{"id":325700,"date":"2017-01-28T04:09:45","date_gmt":"2017-01-28T03:09:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/palabra-de-vida-febrero-2017\/"},"modified":"2024-05-16T14:54:53","modified_gmt":"2024-05-16T12:54:53","slug":"palabra-de-vida-febrero-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/palabra-de-vida-febrero-2017\/","title":{"rendered":"Palabra de vida &#8211; Febrero 2017"},"content":{"rendered":"<p>El coraz\u00f3n remite a los afectos, a los sentimientos, a las pasiones. Pero para el autor b\u00edblico es mucho m\u00e1s: junto con el esp\u00edritu, es el centro de la vida y de la persona, el lugar de las decisiones, de la interioridad y de la vida espiritual. Un coraz\u00f3n de carne es d\u00f3cil a la Palabra de Dios, se deja guiar por ella y formula \u00abpensamientos de paz\u00bb hacia los hermanos. Un coraz\u00f3n de piedra est\u00e1 cerrado en s\u00ed mismo, incapaz de escuchar y de tener misericordia.  \u00bfNecesitamos un coraz\u00f3n nuevo y un esp\u00edritu nuevo? No hay m\u00e1s que mirar a nuestro alrededor. La violencia, la corrupci\u00f3n, las guerras nacen de corazones de piedra que se han cerrado al proyecto de Dios sobre su creaci\u00f3n. Incluso si miramos dentro de nosotros con sinceridad, \u00bfno nos sentimos movidos muchas veces por deseos ego\u00edstas? \u00bfEs efectivamente el amor el que gu\u00eda nuestras decisiones; es el bien del otro?  Observando esta pobre humanidad nuestra, Dios se compadece. \u00c9l, que nos conoce mejor que nosotros mismos, sabe que necesitamos un coraz\u00f3n nuevo. As\u00ed se lo promete al profeta Ezequiel, pensando no solo en las personas individualmente, sino en todo su pueblo. El sue\u00f1o de Dios es recomponer una gran familia de pueblos como la concibi\u00f3 desde los or\u00edgenes, modelada por la ley del amor rec\u00edproco. Nuestra historia ha mostrado en muchas ocasiones, por un lado, que solos somos incapaces de cumplir su proyecto; y por otro, que Dios nunca se cansa de volver a apostar por nosotros e incluso promete darnos \u00c9l mismo un coraz\u00f3n y un esp\u00edritu nuevos.  \u00c9l cumple plenamente su promesa cuando manda a su Hijo a la tierra y env\u00eda su Esp\u00edritu en el d\u00eda de Pentecost\u00e9s. De ah\u00ed nace una comunidad \u2013la de los primeros cristianos de Jerusal\u00e9n\u2013 que es icono de una humanidad caracterizada por \u00abun solo coraz\u00f3n y una sola alma\u00bb (<em>Hc<\/em><em>h <\/em>4, 32).  Tambi\u00e9n yo, que escribo este comentario, y t\u00fa, que lo lees o lo escuchas, estamos llamados a formar parte de esta nueva humanidad. Es m\u00e1s, estamos llamados a formarla a nuestro alrededor, a hacerla presente en nuestra vida y en nuestro trabajo. F\u00edjate qu\u00e9 gran misi\u00f3n se nos encomienda y cu\u00e1nta confianza pone Dios en nosotros. En lugar de deprimirnos ante una sociedad que muchas veces nos parece corrupta, en lugar de resignarnos ante males que nos sobrepasan y encerrarnos en la indiferencia, dilatemos el coraz\u00f3n \u00aba la medida del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas. \u00a1Cu\u00e1nto trabajo! Pero es lo \u00fanico necesario. Hecho esto, est\u00e1 hecho todo\u00bb. Es una invitaci\u00f3n de <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/\">Chiara Lubich<\/a>, que dice a continuaci\u00f3n: \u00abSe trata de amar a cada uno que se nos acerca como Dios lo ama. Y dado que estamos sujetos al tiempo, amemos al pr\u00f3jimo uno por uno, sin conservar en el coraz\u00f3n ning\u00fan resto de afecto por el hermano con el que acabamos de estar\u00bb<a href=\"#_bookmark0\">1<\/a>.  No confiemos en nuestras fuerzas y capacidades, inapropiadas, sino en el don que Dios nos hace: \u00abOs dar\u00e9 un coraz\u00f3n nuevo; infundir\u00e9 en vosotros un esp\u00edritu nuevo\u00bb.  Si permanecemos d\u00f3ciles a la invitaci\u00f3n de amar a cada uno, si nos dejamos guiar por la voz del Esp\u00edritu en nosotros, nos convertimos en c\u00e9lulas de una humanidad nueva, artesanos de un mundo nuevo en medio de la gran variedad de pueblos y culturas.  FABIO CIARDI  1 C. LUBICH, <em>Meditaciones<\/em>, Ciudad Nueva, Madrid 1964, 20069, p. 19.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abOs dar\u00e9 un coraz\u00f3n nuevo; infundir\u00e9 en vosotros un esp\u00edritu nuevo\u00bb (Ez 36, 26).<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-325700","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325700","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=325700"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325700\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=325700"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=325700"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=325700"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}