{"id":326302,"date":"2017-09-20T00:10:54","date_gmt":"2017-09-19T22:10:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/el-descubrimiento-de-jesus-abandonado\/"},"modified":"2024-05-16T14:56:48","modified_gmt":"2024-05-16T12:56:48","slug":"el-descubrimiento-de-jesus-abandonado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/el-descubrimiento-de-jesus-abandonado\/","title":{"rendered":"El descubrimiento de Jes\u00fas Abandonado"},"content":{"rendered":"<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/ChiaraLubich.jpg\" alt=\"\" width=\"328\" height=\"172\" \/>En el verano de 1949, Giordani fue a visitar a<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/\">Chiara <\/a>que estaba descansando en el valle de Primiero, en Tonadico, en las monta\u00f1as de la zona de Trento.  Junto con la comunidad viv\u00edan intensamente el pasaje del Evangelio sobre el abandono de Jes\u00fas. El 12 de julio Chiara escribi\u00f3: \u201c\u00a1Jes\u00fas abandonado! Lo importante es que cuando pasa, estemos atentos a escuchar lo que nos quiere decir, porque siempre tiene cosas nuevas para decirnos. Jes\u00fas abandonado nos quiere perfectos: Jes\u00fas es el \u00fanico maestro y \u00e9l se sirve de todas las circunstancias para plasmarnos, para limar los \u00e1ngulos de nuestro car\u00e1cter, para santificarnos. Lo \u00fanico que tenemos que hacer es interpretar todas las voces de las circunstancias como su voz. Todo lo que sucede a mi alrededor, sucede para m\u00ed, todo es una expresi\u00f3n coral del amor de Dios hacia m\u00ed\u201d.  <strong>Al final de aquel verano<\/strong>, descendieron desde Primiero a la ciudad. En una hoja timbrada de la C\u00e1mara de Diputados que Giordani le dej\u00f3, Chiara escribi\u00f3 sin interrupci\u00f3n aquella obra maestra que inicia con un verso ya c\u00e9lebre: \u201cTengo un s\u00f3lo esposo en la tierra, Jes\u00fas abandonado\u2026 \u201c. El descenso de aquel \u201cpeque\u00f1o Tabor\u201d indica que Jes\u00fas Abandonato es el camino hacia la unidad: \u201cIr\u00e9 por el mundo busc\u00e1ndolo en cada instante de mi vida\u201d, estaba escrito en aquella hoja. Jes\u00fas Abandonado es, entonces, el \u201csecreto\u201d de la unidad.  <strong>Chiara escribir\u00e1 en el 2000:<\/strong> \u201cDesde el principio comprendimos que todo tiene otra cara, que el \u00e1rbol tiene sus ra\u00edces. El Evangelio te cubre de amor, pero lo exige todo. \u2018Si el grano de trigo no cae en la tierra y muere \u2013 leemos en San Juan \u2013 queda solo; pero si muere, da mucho fruto\u2019 (Jn 12,24). Y la personificaci\u00f3n de esto es Jes\u00fas crucificado, cuyo fruto fue la redenci\u00f3n de la humanidad. \u00a1Jes\u00fas crucificado! En un episodio de aquellos primeros meses del 1944 tuvimos una nueva comprensi\u00f3n de \u00e9l. En una circunstancia supimos que el dolor m\u00e1s grande que Jes\u00fas hab\u00eda sufrido, y por lo tanto, su mayor acto de amor, fue cuando en la cruz experiment\u00f3 el abandono del Padre: \u00abDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?\u00bb (Mt 27,46). Nos dej\u00f3 profundamente impresionadas. Y la juventud, el entusiasmo, pero sobre todo la gracia de Dios, nos impulsaron a elegirlo precisamente a \u00c9l en su abandono, como camino para realizar nuestro ideal de amor\u201d.  \u201cDesde aquel momento, nos pareci\u00f3 descubrir su rostro por todas partes. \u00c9l, que experiment\u00f3 en s\u00ed mismo la separaci\u00f3n de los hombres de Dios y entre ellos, y hab\u00eda sentido al Padre lejos de \u00e9l, lo reconocimos no solamente en todos los dolores personales, que no han faltado, y en los de los pr\u00f3jimos, a menudo solos, abandonados, olvidados, sino tambi\u00e9n en todas las divisiones, los traumas, las rupturas, las indiferencias reciprocas, grandes o peque\u00f1as: en las familias, entre las generaciones, entre pobres y ricos; a veces en la misma Iglesia; y, m\u00e1s tarde, entre las distintas Iglesias; como m\u00e1s adelante entre religiones y entre los que creen y los que tienen otras convicciones\u201d.  \u201cPero todos estos desgarros no nos han asustado; al contrario, por el amor a \u00e9l abandonado, nos han atra\u00eddo. Y \u00e9l mismo nos ha ense\u00f1ado c\u00f3mo afrontarlas, como vivirlas, c\u00f3mo contribuir a superarlas cuando, despu\u00e9s del abandono, volvi\u00f3 a poner su esp\u00edritu en las manos del Padre: \u00abPadre, en tus manos pongo mi esp\u00edritu\u00bb (Lc 23,46), con lo que permiti\u00f3 a la humanidad recomponerse en s\u00ed misma y con Dios, y le indic\u00f3 el modo. Por eso \u00e9l se manifest\u00f3 como llave de la unidad, remedio para toda desunidad. \u00c9l era el que recompon\u00eda la unidad entre nosotros cuando se romp\u00eda. \u00c9l era aquel en el que reconoc\u00edamos y am\u00e1bamos las grandes y tr\u00e1gicas divisiones de la humanidad y de la Iglesia. \u00c9l se convirti\u00f3 en nuestro \u00fanico Esposo. Y nuestra convivencia con un Esposo as\u00ed ha sido tan rica y fecunda que me ha llevado a escribir un libro, como una carta de amor, como un canto, un himno de alegr\u00eda y de gratitud a \u00c9l\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 20 de septiembre de 1949, Chiara Lubich escribi\u00f3, tal como le brotaba del coraz\u00f3n, el bien conocido texto \u201cTengo un solo Esposo en la tierra: Jes\u00fas abandonado\u201d.  Llegar\u00e1 a ser un punto fundamental de la espiritualidad de la unidad.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-326302","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/326302","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=326302"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/326302\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=326302"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=326302"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=326302"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}