{"id":325728,"date":"2017-02-11T04:00:23","date_gmt":"2017-02-11T03:00:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/aldo-baima-apasionado-estudioso-de-dios\/"},"modified":"2024-05-16T14:54:59","modified_gmt":"2024-05-16T12:54:59","slug":"aldo-baima-apasionado-estudioso-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/aldo-baima-apasionado-estudioso-de-dios\/","title":{"rendered":"Aldo Baima: apasionado estudioso de Dios"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-147810 alignleft\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/36.jpg\" alt=\"36\" width=\"362\" height=\"362\" \/><em>\u00abNac\u00ed a mil metros, en un peque\u00f1o barrio de los Pre-Alpes piamonteses<\/em>\u00bb.<strong> As\u00ed empieza Aldo Baima el relato de su vida<\/strong>, agradecido a la tierra que lo vio nacer y lo vio, desde peque\u00f1o, acompa\u00f1ar a sus padres a las praderas de las altas monta\u00f1as.  Despu\u00e9s de la escuela primaria, su maestra logr\u00f3 convencer a sus padres de que lo dejaran continuar sus estudios, primero el colegio, despu\u00e9s en forma itinerante, viajando a menudo en los vagones destinados al ganado: eran tiempos de guerra.  <strong>Un sacerdote le propuso participar en un grupo de j\u00f3venes de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica: <\/strong>\u00ab<em>Diez a\u00f1os de descubrimientos y de \u00edmpetu apost\u00f3lico<\/em>\u00bb dir\u00e1 Aldo, en los cuales se compromete con pasi\u00f3n. Durante el verano sigue regresando a sus prados. Una turista, vi\u00e9ndolo con un libro de teolog\u00eda, le pregunt\u00f3 si pretend\u00eda entrar al seminario. \u00ab\u00a1No, para nada!\u00bb respondi\u00f3 Aldo. Y ante la respuesta de la chica le sigui\u00f3 preguntando: \u00ab\u00bfPero no preferir\u00edas leer novelas de amor?\u00bb Aldo declar\u00f3: \u00ab\u00a1Pero \u00e9sta es una bell\u00edsima novela de amor!\u00bb.  <strong>Al terminar el Instituto Pedag\u00f3gico empez\u00f3 a trabajar como maestro.<\/strong> Se inscribi\u00f3 en la Universidad de Tur\u00edn, donde estudi\u00f3 pedagog\u00eda y filosof\u00eda. All\u00ed encontr\u00f3 un viejo compa\u00f1ero de estudios que le habl\u00f3 de una original experiencia, iniciada en Trento por <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/chi-e-chiara\/costruendo-lopera-di-maria\/\">algunas chicas<\/a> que \u201cponen en pr\u00e1ctica el Evangelio\u201d. El di\u00e1logo con el amigo, tambi\u00e9n \u00e9l contagiado por la novedad de esta vida, se profundiza,cubre inquietudes cada vez m\u00e1s profundas, tanto que suscita en Aldo la decisi\u00f3n de poner tambi\u00e9n \u00e9l el Evangelio como base de su vida. Lo impresiona especialmente una frase, le\u00edda y meditada muchas veces pero que ahora se vuelve vital: <em>\u201cTodo lo que hagan al m\u00e1s peque\u00f1o de estos hermanos m\u00edos a m\u00ed me lo hicieron\u201d. <\/em>(Mt 25,40). Con decisi\u00f3n se compromete a asistir a quien pasa necesidad, descubriendo en cada pobre a un hermano y tratando de involucrar a sus amigos de la parroquia. En el verano del \u201952 transcurre una semana en el <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/movimento-dei-focolari\/scelte-e-impegno\/focolarini\/\">focolar<\/a> de Trento; despu\u00e9s va a la monta\u00f1a, a Tonadico, donde est\u00e1 en curso la <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/all-opera\/mariapoli\/\">Mari\u00e1polis<\/a>. <em>\u201cAll\u00ed tuve la impresi\u00f3n <\/em>\u2013confiesa- <em>que s\u00f3lo formando parte de esa familia habr\u00edan sido realmente m\u00edas esa luz y esa vida de las que no pod\u00eda prescindir\u201d.<\/em> Dejando a su novia decide entrar en el focolar.  <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-147811 alignright\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/img473.jpg\" alt=\"img473\" width=\"420\" height=\"275\" \/><strong>Siguen a\u00f1os de generosa donaci\u00f3n:<\/strong> en Tur\u00edn, Sassari, Roma, y desde 1961 en Francia. Por su rectitud moral y espiritual, j\u00f3venes y adultos encuentran en Aldo un gu\u00eda seguro hacia Dios. Ante las situaciones dif\u00edciles su actitud es la de la escucha profunda.  Su transparencia y su apertura de alma capaz de acoger la cultura francesa conquista los corazones, estableciendo relaciones de aut\u00e9ntica amistad. En 1975 recibe la ordenaci\u00f3n sacerdotal.  En 1983 va al centro del Movimiento para colaborar con la formaci\u00f3n de los focolarinos. Sucesivamente va a Estambul para despu\u00e9s transferirse a la ciudadela de Montet (<a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/focolare-worldwide\/europa\/svizzera\/\">Suiza<\/a>).  <strong>A partir del 2001 regresa nuevamente al centro del Movimiento<\/strong> al servicio de los focolarinos de todo el mundo. Y es aqu\u00ed que inicia la progresiva fragilidad de su salud, con la cual, son palabras suyas, \u00ab<em>el Padre quiere ponerme en las condiciones de entrar finalmente en el misterio del Abandono y la Resurrecci\u00f3n que comporta\u00bb<\/em>.  <strong>En el 2005 escribe:<\/strong> \u00ab<em>Ha renacido en m\u00ed la certeza de que este a\u00f1o dedicado a <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/spiritualita-dellunita\/gesu-abbandonato\/\">Jes\u00fas abandonado<\/a> puede ser tambi\u00e9n para m\u00ed un momento para responder a este nuevo llamado. Tiempo de salvaci\u00f3n que viene de \u00c9l, tiempo de gracia que arrastra dentro de su llaga, para hacernos vivir en el seno del Padre\u00bb<\/em>. Una gracia que lo acompa\u00f1a en su condici\u00f3n de casi inmovilidad en donde se encuentra por a\u00f1os, ensimismado con Jes\u00fas en el abandono que, en su juventud, hab\u00eda elegido como el ideal de su vida.  Hasta el 12 de enero de 2017, cuando, con noventa a\u00f1os, parte sereno para el Cielo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gu\u00eda segura para muchos, lo recordamos en el tercer mes de su fallecimiento, mientras se celebra la Jornada del Enfermo. Vivi\u00f3 en modo ejemplar muchos a\u00f1os de inmovilidad f\u00edsica.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-325728","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325728","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=325728"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325728\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=325728"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=325728"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=325728"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}