez que salimos de la c\u00e1rcel de Rebibbia, sentimos que aprendimos el valor de querer cambiar, de admitir los propios errores, de recomenzar. Experimentamos el amor personal de Dios y de su inmensa Misericordia\u00bb.  &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Testimonio contado ante la presencia del Papa Francisco, por Caterina y Raffaele, j\u00f3venes romanos de los Focolares, presentes en la Mari\u00e1polis que se realiz\u00f3 en Villa Borghese (Roma).<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-325076","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325076","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=325076"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325076\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=325076"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=325076"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=325076"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}