{"id":326076,"date":"2017-06-10T01:03:45","date_gmt":"2017-06-09T23:03:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/aqui-esta-el-dedo-de-dios\/"},"modified":"2024-05-16T14:56:03","modified_gmt":"2024-05-16T12:56:03","slug":"aqui-esta-el-dedo-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/aqui-esta-el-dedo-de-dios\/","title":{"rendered":"Aqu\u00ed est\u00e1 el dedo de Dios"},"content":{"rendered":"<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-153266\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Chiara-Lubich-Carlo-de-Ferrari-02.jpg\" alt=\"Chiara-Lubich-Carlo-de-Ferrari-02\" width=\"184\" height=\"237\" \/>Mons. Carlo de Ferrari, en aquel entonces arzobispo de Trento<\/strong><strong>, fue<\/strong> el encargado de evaluar y de aprobar primeramente, a nivel diocesano, el <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/pt\/chi-siamo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Movimiento de los Focolares<\/a>. El t\u00edtulo del reciente volumen publicado por la Editorial Citt\u00e0 Nuova \u201c<a href=\"https:\/\/www.cittanuova.it\/libri\/9788831113076\/qui-ce-il-dito-di-dio\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Aqu\u00ed est\u00e1 el dedo de Dio<\/a>s\u201d, evoca una expresi\u00f3n suya con respecto a la experiencia evang\u00e9lica que se generaba alrededor de <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/\">Chiara Lubich<\/a>.  <strong>Estamos en los inicios de 1951<\/strong> y, en la Iglesia, no todos pensaban como el arzobispo de Trento. Al contrario, por parte de algunos eclesi\u00e1sticos hay muchas perplejidades: una mujer joven, laica, seguida por religiosos, sacerdotes, laicos, hombres y mujeres, j\u00f3venes y adultos, en tiempos preconciliares, es motivo de sospecha. La prudencia sugiere alejarla y, en su lugar, encargar quiz\u00e1s a un sacerdote. En este contexto se inserta la relaci\u00f3n decisiva de Chiara con su obispo.  <strong><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Chiara-Lubich-Carlo-de-Ferrari-01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-153267\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Chiara-Lubich-Carlo-de-Ferrari-01.jpg\" alt=\"Chiara-Lubich-Carlo-de-Ferrari-01\" width=\"300\" height=\"261\" \/><\/a>Tiene fecha del 5 de enero de 1951 la carta que escribe desde Roma<\/strong>, donde est\u00e1 viviendo, a Mons. Carlo de Ferrari. La misiva trasluce con fuerza el momento de prueba que atraviesa el Movimiento naciente y ella personalmente. Pero tambi\u00e9n, la actitud filial y obediente de Chiara hacia quien le representa la Iglesia, y su pleno abandono a los planes de Dios. La carta introduce el volumen apenas publicado.  \u00ab<strong>Excelencia Reverend\u00edsima<\/strong>: Es verdad: la cruz fue pesada y lo es a\u00fan, y en estos d\u00edas comprend\u00ed a Jes\u00fas \u201cca\u00eddo\u201d bajo el peso de la cruz. Sin embargo, Excelencia, soy feliz, feliz. De Jes\u00fas he recibido la gracia de estar preparada para cualquier decisi\u00f3n que la Iglesia tome. No s\u00f3lo: sino para dejar a \u201cmis\u201d (por alg\u00fan tiempo puedo decir todav\u00eda esto) cincuenta focolarinos y focolarinas en una unidad tan perfecta, como para poder proseguir su camino sin que nadie se d\u00e9 cuenta de un posible cambio. Soy feliz, Excelencia, por poder donar a Dios todo lo que \u00c9l, en el campo sobrenatural, ha obrado a trav\u00e9s de m\u00ed. Le aseguro que, cualquier cosa suceda, Usted me encontrar\u00e1 siempre fiel a mi Jes\u00fas Abandonado y totalmente obediente a la Iglesia. He llegado hasta este punto porque, por mi parte, nunca he querido romper la unidad con la Iglesia, o mejor dicho, con quien me la representaba. Si no hubiese actuado de este modo, quiz\u00e1s la Obra no existir\u00eda. Pero Dios me dio la resistencia hasta lo inveros\u00edmil. Ahora la Obra existe y no morir\u00e1. Que sea una obra de Dios, lo demostrar\u00e1, quiz\u00e1s, el hecho de que yo deba alejarme de ella. Si debo testimoniarlo anul\u00e1ndome, despu\u00e9s de haberlo testimoniado con la unidad, soy feliz. El punto culminante de la vida de amor de Jes\u00fas fue la muerte: y nadie tiene un amor m\u00e1s grande de aqu\u00e9l que da la vida por sus amigos. Usted, Padre, fue verdaderamente un Padre y me mostr\u00f3 (lo que cre\u00eda s\u00f3lo por fe) que la Iglesia es Madre. <strong>Yo le considerar\u00e9 siempre como un Padre, cualquiera que sea la Voluntad de Dios sobre m\u00ed<\/strong>. Nadie puede prohibirme que le obedezca, o sea, que obedezca a la Iglesia. Lo que importa para hacerse santos es obedecer: ser uno. Poco importa que nos ordenen hacer o no hacer, de un modo o de otro. \u00bfVerdad, Padre? Padre Tomasi es un santo var\u00f3n. Sufre much\u00edsimo en estos d\u00edas y no come. Sufre por m\u00ed&#8230; Yo nunca habr\u00eda pensado que en \u00e9l albergaran estos sentimientos. <strong>Pero Usted no se preocupe<\/strong>, Excelencia, porque nosotros lo sostenemos y yo en su presencia r\u00edo siempre. No s\u00e9 decirle, a fin de cuentas, m\u00e1s que una sola cosa: soy muy, muy, inmensamente, feliz. Puedo asegurarle que Jes\u00fas Abandonado me sostendr\u00e1 siempre. Por lo dem\u00e1s: <em>\u201cDichosos cuando les separen y, mintiendo,<\/em><em> digan todo g\u00e9nero de mal contra ustedes, por mi causa. Regoc\u00edjense y al\u00e9grense, porque la recompensa de ustedes en los Cielos es grande<\/em>.\u201d <strong>Bend\u00edgame siempre, su hija Chiara<\/strong>\u00bb.  De \u201c<a href=\"https:\/\/www.cittanuova.it\/libri\/9788831113076\/qui-ce-il-dito-di-dio\/\">Qui c\u2019\u00e8 il dito di Dio<\/a>\u201d, Ed. <a href=\"https:\/\/www.cittanuova.it\/categoria-prodotto\/libro\/\">Citt\u00e0 Nuova<\/a>, Roma 2017.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Presentado el libro editado por Citt\u00e0 Nuova y firmado por Lucia Abignente, sobre la relaci\u00f3n entre Chiara Lubich y el arzobispo de Trento Mons. de Ferrari, en los inicios del Movimiento de los Focolares.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-326076","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/326076","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=326076"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/326076\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=326076"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=326076"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=326076"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}