{"id":326220,"date":"2017-08-11T00:10:17","date_gmt":"2017-08-10T22:10:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/encontrarse-con-un-carisma\/"},"modified":"2024-05-16T14:56:31","modified_gmt":"2024-05-16T12:56:31","slug":"encontrarse-con-un-carisma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/encontrarse-con-un-carisma\/","title":{"rendered":"Encontrarse con un Carisma"},"content":{"rendered":"<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-154646\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Assisi-11.jpg\" alt=\"Assisi-1\" width=\"391\" height=\"185\" \/><\/strong>El primer acontecimiento de la vida de la Virgen que recoge el Evangelio es la Anunciaci\u00f3n <em>(Lc 1,\u00a0 25ss). <\/em>Mar\u00eda fue elegida por Dios desde siempre, pero en la Anunciaci\u00f3n sucedi\u00f3 algo muy particular para Ella: el \u00e1ngel se le presenta con un mensaje de Dios, que Mar\u00eda acepta. Por este\u00a0 \u201cs\u00ed\u201d suyo florece inmediatamente en Ella una realidad nueva: la encarnaci\u00f3n del Verbo en su seno.  Si tratamos de comprender la vida de algunos santos, vemos que algo an\u00e1logo a lo que sucedi\u00f3 en Mar\u00eda sucede tambi\u00e9n espiritualmente en ellos cuando se tropiezan con un carisma que Dios ha dado para el bien de la Iglesia.  <strong>Conocemos la historia de santa Clara de As\u00eds, la disc\u00edpula m\u00e1s perfecta de san Francisco<\/strong>.  Cuando uno visita la iglesia de san Dami\u00e1n en As\u00eds, donde ella vivi\u00f3, puede suceder que el gu\u00eda, al explicar ese lugar sagrado diga: \u201cAqu\u00ed Cristo se encarn\u00f3 en el coraz\u00f3n de Clara\u201d; lo cual no son simples palabras, sino que revelan una profunda verdad.  Aunque Clara de As\u00eds &#8211; por lo que sabemos &#8211; viv\u00eda ya desde antes una vida cristiana ferviente, su encuentro con san Francisco, que era la personificaci\u00f3n de una palabra que Dios volv\u00eda a decir al mundo, la palabra pobreza, provoc\u00f3 en ella algo nuevo: hizo que Cristo se desarrollara y creciera en su alma\u00a0 hasta convertirla en una de las santas m\u00e1s grandes de la Iglesia Cat\u00f3lica.  Y \u00bfacaso no piensan los Papas, los santos y los Padres de la Iglesia que la Palabra engendra a Cristo en las almas?  As\u00ed, cuando alguien, en un momento dado de su vida, se tropieza a trav\u00e9s de una persona, un escrito o una reuni\u00f3n con el carisma de la unidad y siente la llamada a hacerlo suyo, si dice su \u201cs\u00ed\u201d, sucede tambi\u00e9n en \u00e9l algo semejante a lo que sucedi\u00f3 en Mar\u00eda y en estos santos. Cristo en su coraz\u00f3n puede desarrollarse verdaderamente y crecer espiritualmente como por una actualizaci\u00f3n del bautismo.  <strong>He le\u00eddo que santa Clara de As\u00eds<\/strong>, pronunci\u00f3 antes de morir una frase maravillosa: \u201cT\u00fa, Se\u00f1or, seas bendito porque me creaste\u201d Quiere decir: \u201cporque habi\u00e9ndome creado,\u00a0 realmente T\u00fa has buscado tu gloria\u201d. Y la suya fue una muerte de amor.  <strong>\u00a1Quiera el Cielo que tambi\u00e9n a nosotros nos suceda algo as\u00ed!<\/strong>  Si somos fieles, tampoco nuestra muerte ser\u00e1 simplemente una muerte f\u00edsica, sino una muerte de amor. Entonces subiremos tambi\u00e9n nosotros a saludar a nuestra Madre, a nuestra santa,\u00a0 a nuestro modelo, Aquella que aqu\u00ed en la tierra ha sido nuestra Gu\u00eda, Reina y Madre.  Y veremos la gloria de Mar\u00eda, Reina del cielo y de la tierra. Y la veremos rodeada sobre todo por todos los que la han amado.  De <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/\">Chiara Lubich,<\/a>\u00a0 \u201cMar\u00eda \u2013 Transparencia de Dios\u201d, 2003 Ciudad Nueva \u2013 p\u00e1gs. 58,59,73.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la fiesta de Clara de As\u00eds, la fundadora de los Focolares vuelve a proponer algunos aspectos de la vida de la santa, de la cual asumi\u00f3 el nombre, atra\u00edda por su luminosa vida que se refleja en Mar\u00eda<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-326220","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/326220","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=326220"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/326220\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=326220"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=326220"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=326220"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}