{"id":325592,"date":"2016-12-07T04:02:58","date_gmt":"2016-12-07T03:02:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/7-de-diciembre-de-1943-un-si-para-siempre\/"},"modified":"2024-05-16T14:54:33","modified_gmt":"2024-05-16T12:54:33","slug":"7-de-diciembre-de-1943-un-si-para-siempre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/7-de-diciembre-de-1943-un-si-para-siempre\/","title":{"rendered":"7 de diciembre de  1943, un s\u00ed para siempre"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/chiara1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-145783 alignright\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/chiara1.jpg\" alt=\"chiara1\" width=\"320\" height=\"302\" \/><\/a>\u00abTen\u00eda 19 a\u00f1os y una gran sed de Dios\u00bb<\/strong>, relataba Chiara. Y es tan fuerte esta sed suya que cada vez que se encontraba \u00a0con un sacerdote le ped\u00eda: <strong>\u00abH\u00e1bleme de Dios\u00bb<\/strong> Impulsada siempre por esa sed, trata de entrar en la Universidad Cat\u00f3lica y, como su familia no cuenta con los medios necesarios para costearla, participa en un concurso para conseguir una beca de estudio; pero por un punto no logra entrar. \u00abMe acuerdo cu\u00e1nto llor\u00e9, porque cre\u00eda que en la Universidad Cat\u00f3lica hablaban de Dios. Y recuerdo, que en medio de ese llanto, en ese saloncito con mi madre, en mi interior sent\u00ed que alguien me dec\u00eda: <strong>\u201cSer\u00e9 yo tu Maestro\u201d\u00bb. Pocos meses despu\u00e9s, con el grupo de estudiantes cat\u00f3licas con las que se re\u00fane, viaja a Loreto<\/strong>, una ciudad del centro de Italia donde hay un gran santuario que custodia una peque\u00f1a construcci\u00f3n que, seg\u00fan la tradici\u00f3n, se trata de la casita de Nazareth, donde vivi\u00f3 la Sagrada Familia. <strong>Chiara cuenta que cuando entr\u00f3 en esa casita, dentro de ella sucedi\u00f3 algo extraordinario<\/strong>. \u00abMe conmov\u00ed de tal manera, tanto, que me parec\u00eda que estaba aplastada por lo divino que contemplaba a mi alrededor. Porque estaba muy vivo, dentro de mi, la idea de que por all\u00ed habr\u00eda pasado tal vez Jes\u00fas, que aquellas paredes habr\u00edan escuchado la voz de Mar\u00eda, su canto, de Jos\u00e9, la Anunciaci\u00f3n, el \u00c1ngel&#8230; esta sensaci\u00f3n estaba tan viva en mi interior que no hac\u00eda m\u00e1s que llorar\u00bb. El de Chiara era un llanto\u00a0 provocado \u00abpor el peso de lo \u2018divino\u2019 que me aplastaba\u00bb <strong>Durante esos d\u00edas en Loreto, ella cuenta que \u201capenas pod\u00eda se escapaba\u201d para ir a la casita<\/strong>, advirtiendo la fuerte sensaci\u00f3n de que Dios le estaba abriendo un nuevo camino que ten\u00eda relaci\u00f3n con ese lugar y con la Sagrada Familia que all\u00ed vivi\u00f3. El d\u00eda antes de irse, Chiara entr\u00f3 en el Santuario y lo encontr\u00f3 lleno de gente. Se qued\u00f3 en el fondo de la iglesia y fue en ese momento cuando en su coraz\u00f3n sinti\u00f3 la voz de Dios: <strong>\u00abTe seguir\u00e1 una multitud de v\u00edrgenes\u00bb. Con el paso de los a\u00f1os comprender\u00e1 que es el esbozo \u00a0del nuevo camino que el Se\u00f1or estaba preparando: el focolar.<\/strong>  <strong>Despu\u00e9s de cuatro a\u00f1os, en 1943, sucede otro hecho, sencillo pero decisivo:<\/strong> es invierno, en su casa falta la leche. La mam\u00e1 le pide a las hijas m\u00e1s peque\u00f1as que vayan a buscar leche, pero hace fr\u00edo. Chiara, trata de estudiar, pero oye el pedido de la madre y se ofrece ella misma a ir a buscar la leche, como un gesto de caridad hacia sus hermanitas. \u00abCuando iba por la calle \u2013 cuenta-,\u00a0 sent\u00ed como si Dios me dijera:<strong> \u201cDate toda a mi, date toda a mi\u201d.<\/strong> Me detengo sorprendida. Voy a buscar la leche, vuelvo a casa, y escribo una ardiente carta a un sacerdote\u00bb, en la cual le cuenta lo que hab\u00eda sentido en su alma. En esa \u00e9poca, a quien expresaba su deseo de consagrarse a Dios, se le aconsejaba que lo hiciera por un determinado tiempo y que lo repitiera varias veces hasta que el prop\u00f3sito se afianzara. En esa carta, Chiara estaba tan decidida y tan tomada por el amor de Dios, que convenci\u00f3 al sacerdote para que la autorizara a consagrarse a Dios enseguida y para toda la vida. <strong>Es el 7 de diciembre de 1943 cuando se dirige, sola y en la ma\u00f1ana temprano, a la iglesia<\/strong>, mientras \u201cafuera se hab\u00eda desencadenado una gran tormenta\u201d. \u00abTen\u00eda la impresi\u00f3n de tener al mundo en mi contra\u00bb, recordar\u00e1 Chiara. Y tambi\u00e9n recuerda: \u00abSe me hab\u00eda preparado un reclinatorio cerca del altar y ten\u00eda un peque\u00f1o misal en la mano. Me hacen pronunciar la f\u00f3rmula por la que me doy totalmente a Dios para siempre. Estaba tan feliz que no me daba cuenta ni siquiera de lo que hac\u00eda, porque era muy joven. Solo que, <strong>cuando pronunci\u00e9 la f\u00f3rmula, tuve la impresi\u00f3n de que un puente se ca\u00eda detr\u00e1s de mi, que ya no pod\u00eda volver atr\u00e1s porque ya era toda de Dios.<\/strong> Y all\u00ed se me cay\u00f3 una l\u00e1grima en el misal. Pero, \u00a1la felicidad era inmensa!\u00bb.  <strong>Chiara concluye as\u00ed el relato de aquel 7 de diciembre de 1943 que marc\u00f3 el nacimiento del Movimiento de los Focolares:<\/strong>\u00a0\u00abMe caso con Dios, por lo tanto me espero todo el bien posible. Ser\u00e1 una aventura divina. \u00a1Yo me caso con Dios! Y enseguida vimos que fue realmente as\u00ed\u00bb.  Gustavo Clari\u00e1  &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A 73 a\u00f1os de aquella jornada decisiva para el nacimiento del Movimiento de los Focolares, el relato de Chiara Lubich a un grupo de focolarinos reunidos en Rocca di Papa (Roma) el 30 de diciembre de 1984.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-325592","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325592","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=325592"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325592\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=325592"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=325592"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=325592"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}