{"id":325684,"date":"2017-01-21T04:00:42","date_gmt":"2017-01-21T03:00:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/gen3-de-rumania-dios-tiene-un-plan-sobre-nosotros\/"},"modified":"2024-05-16T14:54:50","modified_gmt":"2024-05-16T12:54:50","slug":"gen3-de-rumania-dios-tiene-un-plan-sobre-nosotros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/gen3-de-rumania-dios-tiene-un-plan-sobre-nosotros\/","title":{"rendered":"Gen3 de Rumania: Dios tiene un plan sobre nosotros"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/IMG-20161229-WA0000-1024x768.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-147134 alignleft\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/IMG-20161229-WA0000-1024x768.jpg\" alt=\"IMG-20161229-WA0000-1024x768\" width=\"386\" height=\"290\" \/><\/a>Acompa\u00f1ados por algunos de sus asistentes,<\/strong> <strong>13<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/news\/tag\/gen3\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">gen3<\/a> se dirigen hacia el congreso que los espera en la ciudadela Faro de los <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chi-siamo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Focolares<\/a>, en Krizevci, norte de <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/focolare-worldwide\/europa\/croazia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Croacia<\/a>. Durante el viaje se respira una atm\u00f3sfera de gran serenidad y expectativa. El tema del congreso, ya lo saben, ser\u00e1 comprometedor y desafiante: <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/spiritualita-dellunita\/gesu-abbandonato\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Jes\u00fas Abandonado<\/a>. Se hablar\u00e1 del dolor, del sufrimiento, de la clave para saberlo leer y vivir, en un mundo de j\u00f3venes que busca s\u00f3lo bienestar y falsas felicidades.  <strong>El viaje es largo, de<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/focolare-worldwide\/europa\/romania\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Rumania <\/a><strong>el bus entra a<\/strong> <strong>Hungr\u00eda<\/strong>. Al atardecer, algunos de los chicos se quedan dormidos. De golpe se oye un fuerte sonido de claxon y, en medio de una espesa neblina, aparece la imagen frontal de un enorme cami\u00f3n antes del espantoso impacto entre los dos veh\u00edculos. Teia, Adelin, Delia, Eve, Bea, Iulian y todos los dem\u00e1s chicos est\u00e1n vivos. Pero el shock es grande.  \u201cEl primer auto que se detuvo en seguida despu\u00e9s del accidente \u2013 <strong>cuenta Rozi, un asistente<\/strong> \u2013 era el de los primeros auxilios. Acababa de terminar su turno y estaba volviendo a la base. \u00bfC\u00f3mo no leer en esto un signo del amor de Dios? Los polic\u00edas se portaron s\u00faper con nosotros: nos acogieron en la sala m\u00e1s grande de su cuartel hasta que lleg\u00f3 otra buseta para recogernos. Dec\u00edan que dif\u00edcilmente se sale vivos de choques de este tipo\u2026 luego nos brindaron pizza y dulces\u00bb.  <strong>Una vez llegados al hospital, los chicos son separados en las distintas unidades<\/strong>. <strong>Bea<\/strong>: \u201cEn ese momento nos sentimos perdidos, no entend\u00edamos el h\u00fangaro, est\u00e1bamos asustados y solos, no comprend\u00edamos lo que estaba pasando y c\u00f3mo ten\u00edamos que contestar a lo que nos preguntaban los m\u00e9dicos. Cada uno de nosotros, aislado de los dem\u00e1s, estaba solo, como Jes\u00fas Abandonado. Fue como encontrarlo y vivirlo\u201d. <strong>Eve<\/strong>: \u201cM\u00e1s tarde llegaron unas personas para ayudarnos a traducir. Una focolarina de Rumania hubiera tenido que llegar a Hungr\u00eda el d\u00eda anterior, pero hab\u00eda perdido el bus. Cuando supo del accidente, estaba cerca de la ciudad en la que nos encontr\u00e1bamos. El chofer propuso a los dem\u00e1s pasajeros que no hicieran otras paradas para llevarla directamente al hospital y as\u00ed permitirle ayudarnos lo m\u00e1s pronto posible. Ella nos dijo que ah\u00ed entendi\u00f3 por qu\u00e9 hab\u00eda perdido el bus el d\u00eda anterior\u201d.  <strong><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/IMG-20161229-WA0001-1024x768.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-147135 alignright\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/IMG-20161229-WA0001-1024x768.jpg\" alt=\"IMG-20161229-WA0001-1024x768\" width=\"385\" height=\"289\" \/><\/a>Rozi<\/strong>: \u201cLos m\u00e9dicos nos dijeron que ten\u00edamos que quedar en el hospital para hacer m\u00e1s ex\u00e1menes. Empec\u00e9 a llamar a los padres de los chicos. Muchos de ellos se encontraban a 15 horas de distancia del hospital. Adem\u00e1s los gen 3 segu\u00edan pidi\u00e9ndome que retom\u00e1ramos el viaje hacia el congreso. Al final logramos obtener el permiso de dejar el hospital, con la firma de los padres, y sin tener que afrontar ning\u00fan gasto\u201d. <strong>Delia<\/strong>: \u201cA ese punto ten\u00edamos dudas con respecto a la continuaci\u00f3n de nuestro viaje, pero entendimos que todas las cosas preciosas tienen un costo\u201d.  <strong>Algunos d\u00edas despu\u00e9s<\/strong>, siete chicos, en representaci\u00f3n del grupo, llegan a la ciudadela Faro. La experiencia de dolor y miedo, pero tambi\u00e9n de intensa unidad vivida entre ellos, muestra c\u00f3mo el tema tratado en el congreso, ya se ha transformado en realidad para ellos. <strong>Cuenta Iulian:<\/strong> \u201cEl accidente nos hizo entender que vale la pena abandonarse totalmente en las manos de Dios, cualquier cosa nos pase en la vida. \u00a1Jes\u00fas Abandonado nos une de una manera incre\u00edble! Nos quedamos con vida porque Dios tiene un plan sobre nosotros: nos espera una aventura divina\u201d.  <em>Por Chiara Favotti<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un grupo de chicos viajan en un bus de Rumania a Croacia. Son gen 3, tercera generaci\u00f3n de los Focolares. El choque, el encuentro con el dolor y el descubrimiento del amor de Dios.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-325684","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325684","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=325684"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325684\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=325684"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=325684"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=325684"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}