{"id":325912,"date":"2017-04-14T01:10:18","date_gmt":"2017-04-13T23:10:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/el-encuentro-con-el-dolor\/"},"modified":"2024-05-16T14:55:33","modified_gmt":"2024-05-16T12:55:33","slug":"el-encuentro-con-el-dolor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/el-encuentro-con-el-dolor\/","title":{"rendered":"El encuentro con el dolor"},"content":{"rendered":"<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-150639 alignright\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/20170414-01.jpg\" alt=\"20170414-01\" width=\"320\" height=\"180\" \/>Primer paso: predisponerse<\/strong> En la ma\u00f1ana, as\u00ed como es posible al despertar,\u00a0\u00a0 a mime dispongo as\u00ed: \u201cHoy Lo quiero esperar\u201d.  No s\u00e9 qu\u00e9 me traer\u00e1 la jornada pero s\u00e9 que, de forma imprevisible, Jes\u00fas abandonado vendr\u00e1 a m\u00ed: en las dificultades, en las desilusiones, quiz\u00e1s incluso en mis faltas, en noticias malas o dolorosas. Le declaro que \u00c9l puede venir tranquilamente, que lo espero.  <strong>Segundo paso: reconocerlo<\/strong> Durante el d\u00eda encuentro, casi siempre distinto de lo que esperaba, lo negativo a m\u00ed alrededor y en m\u00ed. En ese momento es importante reconocerlo enseguida y sin titubeos.  No existe necesidad o culpa en la no est\u00e9 presente \u00c9l en su abandono: de esta forma cada dolor es un \u201csacramento suyo\u201d, y lo que importa es reconocer, dentro del signo de este dolor, su rostro de Crucificado y Abandonado y, amando, adorarlo enseguida.  <strong>Tercer paso: llamarlo por su nombre<\/strong> Al encontrarLO, no s\u00f3lo registro algo, sino que Lo observo, Lo saludo. Lo llamo por su nombre. Y el hecho de darle un nombre a cada rostro de Jes\u00fas abandonado es un ejercicio precioso, es mucho m\u00e1s que un reconocimiento superficial.  Ya no es \u201cuna cosa\u201d sino un \u201cT\u00fa\u201d. Precisamente as\u00ed cada una de mis acciones se vuelve contemplaci\u00f3n.  <strong>Cuarto paso: celebrar<\/strong> Preparar una fiesta a Jes\u00fas abandonado.  Con esto quiero decir acogerlo, no s\u00f3lo no titubear, como si se tratara de un hecho inevitable, o como cuando se recibe a alguien que, aun siendo amigo, aparece inoportunamente. En cambio quiero que \u00c9l no se quede sentado en la sala de espera ni siquiera un instante, sino quiero acogerlo enseguida, como centro de mi amor, de mi alegre disponibilidad. \u00c9ste es el paso (pasaje) del dolor al amor, del abandono a la Pascua. Solo quien ama as\u00ed al Abandonado dar\u00e1 alegr\u00eda al mundo.  La fiesta que nosotros preparamos al Abandonado es ese d\u00eda de fiesta que no conoce el ocaso, porque su sol, el Amor, no se oculta nunca.  <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/movimento-dei-focolari\/scelte-e-impegno\/vescovi\/\"><em>Klaus Hemmerle<\/em><\/a>  Publicado en la Revista Gen\u2019s 36, Roma 2006, n. 1, p. 3.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Klaus Hemmerle (1929-1994), obispo em\u00e9rito de Aachen (Alemania), propone \u201c4 pasos\u201d para reconocer y acoger en cada dolor el rostro de Jes\u00fas en su abandono.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-325912","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325912","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=325912"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325912\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=325912"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=325912"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=325912"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}