{"id":325828,"date":"2017-03-21T03:10:06","date_gmt":"2017-03-21T02:10:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/cuarenta-dias-en-siria\/"},"modified":"2024-05-16T14:55:18","modified_gmt":"2024-05-16T12:55:18","slug":"cuarenta-dias-en-siria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/cuarenta-dias-en-siria\/","title":{"rendered":"Cuarenta d\u00edas en Siria"},"content":{"rendered":"<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-149648\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/20170321-01.jpg\" alt=\"20170321-01\" width=\"300\" height=\"184\" \/>Desde hace m\u00e1s de 25 a\u00f1os estoy en contacto constante con el padre Nabil<\/strong>, sacerdote cat\u00f3lico de rito melquita de <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/focolare-worldwide\/asia\/siria\/\">Siria<\/a>, casado y padre de cinco hijos. Nos conocimos siendo ambos <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/movimento-dei-focolari\/scelte-e-impegno\/gens\/\">seminaristas<\/a>, durante un encuentro del <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chi-siamo\/\">Movimiento de los Focolares<\/a>.  <strong>Desde que empez\u00f3 la terrible guerra en Siria,<\/strong>\u00a0 nos fue espont\u00e1neo vivir esta situaci\u00f3n juntos. \u00a1Cu\u00e1ntas personas involucradas en la oraci\u00f3n por la gente en Siria, para invocar la paz! Naci\u00f3 as\u00ed una comuni\u00f3n espiritual que une tambi\u00e9n las dos <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/movimento-dei-focolari\/un-popolo\/movimento-parrocchiale\/\">comunidades parroquiales<\/a>, la suya en Siria y la nuestra en <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/focolare-worldwide\/europa\/svizzera\/\">Suiza<\/a>. Cuando sus dos hijas mayores no pudieron seguir estudiando en Siria, nuestra comunidad de Basilea las acogi\u00f3. Durante el verano pasado, ya que ten\u00eda que cambiar de parroquia, pude tomarme el tiempo necesario para ir a verlo. <strong>\u00a1Empezaron as\u00ed los<strong> 40 d\u00edas en Siria!<\/strong><\/strong>  <strong>A las 3 de la madrugada llegu\u00e9 a Beirut, donde el padre Nabil me acogi\u00f3 en el aeropuerto.<\/strong> Con un veh\u00edculo repleto de personas y equipajes, emprendimos el camino hacia Siria. En la frontera recibimos una c\u00e1lida acogida por parte del jefe. Mientras revisaban el auto y los documentos, fuimos sus hu\u00e9spedes. Luego volvimos a arrancar, recorriendo rutas secundarias \u2013 las principales estaban cerradas \u2013 pasando por un sinn\u00famero de puestos de control, hasta llegar al pueblo del padre Nabil, que dista unos 5 km de la ciudad de Hama. Nos recibieron en varias casas y experiment\u00e9 una acogida c\u00e1lida y alegre. Descubr\u00ed una comunidad muy viva. Cada noche, en la parroquia, se encontraban, por turnos, m\u00e1s de 200 ni\u00f1os y j\u00f3venes. En total eran m\u00e1s de 900 las personas que cada semana pasaban unas horas juntos. Era una fiesta cotidiana. El compromiso y la dedicaci\u00f3n de los 70 j\u00f3venes responsables eran fuertes, a pesar del hecho que asist\u00edan la escuela o a la universidad y estaban justo en periodo de ex\u00e1menes.  <strong>Con el paso de los d\u00edas, empec\u00e9 a entender que esta vida plena se desarrollaba en el marco de un dolor desgarrador.<\/strong> Descubr\u00ed que los estruendos que se escuchaban cotidianamente, proven\u00edan de los bombardeos. Entend\u00ed que los asentamientos de los \u201crebeldes\u201d estaban ubicados s\u00f3lo a unos pocos kil\u00f3metros de distancia. Me enter\u00e9 de que apenas una semana antes, una aldea cristiana a 12 kil\u00f3metros de all\u00e1, fue asaltada y hubo muchos muertos. Varias familias ya no pod\u00edan comprar lo necesario para vivir. Fuimos a visitar a unos enfermos que no pod\u00edan recibir asistencia. De noche todo era oscuro: hab\u00eda s\u00f3lo unas luces LED con las bater\u00edas. Descubr\u00ed en muchas casas las foto de los hijos muertos en guerra. Ya casi no quedaba ni una familia completa, porque m\u00e1s de 3.000 j\u00f3venes viajaron al exterior. Un d\u00eda, durante un funeral, cayeron dos granadas provocando dos muertos.  <strong>Me preguntaba:<\/strong> esta gente \u00bfde d\u00f3nde saca fuerza para no desesperarse? El hecho es que desde hace varios a\u00f1os, se ha desarrollado una gran comunidad que se inspira en la<a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/spiritualita-dellunita\/\"> Espiritualidad de la unidad<\/a>. Son m\u00e1s de 200 personas, organizadas en peque\u00f1os grupos, que se nutren de la Palabra de Dios y se hacen cargo de la gente que est\u00e1 en dificultad y de los ni\u00f1os. Han armado un peque\u00f1o centro social que se encarga de las personas con enfermedades graves y consiguen medicinas y asistencia m\u00e9dica, con la ayuda de la solidaridad de los ciudadanos y tambi\u00e9n internacional. Regularmente se visitaban hasta 450 familias para apoyarlas en las necesidades m\u00e1s urgentes. Se trataba de cultivar con esmero tambi\u00e9n las relaciones entre los varios grupos religiosos. De hecho, junto con los dem\u00e1s sacerdotes de la ciudad, nos invitaron a la cena del Ramad\u00e1n con m\u00e1s de 200 Imanes de la ciudad de Hama.  <strong>Durante la \u00faltima semana tuve la ocasi\u00f3n de participar en la<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/all-opera\/mariapoli\/\">Mari\u00e1polis<\/a>. Hab\u00eda m\u00e1s de 200 personas procedentes de varias ciudades y regiones del pa\u00eds: Damasco, Homs, Hama, Alepo y Latakia. Por primera vez, desde el inicio de la guerra, fue posible correr el riesgo de viajar y encontrarse. Todos han sufrido much\u00edsimo, han perdido sus casas, el trabajo e incluso familiares queridos . Pero no han perdido la fe y el amor. (Ruedi Beck<strong>)<\/strong>  <strong>\u00a0<\/strong>Fuente: Revista Gen\u2019s, enero \u2013 marzo de 2017, p\u00e1gs. 38-40<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicamos unos fragmentos de la experiencia que vivi\u00f3 un sacerdote suizo en una comunidad siria cat\u00f3lica de rito oriental. La presencia del Resucitado en medio de los sufrimientos de la guerra. Vivir la  fraternidad en la noche de la guerra.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-325828","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325828","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=325828"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325828\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=325828"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=325828"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=325828"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}