{"id":326224,"date":"2017-08-15T00:10:22","date_gmt":"2017-08-14T22:10:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/maria-la-perfecta-cristiana\/"},"modified":"2024-05-16T14:56:33","modified_gmt":"2024-05-16T12:56:33","slug":"maria-la-perfecta-cristiana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/maria-la-perfecta-cristiana\/","title":{"rendered":"Mar\u00eda: la perfecta cristiana"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-154784\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Maria-12.jpg\" alt=\"Maria 1\" width=\"351\" height=\"197\" \/><strong>\u00abAnte el pensamiento de hablar de <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/chiara-lubich\/spiritualita-dellunita\/maria\/\">Mar\u00eda<\/a> siento que el alma tiembla y el coraz\u00f3n late<\/strong>. Es \u00e9ste un tema que supera todas nuestras facultades y en el lugar de la palabra ser\u00eda mejor guardar silencio.  \u00ab\u00a1Mar\u00eda! La extraordinaria entre todas las criaturas, la excelsa hasta el punto de poseer el t\u00edtulo y la realidad de ser <strong>Madre de Dios y por lo tanto, la Inmaculada, la Asunci\u00f3n, la Reina, la Madre de la Iglesia.<\/strong> Mar\u00eda est\u00e1 m\u00e1s cerca de Dios que del hombre, y sin embargo es una criatura como nosotros que somos criaturas, y as\u00ed es ante el Creador. De aqu\u00ed la posibilidad para Ella de ser para nosotros como un plano inclinado que toca el cielo y la tierra y por lo tanto, a\u00fan en su ser extraordinario, ni\u00f1a, jovencita, novia, esposa, viuda\u2026 igual que nosotros, cada uno en la propia edad y en la propia condici\u00f3n, podemos encontrar un v\u00ednculo con Ella y por lo tanto, un modelo.[\u2026]  \u00abEn lo que se refiere a poseer una verdadera devoci\u00f3n a Ella \u2013 a\u00fan magnificando las diversas devociones que fueron floreciendo en el transcurso de los siglos para dar al pueblo cristiano el sentido de un amor maternal seguro, que piensa en todos los peque\u00f1os y grandes problemas que la vida ocasiona- te aconsejar\u00eda un camino que permite que en el coraz\u00f3n nazca un amor por Mar\u00eda semejante y del tipo del que Jes\u00fas tiene hacia Ella. Es as\u00ed, si Mar\u00eda tiene todas esas magn\u00edficas y extraordinarias cualidades que sabes, <strong>Ella es tambi\u00e9n \u201cla perfecta cristiana\u201d.<\/strong>  \u00abY es as\u00ed porque, como se puede deducir del Evangelio, Ella no vive su propia vida, sino que deja que la ley de Dios viva en Ella. Es Ella la que mejor que todos puede decir: \u201cNo soy yo que vivo, sino que es Cristo quien vive en m\u00ed\u201d (Gal 2, 20). Mar\u00eda es la Palabra de Dios vivida. <strong>Si quieres entonces amarla de verdad, \u201cim\u00edtala\u201d.<\/strong> \u00a1Debes ser tambi\u00e9n tu palabra de Dios viva!  \u00abLa imitaci\u00f3n de Ella te hace semejante a Ella y te lleva a amarla, porque si un dicho dice: \u201cEl amor o encuentra a sus semejantes, o los hace semejantes\u201d, es verdad tambi\u00e9n que los que son semejantes se aman. [\u2026] \u00abImitemos pues a Mar\u00eda, hag\u00e1monos semejantes a Ella y nacer\u00e1 espont\u00e1neamente en nuestro coraz\u00f3n el amor hacia Ella\u00bb  <em>Chiara Lubich<\/em>  &nbsp;  \u00abDi\u00e1logo abierto\u00bb. Pubblicado in <a href=\"https:\/\/www.cittanuova.it\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Citt\u00e0 Nuova<\/a>, 1976,\u00a0 n. 9, p. 33.  Ver tambi\u00e9n <a href=\"http:\/\/www.centrochiaralubich.org\/it\/documenti\/scritti\/4-scritto-it\/1610-l-amore-fa-simili.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Centro Chiara Lubich<\/a>:  &nbsp;  &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pr\u00f3ximamente la tradici\u00f3n de la Iglesia cat\u00f3lica celebrar\u00e1 la Asunci\u00f3n al cielo de la Virgen. Publicamos una respuesta de Chiara Lubich a una joven que le pregunta c\u00f3mo amarla. Es de 1976.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_seopress_analysis_target_kw":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-326224","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/326224","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=326224"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/326224\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=326224"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=326224"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=326224"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}