{"id":325920,"date":"2017-04-18T01:10:45","date_gmt":"2017-04-17T23:10:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/giordani-marcha-hacia-la-vida\/"},"modified":"2024-05-16T14:55:35","modified_gmt":"2024-05-16T12:55:35","slug":"giordani-marcha-hacia-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/giordani-marcha-hacia-la-vida\/","title":{"rendered":"Giordani: \u201cmarcha hacia la vida\u201d"},"content":{"rendered":"<p><em><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-150727\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/20150117-a.jpg\" alt=\"20150117-a\" width=\"360\" height=\"179\" \/>3 de noviembre de 1955<\/strong><\/em> Si la historia universal es un quinto Evangelio para la humanidad, los acontecimientos personales son la misma cosa para cada uno. Vista desde Dios la vida se presenta como un dise\u00f1o para llevarnos de la dispersi\u00f3n a la unidad con \u00c9l. Se ve entonces como el desapego de personas queridas y la p\u00e9rdida de honores es una supresi\u00f3n de factores humanos para dejarte solo con el Solo. Entonces cada jornada asume el valor de una divina aventura, si sirve para hacerte subir a lo largo de un solo rayo \u2013tu rayo- que te une al Sol de Dios. Se habla de una marcha hacia la muerte, pero es en realidad un progreso hacia la libertad, en cuya cima te espera el Padre, por lo tanto es una marcha hacia la vida, que no termina nunca.  <em><strong>19 de diciembre de 1956\u00a0 <\/strong><\/em> La Sabidur\u00eda cristiana, al pedirnos que renunciemos a nosotros mismos, no nos pide una renuncia, sino una adquisici\u00f3n. Enciende, en lugar de ambiciones humanas, una ambici\u00f3n divina. Nos sugiere poner a Dios en lugar de nuestro Yo; es decir elevarnos de un plano humano a un nivel divino, y hacer una sociedad con la Trinidad. Es una humildad de obra una grandeza exterminada. Y es por esto que despu\u00e9s, desde esa cima, el mundo parece un gramo, y las riquezas parecen cascarillas y las riquezas se vuelven arena.  Por lo tanto, renunciar a nosotros, para estar siempre con Dios el llevar el tiempo a lo Eterno, hacer de la tierra Para\u00edso. Entonces el dolor es materia prima de la grandeza, la cruz una escalera al Eterno Padre.  <em><strong>26 de diciembre de 1956\u00a0 <\/strong><\/em> La vida es una ocasi\u00f3n \u00fanica que se nos ha dado para amar.  <em><strong>16 de octubre de 1959\u00a0 <\/strong><\/em> Como reacci\u00f3n al individualismo hoy se cultiva la vida comunitaria y se le da a lo social un lugar central en el estudio y en la educaci\u00f3n. Es un movimiento que ayuda a llevarnos hacia el hermano y nos induce a hacer una escalada hacia Dios en unidad, en cordada. Pero esto conlleva un peligro, que por estar siempre con los hermanos nos olvidemos de estar con Dios. El hermano vale como <em><u>Ianua coeli<\/u><\/em> <em>(Ventana al cielo):<\/em> pero si detr\u00e1s de \u00c9l no se ve al Padre, corremos el riesgo de sustituir la desolaci\u00f3n del individualismo con la desolaci\u00f3n del \u201cgrupismo\u201d. Quien nos acompa\u00f1a es el Padre, quien nos asiste y nos vivifica es \u00c9l. Esta es la raz\u00f3n de las desilusiones que llueven todos los d\u00edas en la convivencia humana, \u00c9l nos recuerda que existe tambi\u00e9n una convivencia divina, o mejor dicho, que la comuni\u00f3n con el hermano existe si pasa al Padre y del Padre regresa al hermano.  <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/chi-e-chiara\/igino-giordani\/\"><em>Igino Giordani<\/em><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el aniversario del fallecimiento de Igino Giorndani (1894-1980), lo recordamos con algunos de sus pensamientos in\u00e9ditos: poner a Dios en lugar de nuestro Yo; la vida, una ocasi\u00f3n \u00fanica para amar\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_seopress_analysis_target_kw":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-325920","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325920","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=325920"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/325920\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=325920"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=325920"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=325920"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}