{"id":347632,"date":"2011-11-20T04:35:29","date_gmt":"2011-11-20T03:35:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/espiritualidad-de-la-unidad-maria-madre-de-dios\/"},"modified":"2024-06-06T12:26:59","modified_gmt":"2024-06-06T10:26:59","slug":"espiritualidad-de-la-unidad-maria-madre-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/espiritualidad-de-la-unidad-maria-madre-de-dios\/","title":{"rendered":"Espiritualidad de la Unidad: Mar\u00eda,  Madre de Dios"},"content":{"rendered":"<p><div id=\"attachment_49483\" style=\"width: 296px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-49483\" class=\"size-full wp-image-49483\" style=\"margin-right: 10px;border: 0pt none\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/20111119-01.jpg\" alt=\"\" width=\"286\" height=\"208\" \/><p id=\"caption-attachment-49483\" class=\"wp-caption-text\">Ave Cerquetti, &#039;Mater Christi&#039; - Roma, 1971 <\/p><\/div>  <strong>Mar\u00eda, la Madre de Dios, estuvo presente en la vida del movimiento desde el inicio. <\/strong>  Chiara Lubich record\u00f3 innumerables veces un episodio que vivi\u00f3 bajo un terrible bombardeo, que pod\u00eda ser fatal para ella y sus primeras compa\u00f1eras, cuando percibi\u00f3 personalmente algo referente a Mar\u00eda Sant\u00edsima: <em>\u201cLlena de polvo, que  invad\u00eda todo el refugio<\/em> \u2013 recordaba \u2013 <em>levant\u00e1ndome del suelo casi de milagro, en medio de los gritos de los presentes, dije a mis compa\u00f1eras:  \u2018He sentido un dolor agudo en el alma, ahora, mientras est\u00e1bamos en peligro: el dolor de no poder volver a recitar aqu\u00ed en la tierra el Ave Mar\u00eda\u2019. Entonces no pod\u00eda captar el sentido de esas palabras y de ese sufrimiento. Quiz\u00e1s expresaba inconscientemente la idea de que, si salv\u00e1bamos la vida, con la gracia de Dios,  podr\u00edamos dar gloria a Mar\u00eda con la obra que estaba punto de nacer\u201d.<\/em>  <strong>De consecuencia, que el Movimiento de los Focolares tenga como nombre oficial \u201cObra de Mar\u00eda\u201d, no sorprende. <\/strong>Ni que haya llamado \u2018Mari\u00e1polis\u2019 a sus principales encuentros y a las ciudadelas permanentes. Y que cada centro de congresos sea llamado un <em>\u2018Centro Mari\u00e1polis\u2019.<\/em>  Chiara escribir\u00e1 en el 2000:  <em>\u201dMar\u00eda hab\u00eda utilizado para nuestro Movimiento el mismo m\u00e9todo que con la Iglesia: mantenerse en la sombra para dejarle todo el protagonismo a quien lo deb\u00eda tener: a su hijo, que es Dios. Pero cuando lleg\u00f3 el momento de su entrada \u00aboficial\u00bb \u2013por as\u00ed decir\u2013 en nuestro Movimiento, ella se mostr\u00f3 \u2013o mejor, <strong>Dios nos la revel\u00f3\u2013 grande en la misma medida en que hab\u00eda sabido desaparecer.<\/strong> Fue en 1949 cuando Mar\u00eda le dijo verdaderamente a nuestro coraz\u00f3n algo de s\u00ed misma. Aquel fue un a\u00f1o de gracias especiales, quiz\u00e1 un \u00abper\u00edodo iluminativo\u00bb de nuestra historia. Comprendimos que Mar\u00eda, engastada cual criatura \u00fanica y singular en la Sant\u00edsima Trinidad, era <strong>toda Palabra de Dios<\/strong>, estaba toda revestida de ella. Y si el Verbo, la Palabra, es la belleza del Padre, <strong>Mar\u00eda, Palabra de Dios materializada, ten\u00eda una belleza incomparable.<\/strong><\/em>  <em>\u201cTuvimos una impresi\u00f3n tan fuerte ante esta comprensi\u00f3n, que hasta ahora no la hemos podido olvidar; es m\u00e1s, comprendemos por qu\u00e9 entonces nos parec\u00eda que s\u00f3lo los \u00e1ngeles pod\u00edan balbucear algo de ella. El verla as\u00ed nos atrajo a ella, y naci\u00f3 un amor nuevo por ella. Amor al cual ella res-pondi\u00f3 evang\u00e9licamente, manifest\u00e1ndose a nuestra alma m\u00e1s claramente como lo que era: <strong>Madre de Dios, Theot\u00f3kos.<\/strong> Es decir, no s\u00f3lo como la jovencita de Nazaret, la criatura m\u00e1s bella del mundo, el coraz\u00f3n que contiene y supera todos los amores de las madres del mundo, sino como Madre de Dios.<\/em>  <em>\u201cY en ese momento, no sin una gracia de Dios, Mar\u00eda nos revel\u00f3 una nueva dimensi\u00f3n suya que hasta entonces nos hab\u00eda sido completamente desconocida. S\u00ed, porque antes, por poner una compa-raci\u00f3n, ve\u00edamos a Mar\u00eda ante Cristo y los santos como se ve la luna (Mar\u00eda) en el cielo frente al sol (Cristo) y a las estrellas (los santos). Ahora no: la Madre de Dios envolv\u00eda, como un enorme cielo azul, al mismo sol (\u2026)<\/em>  <em>\u201cPero esta comprensi\u00f3n nueva y luminosa de Mar\u00eda no se quedaba en pura contemplaci\u00f3n (\u2026). Nos result\u00f3 claro que <strong>Mar\u00eda representaba para nosotros el modelo<\/strong>, nuestro \u201cdeber ser\u201d y cada uno de nosotros por nuestra parte nos ve\u00edamos como un \u201cpoder ser\u201d Mar\u00eda\u201d.<\/em>  <em> <\/em>  <em> <\/em>  <em> <\/em>  <em> <\/em>  <em> <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta semana profundizamos en el lugar especial que Mar\u00eda ocupa en la Espiritualidad del Movimiento de los Focolares.<\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-347632","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/347632","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=347632"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/347632\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=347632"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=347632"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=347632"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}