{"id":326136,"date":"2017-06-28T02:10:24","date_gmt":"2017-06-28T00:10:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/palabra-de-vida-julio-2017\/"},"modified":"2024-05-16T14:56:15","modified_gmt":"2024-05-16T12:56:15","slug":"palabra-de-vida-julio-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/palabra-de-vida-julio-2017\/","title":{"rendered":"Palabra de vida &#8211; Julio 2017"},"content":{"rendered":"<p>Fatigados y sobrecargados: palabras que nos sugieren la imagen de personas \u2013hombres y mujeres, j\u00f3venes, ni\u00f1os y ancianos\u2013 que de distintos modos llevan pesos a lo largo del camino de la vida y esperan que llegue el d\u00eda en que se puedan liberar de ellos.  En este pasaje del Evangelio de Mateo, Jes\u00fas les dirige una invitaci\u00f3n: \u00abVenid a m\u00ed\u2026\u00bb.  Jes\u00fas ten\u00eda a su alrededor a la muchedumbre que hab\u00eda venido a verlo y a escucharlo; muchos de ellos eran personas sencillas, pobres, con poca formaci\u00f3n, incapaces de conocer y respetar todas las complejas prescripciones religiosas de su tiempo. Adem\u00e1s pesaban sobre ellos los impuestos y la administraci\u00f3n romana, una carga muchas veces imposible de sobrellevar. Se encontraban en apuros y buscaban a alguien que les ofreciese una vida mejor.  Con su ense\u00f1anza, Jes\u00fas mostraba una atenci\u00f3n especial por ellos y por todos los que estaban excluidos de la sociedad porque se los consideraba pecadores. \u00c9l deseaba que todos pudiesen comprender y acoger la ley m\u00e1s importante, la que abre la puerta de la casa del Padre: la ley del amor. Pues Dios revela sus maravillas a quienes tienen un coraz\u00f3n abierto y sencillo.  Pero Jes\u00fas nos invita hoy, tambi\u00e9n a nosotros, a acercarnos a \u00c9l. \u00c9l se manifest\u00f3 como el rostro visible de Dios, que es amor, un Dios que nos ama inmensamente tal como somos, con nuestras capacidades y nuestras limitaciones, nuestras aspiraciones y nuestros fracasos. Y nos invita a fiarnos de su <em>ley<\/em>, que no es un peso que nos aplasta, sino un yugo ligero capaz de llenarles el coraz\u00f3n de alegr\u00eda a cuantos la viven. Esa ley requiere que nos comprometamos a no replegarnos sobre nosotros mismos, sino a hacer de nuestra vida, d\u00eda a d\u00eda, un don cada vez m\u00e1s pleno a los dem\u00e1s.  <strong><em>\u00abVenid a m\u00ed todos los que est\u00e1is fatigados y sobrecargados, y yo os dar\u00e9 descanso\u00bb.<\/em><\/strong>  Jes\u00fas tambi\u00e9n hace una promesa: \u00ab\u2026os dar\u00e9 descanso\u00bb.  \u00bfDe qu\u00e9 modo? Ante todo, con su presencia, que se hace m\u00e1s neta y profunda en nosotros si lo elegimos como punto firme de nuestra existencia; y luego, con una luz especial que ilumina nuestros pasos de cada d\u00eda y nos hace descubrir el sentido de la vida incluso cuando las circunstancias externas son dif\u00edciles. Si adem\u00e1s comenzamos a amar como Jes\u00fas mismo hizo, encontraremos en el amor la fuerza para seguir adelante y la plenitud de la libertad, porque de esta manera la vida de Dios se abre paso en nosotros.  Escribe<a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/\"> Chiara Lubich:<\/a> \u00abUn cristiano que no est\u00e9 siempre en la tensi\u00f3n de amar no merece el nombre de cristiano. Porque todos los mandamientos de Jes\u00fas se resumen en uno solo: amar a Dios y al pr\u00f3jimo, en quien vemos y amamos a Jes\u00fas. El amor no es un mero sentimentalismo, sino que se traduce en vida concreta, en servir a los hermanos, en especial a los que tenemos al lado, y empezar por las peque\u00f1as cosas, por los servicios m\u00e1s humildes. Dice Carlos de Foucauld: \u201cCuando amamos a alguien, estamos realmente en \u00e9l, estamos en \u00e9l con el amor, vivimos en \u00e9l con el amor; ya no vivimos en nosotros mismos, estamos <em>desapegados <\/em>de nosotros mismos, <em>fuera <\/em>de nosotros mismos\u201d<a href=\"#_bookmark0\">1<\/a>. Y precisamente gracias a este amor se abre paso en nosotros su luz, la luz de Jes\u00fas, seg\u00fan su promesa: \u201cEl que me ame\u2026 me manifestar\u00e9 a \u00e9l\u201d (<em>J<\/em><em>n <\/em>14, 21). El amor es fuente de luz: amando se comprende m\u00e1s a Dios, que es Amor\u00bb<a href=\"#_bookmark1\">2<\/a>.  Acojamos la invitaci\u00f3n de Jes\u00fas a acudir a \u00c9l y reconozc\u00e1moslo como fuente de nuestra esperanza y de nuestra paz.  Acojamos su <em>mandamiento <\/em>y esforc\u00e9monos por amar como hizo \u00c9l, en las mil ocasiones que nos suceden cada d\u00eda en la familia, en la parroquia, en el trabajo: respondamos a la ofensa con el perd\u00f3n, construyamos puentes en lugar de muros y pong\u00e1monos al servicio de quienes sienten el peso de las dificultades.  Descubriremos que esta ley no es un peso, sino un ala que nos llevar\u00e1 a volar alto.  <em>LETIZIA MAGRI<\/em>  _____________________________  &nbsp; <\/p>\n<ol>\n<li>C. DE FOUCAULD, <em>Scritti spirituali <\/em>VII, Citt\u00e0 Nuova, Roma 1975, 110.<\/li>\n<li>Cf. C. LUBICH, \u00abPalabra de vida\u00bb, mayo 1999: <em>Ciudad Nueva <\/em>354 (1999\/5), p. 26<\/li>\n<\/ol>\n<p> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abVenid a m\u00ed todos los que est\u00e1is fatigados y sobrecargados, y yo os dar\u00e9 descanso\u00bb (Mt 11, 28).<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-326136","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/326136","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=326136"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/326136\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=326136"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=326136"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=326136"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}