{"id":347620,"date":"2011-11-13T05:00:50","date_gmt":"2011-11-13T04:00:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/espiritualidad-de-la-unidad-el-espiritu-santo\/"},"modified":"2024-06-06T12:26:56","modified_gmt":"2024-06-06T10:26:56","slug":"espiritualidad-de-la-unidad-el-espiritu-santo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/espiritualidad-de-la-unidad-el-espiritu-santo\/","title":{"rendered":"Espiritualidad de la unidad: El Esp\u00edritu Santo"},"content":{"rendered":"<p><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-49212 alignright\" style=\"margin-left: 10px;border: 0pt none\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/20111113-a-e1321164677629.jpg\" alt=\"\" width=\"314\" height=\"169\" \/><strong>El Esp\u00edritu Santo es indudablemente un \u201cDios desconocido\u201d.<\/strong> Se habla mucho sobre \u00e9l, pero pocos saben qui\u00e9n es, c\u00f3mo act\u00faa, cu\u00e1les son las bellezas y fantas\u00edas divinas de las que se reviste.  Sin manifestarse directamente, <strong><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/chi-e-chiara\/\">Chiara Lubich<\/a><\/strong> y sus primeras compa\u00f1eras advirtieron que \u00c9l actuaba desde los primeros latidos de vida del movimiento. Un Dios, por as\u00ed decir, que se mantuvo escondido con delicadeza, ense\u00f1\u00e1ndoles qu\u00e9 es el amor, \u00e9l que lo personifica. \u00c9l, el comunicador, el amor entre el Padre y el Hijo, \u00e9l el \u201csoplo ligero\u201d.  <strong>Escribe Chiara:<\/strong> \u201cHemos asistido durante toda nuestra nueva vida, a su acci\u00f3n d\u00eda tras d\u00eda, a veces dulce, a veces fuerte, a veces hasta violenta; y casi no nos dimos cuenta de \u00e9l. Pero desde la primera elecci\u00f3n de Dios amor, la luz que iluminaba las palabras del Evangelio, desde la revelaci\u00f3n de Jes\u00fas abandonado, la alegr\u00eda, la paz y la luz que sent\u00edamos brotar en nuestros corazones, viviendo el mandamiento nuevo, no fue otro que el Esp\u00edritu Santo que actuaba. Realmente podr\u00edamos reescribir la historia del movimiento, atribuy\u00e9ndola toda al Esp\u00edritu Santo. <strong>S\u00f3lo ahora vemos, en efecto, que \u00c9l fue el gran protagonista de nuestra aventura, quien movi\u00f3 todo.<\/strong>  <strong>\u201cPero ahora que \u00e9l se revel\u00f3 por lo que realmente fue para nosotros, podemos encontrar sus huellas luminosas, en innumerables signos de su acci\u00f3n constante e imprevisible.<\/strong> Aquella voz interior que nos guiaba en el nuevo camino, aquella atm\u00f3sfera particular que se percib\u00eda en el aire de nuestros encuentros, aquella potente liberaci\u00f3n de energ\u00edas latentes, que purifica y renueva, aquella alquimia divina que transforma el dolor en amor, aquellas experiencias de muerte y resurrecci\u00f3n: todo esto y muchos otros fen\u00f3menos sorprendentes que acompa\u00f1aron nuestro camino de vida, tienen s\u00f3lo un nombre, que aprendimos a reconocer, para estarle infinitamente agradecidos y sentirnos animados a pedirle su intervenci\u00f3n en todos nuestros asuntos cotidianos, desde los m\u00e1s simples a los m\u00e1s exigentes. \u00c9l nos dio el coraje para afrontar las muchedumbres, para dejar la propia patria, para afrontar dificultades, adversidades, a menudo con alegr\u00eda. Pero el efecto m\u00e1s profundo, m\u00e1s radical, m\u00e1s caracter\u00edstico es ser entre nosotros v\u00ednculo de unidad\u201d.  <strong>El Esp\u00edritu Santo es el don que Jes\u00fas nos hizo para que fu\u00e9ramos uno como \u00e9l y el Padre.<\/strong> Sin dudas, el Esp\u00edritu Santo ya antes estaba en nosotros, porque somos cristianos; pero aqu\u00ed hubo una nueva iluminaci\u00f3n, una nueva manifestaci\u00f3n suya dentro de nosotros, que nos hace part\u00edcipes y actores de una nueva Pentecost\u00e9s, junto a todos aquellos movimientos eclesiales que hacen nuevo el rostro de la Iglesia\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un nuevo cap\u00edtulo de la secci\u00f3n dominical de profundizaci\u00f3n de los puntos fundamentales de la espiritualidad focolarina. Esta vez del Esp\u00edritu Santo, \u00abel gran protagonista de nuestra aventura\u00bb como lo defini\u00f3 Chiara Lubich.<\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-347620","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/347620","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=347620"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/347620\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=347620"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=347620"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=347620"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}