{"id":326292,"date":"2017-09-09T00:10:33","date_gmt":"2017-09-08T22:10:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/maria-el-nombre-femenino-del-amor\/"},"modified":"2024-05-16T14:56:45","modified_gmt":"2024-05-16T12:56:45","slug":"maria-el-nombre-femenino-del-amor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/maria-el-nombre-femenino-del-amor\/","title":{"rendered":"Mar\u00eda, el nombre femenino del Amor"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/chiara-lubich\/spiritualita-dellunita\/maria\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-155623\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/20170909-01.jpg\" alt=\"20170909-01\" width=\"368\" height=\"295\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/chiara-lubich\/spiritualita-dellunita\/maria\/\">Mar\u00eda<\/a>. Los fil\u00f3logos lo interpretan de muchos modos, todos hermosos;<\/strong> pero el significado m\u00e1s rico de belleza es el que la se\u00f1ala especialmente e inconfundiblemente como la \u00fanica entre todas las mujeres. Ella: Mar\u00eda. Un nombre que no se termina nunca de pronunciar; y que siempre nos proporciona alegr\u00eda. Con el saludo del \u00e1ngel, que entra en los acontecimientos humanos como una fuente de gozo, millones de criaturas varias veces al d\u00eda la invocan. As\u00ed la llaman los padres y los parientes y los vecinos de la casa en Nazaret. Y as\u00ed, con cada avemar\u00eda, todos volvemos a llamarla familiarmente, con el fin de pedirle su intercesi\u00f3n en este experimento de vida que culmina con la muerte, que es el paso hacia la perenne vida.  <strong>\u201cMar\u00eda\u201d. Al pronunciar este nombre el coraz\u00f3n salta en el pecho como el ni\u00f1o en el vientre de Isabel, \u201ce Isabel<\/strong> se llen\u00f3 del Esp\u00edritu Santo\u201d. \u201cMar\u00eda\u201d, dec\u00edan los pastores y artesanos cuando se asomaban a la entrada de la humilde casa que era la morada de la Sagrada Familia en la colina de Nazaret, para pedirle un favor. Pedirle a ella que era tan servicial con todos, tan rica de recursos para cada uno. Y si no ten\u00edan nada que pedir, se asomaban por la alegr\u00eda de saludarla. La alegr\u00eda de decir ese nombre que recoge tantas cosas bellas, porque resume los misterios del amor. El nombre femenino del Amor.  <strong>A distancia de siglos,<\/strong> nosotros, como el arc\u00e1ngel y como Jos\u00e9, como todos los santos y tantos pecadores, seguimos <strong>llam\u00e1ndola as\u00ed: Mar\u00eda,<\/strong> cincuenta, cien y m\u00e1s veces al d\u00eda, sin vincular nunca ese nombre a t\u00edtulos de la nobleza, a apelativos pomposos, ni a derechos de primac\u00eda. A nosotros nos gusta \u2013tal como le gusta a Ella- acercarnos a Ella, no separarla, para acercarnos al Esposo, que con Ella hace unidad. La muchedumbre de la calle, el torbellino de las pasiones, el trazo del esp\u00edritu lo atraviesa, lo surca este nombre, a trav\u00e9s del cual transita el amor del cielo a la tierra. La humildad acerca y el amor unifica; y es el m\u00e1s grande tributo. Nosotros nos sentimos de la casa en la Iglesia de Cristo, nosotros nos sentimos de la casa en la comuni\u00f3n de los santos, en el mismo \u00e1mbito de la Sant\u00edsima Trinidad, tambi\u00e9n porque est\u00e1 Mar\u00eda; est\u00e1 la madre y por lo tanto entran los hijos. Donde est\u00e1 Mar\u00eda est\u00e1 el amor, y donde est\u00e1 el amor est\u00e1 Dios. Y por lo tanto decir este nombre en cualquier circunstancia y ambiente es hacer entrar repentinamente una atm\u00f3sfera de divino, es encender una estrella en la noche, es abrir un manantial de poes\u00eda donde prevalece la fr\u00eda tecnolog\u00eda, es hacer florecer lirios en medio del pantano. Es un restituir el calor de la familia a un campo de trabajos forzados.  <strong>Mar\u00eda ama y en el amor se esconde.<\/strong> <strong>El verdadero amor es contemplaci\u00f3n de la persona amada.<\/strong> Tambi\u00e9n en esto, a imitaci\u00f3n de la jovencita de Nazaret, se puede ser contemplativos estando en el mundo, en una barraca de campesinos o en un apartamento de la ciudad.  <strong>El amor en Ella ha sido tan grande que nos ha dado a Dios, Dios que es amor.<\/strong> Ella casi lo arranc\u00f3 del cielo para darlo a la tierra, hizo que un ser s\u00f3lo divino fuera tambi\u00e9n hombre, al servicio de los hombres. Y verdaderamente amar es hacerse uno con el Amado, y Mar\u00eda se hizo tan uno con Dios que nos don\u00f3 a Dios, para donarlo, a trav\u00e9s de ella, a todos los hombres. En definitiva estamos en el mundo en formas distintas, con atuendos de todo tipo; pero, estando como Mar\u00eda, se prepara siempre y en cualquier parte la habitaci\u00f3n de Jes\u00fas.  &nbsp;  (<a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/chi-e-chiara\/igino-giordani\/\">Igino Giordani<\/a>, Maria modello perfetto, <a href=\"https:\/\/www.cittanuova.it\/citta-nuova-editrice\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Citt\u00e0 Nuova<\/a>, Roma 2012, pp. 17-20)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mientras el Movimiento de los Focolares se prepara este a\u00f1o a profundizar en la figura de Mar\u00eda, Madre de Jes\u00fas, proponemos un texto de Igino Giordani escrito con ocasi\u00f3n de la fiesta del \u201cnombre de Mar\u00eda\u201d.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_seopress_analysis_target_kw":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-326292","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/326292","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=326292"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/326292\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=326292"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=326292"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=326292"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}