{"id":347640,"date":"2011-11-24T16:44:24","date_gmt":"2011-11-24T15:44:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/en-cerdena-es-la-hora-de-la-paz\/"},"modified":"2024-06-06T12:27:00","modified_gmt":"2024-06-06T10:27:00","slug":"en-cerdena-es-la-hora-de-la-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/en-cerdena-es-la-hora-de-la-paz\/","title":{"rendered":"En Cerde\u00f1a es la \u201cHora de la paz\u201d"},"content":{"rendered":"<p><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-49695 alignright\" style=\"margin-left: 10px;border: 0pt none\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/20111124-02.jpg\" alt=\"\" width=\"294\" height=\"200\" \/><strong>Orgosolo es una ciudad que est\u00e1 en el coraz\u00f3n de Cerde\u00f1a muy conocida por los murales que denuncian en las paredes de las casas los problemas,<\/strong> las expectativas, las esperanzas de un pueblo que vive b\u00e1sicamente de la agricultura y la ganader\u00eda; un pueblo que conoce lo que es el temor debido a hechos ligados al vandalismo, muy difundido en esa zona.  <strong>En dicha ciudad, la madrugada del 24 de diciembre de 1998, fue asesinado el padre Graziano Muntoni. <\/strong>Un s\u00f3lo disparo al pecho, el dolor turba a la comunidad.  <strong>Aun en medio de la rabia y de la comprensible desconcierto, la gente del lugar intuye que no puede limitarse a condenar,<\/strong> sino que siente que tiene que hacer algo m\u00e1s. Pero \u00bfqu\u00e9 se hace en una situaci\u00f3n as\u00ed? La comunidad empieza a reflexionar sobre las Palabras del Evangelio que invitan a pedir unidos al Padre cualquier cosa. <strong>Nace la idea de darse cita todas las noches, en distintos lugares, para invocar a Dios la paz <\/strong>para su tierra con la misma oraci\u00f3n: es la<em><strong> Hora de la paz<\/strong><\/em>. La cosa es m\u00e1s compleja de lo previsto, porque la paz hay que generarla, custodiarla, requiere el compromiso de vivir por la fraternidad con cada uno y todos los d\u00edas. <strong>Con esta conciencia se ponen en acci\u00f3n las m\u00e1s variadas iniciativas para difundir la propuesta de la Hora de la paz <\/strong>entre la mayor cantidad de gente posible, tambi\u00e9n entre los muchachos de las escuelas y de los colegios con ocasi\u00f3n de sus congresos. Se participa tambi\u00e9n en una transmisi\u00f3n televisiva en el principal canal nacional.  <strong>La Hora de la paz  lleva a la ciudad una nueva esperanza, muchas personas se reconcilian despu\u00e9s de a\u00f1os de tensiones; <\/strong>como G., una se\u00f1ora que una vez nos dijo: \u201cTengo que encontrar la fuerza de perdonar a quien mat\u00f3 a mis dos hijos y meti\u00f3 en la c\u00e1rcel a otros dos\u201d. Despu\u00e9s, en el siguiente encuentro, la misma G. cuenta: \u201cPerdon\u00e9, la oraci\u00f3n de la Hora de la paz que vivimos quit\u00f3 el odio de mi coraz\u00f3n. Durante la Misa me acerqu\u00e9 a una persona enemiga y le di la mano\u00bb.  <strong>A partir de entonces tambi\u00e9n otros han encontrado la fuerza de perdonar cosas igualmente graves, <\/strong>y son actitudes para nada banales: como la de Ana a quien en el 2008 le raptaron y mataron un hijo, y que est\u00e1 volviendo a vivir, a trabajar, m\u00e1s serena y pacificada a pesar de la tragedia, y tambi\u00e9n cuando supo que hab\u00eda un sospechoso del homicidio de su hijo, no pidi\u00f3 para \u00e9l un castigo, sino un aut\u00e9ntico encuentro con Dios.  La elecci\u00f3n de la fraternidad lleva a hacer nuestro ese abismo de dolor en el que vive parte de nuestra gente y nos lleva a asumir la responsabilidad ante lo que proponemos, tambi\u00e9n delante de las instituciones. De all\u00ed que una instituto de formaci\u00f3n docente, elabor\u00f3, a partir de nuestra experiencia, un proyecto a favor de la cultura de paz y del perd\u00f3n entre los muchachos, un proyecto cuyos resultados ser\u00e1n recogidos en un volumen que se someter\u00e1 a la consideraci\u00f3n de las Naciones Unidas.  <strong>Nuestros esfuerzos por construir la paz, tambi\u00e9n all\u00ed donde parece casi imposible, est\u00e1n dando resultados concretos que le devuelven un nuevo rostro a nuestras ciudades.<\/strong>  <em>De la comunidad de los Focolares de Orgosolo (Nuoro)-Italia<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A partir de un suceso, una comunidad de los Focolares trata de mejorar el rostro de la ciudad, apuntando no a la venganza sino al perd\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[904],"tags":[],"class_list":["post-347640","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-focolare-worldwide-2-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/347640","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=347640"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/347640\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=347640"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=347640"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=347640"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}