{"id":325162,"date":"2016-06-10T03:00:00","date_gmt":"2016-06-10T01:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/igino-giordani-y-su-tivoli\/"},"modified":"2024-05-16T14:53:13","modified_gmt":"2024-05-16T12:53:13","slug":"igino-giordani-y-su-tivoli","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/igino-giordani-y-su-tivoli\/","title":{"rendered":"Igino Giordani y su Tivoli"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-139667 alignright\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/1942.jpg\" alt=\"Igino Giordani 1942\" width=\"320\" height=\"243\" \/>\u00abA pesar de haber viajado por el mundo, su ra\u00edz romana y, en cierto sentido, vaticana, su exploraci\u00f3n de las doctrinas pol\u00edticas y sociales, <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/chi-e-chiara\/igino-giordani\/\">Igino Giordani<\/a> <strong>nunca interrumpi\u00f3 el v\u00ednculo afectivo que lo lig\u00f3 a su ciudad natal:<\/strong><strong> T\u00edvoli.<\/strong>  Basta ojear las p\u00e1ginas en las que Giordani habla de su ciudad, o leer el romanzo <em><strong>La citt\u00e0 murata (La ciudad amurallada)<\/strong><\/em>, idealmente ambientado en T\u00edvoli, para constatar cu\u00e1nto am\u00f3 Giordani su ciudad.  <strong>En las<\/strong><em> <a href=\"http:\/\/www.ciudadnueva.org.ar\/colecciones-de-libros\/propuestas\/memorias-de-un-cristiano-ingenuo\">Memorias de un cristiano ingenuo<\/a><\/em><strong> representa el ambiente de su ciudad <\/strong>con palabras que dejan transparentar la relaci\u00f3n tan intensa y, en cierto sentido, casi parece que se justifica a s\u00ed mismo y sus elecciones fundamentales, refiri\u00e9ndolas a la interioridad del car\u00e1cter t\u00edpicamente tiburtino: jocoso e indomable, valiente y coherente, algunos momentos agresivo, pero guiado por el amor a Dios y la sabidur\u00eda.  <strong>Igino Giordani nace en una familia de origen humilde. <\/strong>Igino m\u00e1s de una vez dio testimonio de su veneraci\u00f3n por ambos padres, por la dignidad con la que viv\u00edan sus jornadas, por la fe cristiana que marcaba las etapas fundamentales de su vida.  <strong>En T\u00edvoli Giordani creci\u00f3 humanamente e intelectualmente. <\/strong>Ciertamente no tuvo las oportunidades que un ni\u00f1o inteligente como \u00e9l habr\u00eda podido esperar tener: los estudios se los conquista. De hecho el padre lo encamina a hacer trabajos manuales, de alba\u00f1iler\u00eda. Mientras tanto, siendo todav\u00eda ni\u00f1o, queda fascinado por la liturgia y la celebraci\u00f3n de la Misa, y, aunque es en lat\u00edn, el peque\u00f1o Giordani se aprende de memoria algunas partes, y cuando est\u00e1 solo, o durante el trabajo, en lugar de silbar alguna melod\u00eda mundana, se pone a declamar de memoria frases de la Misa en lat\u00edn. La providencia se sirve del Se\u00f1or Facchini (el empresario para el que trabajaban los Giordani) quien comprende que Igino no est\u00e1 hecho para la esp\u00e1tula y el balde de cemento, sino para el estudio.  <strong>El Se\u00f1or Facchini decide financiarle los estudios a Igino en el Seminario, en T\u00edvoli,<\/strong> porque en ese tiempo era la instituci\u00f3n que mejor pod\u00eda proveer a la formaci\u00f3n intelectual y espiritual de un jovencito de trece a\u00f1os. Y all\u00ed estuvo hasta 1912, cuando habr\u00eda tenido que pasar al Seminario de Anagni.<strong> Pero Igino elige su T\u00edvoli y se inscribe en el liceo, donde se grad\u00faa en 1914.<\/strong>  Es probable que la pasi\u00f3n por la argumentaci\u00f3n elegante e incisiva, por la declamaci\u00f3n intelectual de la razones de la fe cristiana hayan quedado esculpidas en Giordani a partir de su experiencia a muy tierna edad, cuando desde el p\u00falpito de la Iglesia de San Andr\u00e9s de T\u00edvoli, el Padre Mancini, que era jesuita, <em>\u201ctronaba desde el p\u00falpito cautivando al auditorio\u201d. <\/em>Giordani describe al Padre Mancini como un hombre de una fe irresistible e invencible. Era un divulgador combativo del Evangelio; para Giordani era un aut\u00e9ntico modelo. As\u00ed, en esta primera formaci\u00f3n podemos entrever ya algunas caracter\u00edsticas de lo que ser\u00e1 el car\u00e1cter de Giordani, que lo llevar\u00e1 a afirmarse como polemista y defensor de la fe.  <strong>Poco tiempo despu\u00e9s de graduarse del liceo, tambi\u00e9n Italia entra en guerra. <\/strong>Igino se asoma a los acontecimientos de la vida p\u00fablica italiana en el clima del debate controvertido de la guerra y la paz. \u00c9l es un pacifista convencido y decidido, en tiempos nada f\u00e1ciles para quienes promueven ideas pacifistas. Es probable que a partir de la figura carism\u00e1tica del padre Mancini, de la s\u00f3lida experiencia de fe madurada en el seminario, hasta la concepci\u00f3n plural de la pol\u00edtica y de la ideolog\u00eda respirada en el liceo, haya llevado a Giordani \u2013 a pesar de que en esos a\u00f1os parec\u00eda haberse enfriado desde el punto de vista religioso- a no perder la dimensi\u00f3n del amor al pr\u00f3jimo, que lo llev\u00f3 a rechazar todo tipo de comportamiento violento ante cualquier otro hombre. Lo dir\u00e1 con una simplicidad luminosa, algunos a\u00f1os m\u00e1s tarde, al expresar su aversi\u00f3n hacia la guerra vivida en esos a\u00f1os:  <strong>\u00a0\u201cCuando en la primera guerra <\/strong>mundial vigilaba durante la noche la trinchera, siempre me torturaba pensar en el<strong> Quinto Mandamiento: <em>no matar\u201d. <\/em><\/strong>Ten\u00eda una formaci\u00f3n a la paz que madur\u00f3 en su T\u00edvoli.  En un escrito de Giordani de muchos a\u00f1os despu\u00e9s, en el que se mezcla su devastadora experiencia de la guerra, con la fe y la esperanza que surgen del encuentro con la <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/movimento-dei-focolari\/\">espiritualidad de la unidad<\/a>: <strong>\u201cEl desprecio del hombre y su depreciaci\u00f3n derivan del hecho que ya no se ve a Cristo <\/strong>en \u00e9l; y entonces el amor es sustituido por el odio, la espiritualidad del pr\u00edncipe de la muerte. De nada vale protestar: y tampoco sirven las armas, seg\u00fan lo que demuestra la historia grabada en nuestra piel. Contra el odio vale la caridad, contra el desprecio hacia la persona lo \u00fanico que vale es considerarla otro Cristo; contra la eliminaci\u00f3n, la deportaci\u00f3n, el genocidio, s\u00f3lo vale el amor, por lo tanto hay que amar al hermano c\u00f3mo nos amamos a nosotros mismos, hasta la unidad, hasta ser uno con \u00e9l sin importar c\u00f3mo se llame\u201d\u00bb.  <em>Alberto Lo Presti<\/em>  Cfr. Igino Giordani, <em>La divina aventura<\/em>, <a href=\"http:\/\/editrice.cittanuova.it\/\">Citt\u00e0 Nuova<\/a>, Roma, 1993, p. 141  &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Giordani nasce en una peque\u00f1a ciudad de Lazio, rica de historia y de cultura: Tivoli, Tibur Superbum, como se llamaba antiguamente. Una lectura de Alberto Lo Presti, director del Centro Igino Giordani.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-325162","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325162","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=325162"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325162\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=325162"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=325162"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=325162"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}