{"id":325300,"date":"2016-08-15T04:00:39","date_gmt":"2016-08-15T02:00:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/la-asuncion-la-victoria-sobre-la-muerte\/"},"modified":"2024-05-16T14:53:39","modified_gmt":"2024-05-16T12:53:39","slug":"la-asuncion-la-victoria-sobre-la-muerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/la-asuncion-la-victoria-sobre-la-muerte\/","title":{"rendered":"La Asunci\u00f3n: la victoria sobre la muerte"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-140962\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/20160815-01.jpg\" alt=\"20160815-01\" width=\"368\" height=\"239\" \/>Despu\u00e9s de la muerte de Jes\u00fas, despu\u00e9s de la aparici\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, Mar\u00eda desaparece, oculta: lejana. Ha cumplido con su misi\u00f3n y se retira en su elemento: el silencio, el servicio. Resuelve, refugi\u00e1ndose en Dios, el problema de la vejez que as\u00ed resulta nueva infancia del esp\u00edritu. Ense\u00f1a a morir. Esta operaci\u00f3n, que nos da miedo, en Mar\u00eda madre se convierte en un regreso a los or\u00edgenes, mediante un incansable proceso de perderse en Dios: vida que nunca acaba. Y ese perderse en la Eternidad fue la muerte de Mar\u00eda. Sucedi\u00f3 el d\u00eda en que los ap\u00f3stoles ya pod\u00edan valerse por s\u00ed mismos.  Pero no fue una muerte como nosotros la imaginamos y la soportamos. Fue m\u00e1s bien algo dulce y r\u00e1pido que los te\u00f3logos expresan veladamente de varias formas: pausa, translaci\u00f3n, tr\u00e1nsito, sue\u00f1o, muerte vivificada.  Aquel cuerpo virgen se hubiera contaminado por el proceso de descomposici\u00f3n mientras que, habiendo sufrido con Cristo, no pod\u00eda dejar de subir inmediatamente a la gloria con Cristo. As\u00ed, lo que para Cristo fue la resurrecci\u00f3n, fue<strong> para Mar\u00eda la asunci\u00f3n: doble victoria \u2014 del cuerpo y del esp\u00edritu \u2014 sobre la muerte.<\/strong>  En nuestra \u00e9poca se nos ha presentado el espectro aterrador de la desintegraci\u00f3n f\u00edsica de millones de seres humanos y quiz\u00e1s de la humanidad entera, bajo la amenaza at\u00f3mica o la contaminaci\u00f3n ecol\u00f3gica.  No hay manera de escapar de este destino si no es replicando la victoria de Jes\u00fas y Mar\u00eda: llegando a ser tambi\u00e9n nosotros espiritualmente Jes\u00fas y Mar\u00eda, <strong>agentes de vida<\/strong>. Es lo que sucede cuando insertamos la nulidad humana en la omnipotencia divina. Si, todos juntos, viviendo el Evangelio, somos Cristo m\u00edstico; <strong>si, hechos otras Mar\u00eda, damos Jes\u00fas a la sociedad, la guerra no tiene<\/strong><strong> sentido y la bomba at\u00f3mica se convierte en un pedazo de museo<\/strong>. <strong>Reina la paz:<\/strong> un solo coraz\u00f3n\u00a0y un alma sola, la de la comunidad reunida alrededor de Mar\u00eda; y su fruto es la unidad. La unidad de los vivientes.  Subiendo desde este pantano sanguinoso, que es la tierra, al cielo de Mar\u00eda, la totalmente hermosa, la estrella del mar, se comprende mejor el significado de su Asunci\u00f3n, que fue el sello supremo del privilegio \u00fanico de haber sido Virgen Madre de Dios.  Un hecho que tendr\u00eda que conmover incluso a los materialistas, pues representa la exaltaci\u00f3n del cuerpo f\u00edsico por parte del Supremo Esp\u00edritu. En ella se celebra la materia redimida y se exalta el universo material, transfigurado en templo del Alt\u00edsimo.  Basta meditar por un momento, con la inteligencia que da el amor, sobre la posici\u00f3n de Mar\u00eda que sube de la tierra al cielo atravesando el cosmos, para entender su envergadura y su funci\u00f3n. <strong>Ella es<\/strong><strong> la obra maestra de la creaci\u00f3n<\/strong>. En Ella Dios ha querido mostrar toda su omnipotencia, su infinita originalidad. Son admirables las estructuras de las estrellas y los \u00e1tomos; y henchidos de belleza inagotable est\u00e1n los cielos y los mares, los hombres y los \u00e1ngeles&#8230; Pero Ella es todav\u00eda m\u00e1s bella: re\u00fane y funde en s\u00ed todas sus maravillas, de tal manera que toda la naturaleza resulta un pedestal bajo sus pies.  Mar\u00eda: humilde, ning\u00fan factor externo pareci\u00f3 exaltarla; silenciosa, porque ninguna voz humana pareci\u00f3 lograr definirla; pobre, porque ning\u00fan ornato de la tierra pareci\u00f3 recubrirla. Ella habla \u00fanicamente sirvi\u00e9ndose de la palabra de Dios, su riqueza es solamente la sabidur\u00eda de Dios, su grandeza estriba en la grandeza de Dios. Y as\u00ed, identificada con el Se\u00f1or, Mar\u00eda es la expresi\u00f3n humana de la grandeza, de la mente y del amor de la Trinidad. La reina \u2014 sierva y se\u00f1ora \u2014 de la morada de Dios, que abre las puertas y hace entrar a los hijos, afan\u00e1ndose para recogerlos a todos en el palacio del Padre, para gloria del Hijo, en el circuito vital del Esp\u00edritu Santo. Para dar a los mortales una idea de Dios que, infinito, est\u00e1 por encima y colma la inteligencia del hombre; queriendo casi mediar entre la potencia, la sabidur\u00eda y el amor de la Trinidad inefable, a la que jam\u00e1s se hubiera acercado la humanidad, el Creador cre\u00f3 a Mar\u00eda, en cuyo seno el Verbo se hizo carne, en cuya persona Dios se hace accesible y el amor divino se hace casa. Mar\u00eda entre nosotros trae a Dios en medio nuestro.  <strong>Es la puerta del cielo; ha subido a la morada de Dios, para acoger a los hijos en la casa del Padre<\/strong>. Por eso ellos la invocan, incluso centenares de veces al d\u00eda, para que ruegue por ellos ahora y en la hora de la muerte.  &nbsp;  (Tomado de: <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/chi-e-chiara\/igino-giordani\/\">Igino Giordani<\/a>, Maria modello perfetto, Citt\u00e0 Nuova, Roma 2012 (1967), pp. 157 \u2013 163)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Asunci\u00f3n de Mar\u00eda, seg\u00fan Giordani, nos revela la omnipotencia y la infinita originalidad de Dios, al mismo tiempo que nos abre el camino que hay que recorrer para eliminar la violencia y la guerra.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-325300","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325300","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=325300"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325300\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=325300"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=325300"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=325300"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}