{"id":325188,"date":"2016-06-20T05:51:09","date_gmt":"2016-06-20T03:51:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/andres-guerrero-y-maestro-de-vida\/"},"modified":"2024-05-16T14:53:18","modified_gmt":"2024-05-16T12:53:18","slug":"andres-guerrero-y-maestro-de-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/andres-guerrero-y-maestro-de-vida\/","title":{"rendered":"Andr\u00e9s, guerrero y maestro de vida"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-139900 alignleft\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/20160620_AndreaCicar\u00e91.jpg\" alt=\"20160620_AndreaCicar\u00e91\" width=\"250\" height=\"166\" \/><strong>Apenas se supo de la\u00a0 gravedad de la enfermedad, los amigos de Andr\u00e9s, junto a chicos y adultos <\/strong>de Appignano empezaron a reunirse alrededor de los familiares en la peque\u00f1a iglesia de la Virgen Dolorosa. Cada vez eran m\u00e1s numerosos y era cada vez m\u00e1s sentida la oraci\u00f3n, por la sanaci\u00f3n de Andr\u00e9s. Y conforme el internamiento se iba prolongando, ped\u00edan con fe tambi\u00e9n la fuerza y la paz para sus pap\u00e1s, y para que Andr\u00e9s no se sintiera nunca solo, ni siquiera cuanto ten\u00eda que afrontar ex\u00e1menes o terapias, para que no tuviera que sufrir demasiado. Precisamente este a\u00f1o su sal\u00f3n de clases se estaba preparando para la Primera Comuni\u00f3n y los chicos y sus padres, todos de acuerdo, decidieron postergar el evento al siguiente a\u00f1o para permitirle a Andr\u00e9s celebrarlo con todos.  <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-139899\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/20160620_AndreaCicar\u00e92.jpg\" alt=\"20160620_AndreaCicar\u00e92\" width=\"250\" height=\"188\" \/><strong>Finalmente Andr\u00e9s regresa a casa. <\/strong>Sus amigos sabiendo que por el tratamiento hab\u00eda perdido todo el cabello, para no hacer que se sienta mal, tambi\u00e9n ellos se rapan el pelo para recibirlo. Mientras tanto Andr\u00e9s, como un verdadero campe\u00f3n de la serenidad, prosigue el tratamiento, sin perder nunca su maravillosa sonrisa. Despu\u00e9s de dos a\u00f1os Andr\u00e9s parece curado, tanto que puede participar en el curso de verano de formaci\u00f3n y en los encuentros semanales de los chicos del <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/movimento-dei-focolari\/un-popolo\/movimento-diocesano\/\">Movimiento diocesano<\/a> de los Focolares.  <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-139898\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/20160620_AndreaCicar\u00e93.jpg\" alt=\"20160620_AndreaCicar\u00e93\" width=\"250\" height=\"188\" \/><strong>En febrero de 2016 hay una novedad: los ex\u00e1menes sugieren que haga un nuevo ciclo de terapia, <\/strong>que tambi\u00e9n esta vez parece dar buenos resultados. Pero precisamente mientras regresa a casa de un <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/movimento-dei-focolari\/un-popolo\/rpu\/\">encuentro Gen 3<\/a>, tiene una grave crisis que lo obliga a internarse de inmediato. Es dif\u00edcil describir lo que sucedi\u00f3 entonces en Appignano. Tres veces a la semana los compa\u00f1eros de clases y de toda la escuela, junto a los j\u00f3venes amigos de Federica, su hermana y muchas otras personas cercanas a la familia, vuelven a llenar la iglesita de la Dolorosa. Quienes gu\u00edan los momentos de oraci\u00f3n son los mismos chicos, en un extraordinario clima espiritual de fe en<a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/spiritualita-dellunita\/dio-amore\/\"> Dios Amor<\/a>, seguros de que todo lo que \u00c9l manda o permite, siempre conduce al Bien. Es \u00e9sta una certeza que tambi\u00e9n cuando Andr\u00e9s, con trece a\u00f1os, deja esta tierra, no decae su presencia en la comunidad de Appignano.  <strong>Durante dos d\u00edas un peregrinaje continuo de chicos y de adultos <\/strong>prosigue en forma continua en la capilla de la Dolorosa \u2013donde est\u00e1 el cuerpo de Andr\u00e9s- para acompa\u00f1ar a la familia, y hacen turnos para no dejarlo nunca solo. En el funeral, que se celebra en la parroquia, la iglesia no logra contener a todas las personas que vienen. El celebrante habla de Andr\u00e9s como de un \u201cguerrero\u201d y un \u201cmaestro de vida\u201d al recordar la fuerza con la que enfrent\u00f3 la enfermedad. Subraya con estupor el gran sentido de humanidad, de fraternidad, de fe que el chico supo despertar en toda la comunidad. A la salida, los ni\u00f1os y los adolescentes lanzan al cielo cientos de globos blancos, como s\u00edmbolo de su seguridad de que Andr\u00e9s est\u00e1 en el Para\u00edso y de la gran cercan\u00eda de toda la comunidad con la familia: es una imagen que inunda tambi\u00e9n las redes sociales.  <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-139916\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/foto-8.jpg\" alt=\"foto 8\" width=\"286\" height=\"161\" \/><strong>Un obrero, padre de familia, observaba: <\/strong>\u201cLo que m\u00e1s me impresiona es esta gran participaci\u00f3n de personas, de nacionalidades y religiones distintas. Es una verdadera ense\u00f1anza tambi\u00e9n para nosotros los adultos, que a menudo nos olvidamos de la humanidad que nos une a todos. Realmente Andr\u00e9s y sus amigos son nuestros maestros de vida\u201d. <strong>\u00a0<\/strong>Y una chica: \u201cRezamos mucho pidiendo el milagro. Y el milagro ocurri\u00f3: un chico logr\u00f3 unir a todo el pueblo a su alrededor. Es algo que no se puede explicar\u201d. En el cementerio, una ni\u00f1a viendo a una mujer llorar desconsolada, se le acerc\u00f3 para decirle: \u201cNo llores. Ahora Andr\u00e9s est\u00e1 con Jes\u00fas\u201d.  Ya han transcurrido dos meses desde que ocurrieron estos acontecimientos e inexplicablemente los encuentros de oraci\u00f3n en Appignano prosiguen todos los mi\u00e9rcoles, \u201cporque precisamente es as\u00ed \u2013dicen los chicos- tenemos que seguir adelante para que los frutos de Andr\u00e9s \u2013asi me gusta llamarlos, dice una de ellos- sigan madurando entre nosotros\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El peque\u00f1o Andr\u00e9s Cicar\u00e8 cuando ten\u00eda diez a\u00f1os tuvo que enfrentar una dur\u00edsima enfermedad. Tres a\u00f1os en los cuales Andr\u00e9s nunca perdi\u00f3 su maravillosa sonrisa, acompa\u00f1ado paso a paso por la comunidad de los Focolares de Appignano (Macerata, Italia).<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[904],"tags":[],"class_list":["post-325188","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-focolare-worldwide-2-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325188","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=325188"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325188\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=325188"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=325188"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=325188"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}