{"id":325652,"date":"2017-01-05T04:04:23","date_gmt":"2017-01-05T03:04:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/roma-dar-clases-en-la-zona-marginal\/"},"modified":"2024-05-16T14:54:44","modified_gmt":"2024-05-16T12:54:44","slug":"roma-dar-clases-en-la-zona-marginal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/roma-dar-clases-en-la-zona-marginal\/","title":{"rendered":"Roma. Dar clases en la zona marginal"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-146580 alignleft\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/bambinineiguai.jpg\" alt=\"bambinineiguai\" width=\"250\" height=\"385\" \/>\u201c<strong>Una larga experiencia como maestra de primaria \u2013empieza diciendo Patrizia Bertoncello, la <\/strong><strong>editora del texto &#8211;<\/strong> me ha llevado a captar esas posibles se\u00f1ales propias de algunas carencias que est\u00e1n m\u00e1s presentes en la periferia que en otros lugares. A menudo son los mismos alumnos quienes las revelan: <em>\u201cHab\u00eda una vez una flor<\/em> \u2013<strong>escribe en clase Cristina, de 7 a\u00f1os-<\/strong> <em>el pap\u00e1-flor se <\/em><em>hab\u00eda ido y tampoco la mam\u00e1-flor estaba con ella, porque ten\u00eda mucho que hacer y estaba muy preocupada. No ten\u00eda tiempo para escucharla. La flor era una rosa con mil espinas. Las espinas eran muchas y punzaban. La flor quer\u00eda hacer amistad con los animalitos del bosque o con las otras flores. Pero cuando se acercaban se punzaban y escapaban corriendo. Y ella no pod\u00eda hacer nada. Al final la flor, que era una rosa, estaba siempre sola y muy triste\u201d. <\/em>  <strong>Es la clara explicaci\u00f3n que ella misma da de los repetidos desprecios que sufr\u00eda en clase que la alejaban de todos<\/strong>. Como ella, con diferentes problem\u00e1ticas, hay tantos ni\u00f1os rechazados, porque si bien este mundo a muchos les parece habitable y protector, no est\u00e1 libre de contradicciones y ambivalencias que recaen sobre los m\u00e1s d\u00e9biles. A veces, esas instituciones, que de palabra est\u00e1n comprometidas a favor de los derechos de la infancia, de hecho los tienen poco presentes. Especialmente los de los ni\u00f1os que no cuentan con padres que los apoyen o que no tienen v\u00ednculos familiares s\u00f3lidos, dej\u00e1ndolos as\u00ed en una zona oscura, en la inestabilidad afectiva y a menudo tambi\u00e9n son v\u00edctimas de una profunda pobreza. La falta de protecci\u00f3n y de oportunidades reales de crecimiento, ciertamente no son dignas de una sociedad como la nuestra. Por eso muchas veces me he preguntado qu\u00e9 se puede hacer para dar la palabra a estos \u201cni\u00f1os invisibles\u201d, c\u00f3mo contribuir a construir una cultura que tutele y respete plenamente la infancia.  <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-146582 alignright\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/IMG-20160703-WA0003.jpg\" alt=\"IMG-20160703-WA0003\" width=\"249\" height=\"332\" \/><strong>Empec\u00e9 tratando de acoger a cada uno de mis alumnos con amor<\/strong>, y poco a poco vi que sus l\u00e1grimas se secaban. Me di cuenta de que para realmente \u201cencontrar\u201d el mundo de los peque\u00f1os es necesario acercarse a cada ni\u00f1o con atenci\u00f3n, y aprender a ver las cosas desde su visi\u00f3n, poniendo en juego toda la energ\u00eda y la competencia para crear relaciones significativas. Con los dem\u00e1s trabajadores y profesionales, animados por el mismo estilo educativo, despu\u00e9s trat\u00e9 de activar procesos en los que los ni\u00f1os y sus familias hagan la experiencia de relaciones realmente educativas.  <strong>A partir de esta sinergia naci\u00f3 la idea de escribir un libro que narrara no s\u00f3lo las historias de los \u201cni\u00f1os invisibles\u201d, sino tambi\u00e9n buenas pr\u00e1cticas y caminos de rescate. <\/strong>\u201cChicos en problemas\u201d, escrito por un onc\u00f3logo, un trabajador social, un pediatra y por m\u00ed que me encargu\u00e9 de la edici\u00f3n, quiere evidenciar esas semillas de esperanza y de relacionalidad positiva que llegan a ser, en cierto modo, generadores de resiliencia. Es decir ese recurso que tantos ni\u00f1os, oportunamente ayudados, logran poner en movimiento alcanzando buenos niveles de recuperaci\u00f3n.  <strong>Como le sucedi\u00f3 a Emma.<\/strong> Cuando ten\u00eda 8 a\u00f1os, herida por la desintegraci\u00f3n de su familia<u> ,<\/u> hab\u00eda incluso querido quitarse la vida. Recientemente, despu\u00e9s de encontrarme por Facebook, me escribi\u00f3: <em>\u201cQuerida maestra, \u00a1qu\u00e9 nostalgia tengo de ti y de tantos momentos compartidos! \u00bfRecuerdas <\/em><em>cuando nos le\u00edas historias y hac\u00edas las voces de los personajes?\u00bfY del paseo al mar? Cierto, lo que no se borrar\u00e1 nunca de mi coraz\u00f3n es cu\u00e1nto me quisiste cuando para m\u00ed todo era oscuridad. Cuanto termin\u00e9 en el hospital despu\u00e9s del triste hecho t\u00fa estabas ah\u00ed y no me preguntaste por qu\u00e9 lo hice. S\u00f3lo estabas y ese <\/em>  <strong>En las presentaciones del libro<\/strong> en la universidad y en congresos, sorprende el despertar de la atenci\u00f3n y la responsabilidad de las personas, que empiezan a darse cuenta de la presencia del ni\u00f1o del vecino o del que pide limosna en el Metro (Subte) o en alg\u00fan reparto del hospital. Son ni\u00f1os que antes eran invisibles y que ahora pueden volver a ser protagonistas de su futuro.  <em>Recogido por Anna Friso<\/em>  i Patrizia Bertoncello &#8211; Bambini nei guai \u2013 Citt\u00e0 Nuova 2015, p\u00e1g. 11 ii Patrizia Bertoncello &#8211; Bambini nei guai \u2013 Citt\u00e0 Nuova 2015, p\u00e1g. 66<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Navidad los protagonistas son los ni\u00f1os. Pero no todos son felices y est\u00e1n cuidados. Un libro editado por Citt\u00e0 Nuova, \u201cBambini nei guai\u201d (\u201cNi\u00f1os en problemas\u201d), relata las carencias de la infancia y los posibles caminos de rescate.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-325652","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325652","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=325652"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325652\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=325652"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=325652"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=325652"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}