{"id":347796,"date":"2012-01-31T22:00:42","date_gmt":"2012-01-31T21:00:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/febrero-de-2012\/"},"modified":"2024-06-06T12:27:33","modified_gmt":"2024-06-06T10:27:33","slug":"febrero-de-2012","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/febrero-de-2012\/","title":{"rendered":"Febrero de 2012"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #008080\"><strong>\u00abConvi\u00e9rtanse y crean en el Evangelio\u00bb<\/strong><\/span>  Lo que realiza la Palabra de Dios, acogida y vivida, es un completo cambio de mentalidad (= conversi\u00f3n). Ella trasfunde a los corazones de todos \u2212europeos, asi\u00e1ticos, australianos, americanos, africanos\u2212 los sentimientos de Cristo frente a las circunstancias, frente a la persona y la sociedad.  \u00bfY c\u00f3mo puede el Evangelio actuar el milagro de una profunda conversi\u00f3n, de una fe nueva y luminosa? El secreto est\u00e1 en el misterio que las palabras de Jes\u00fas encierran; \u00e9stas no son simplemente exhortaciones, sugerencias, indicaciones, directrices, \u00f3rdenes, instrucciones. En la Palabra de Jes\u00fas est\u00e1 presente Jes\u00fas mismo que habla, que nos habla; sus Palabras son \u00c9l mismo, Jes\u00fas mismo.  Y as\u00ed, nosotros, lo encontramos en la Palabra. Y acogiendo la Palabra en nuestro coraz\u00f3n, como \u00c9l quiere que se acoja (o sea, estando dispuestos a traducirla en vida) somos uno con \u00c9l y \u00c9l nace o crece en nosotros. He aqu\u00ed por qu\u00e9 cada uno de nosotros puede y debe acoger esta invitaci\u00f3n tan apremiante y exigente de Jes\u00fas.  <span style=\"color: #008080\"><strong>\u00abConvi\u00e9rtanse y crean en el Evangelio\u00bb<\/strong><\/span>  Alguien podr\u00e1 considerar las palabras del Evangelio demasiado elevadas y dif\u00edciles, demasiado distantes del modo de vivir y de pensar com\u00fan, y estar\u00e1 tentado a cerrarse a la escucha, a desanimarse. Pero eso sucede si uno piensa que debe mover solo la monta\u00f1a de la incredulidad. Mientras que ser\u00eda suficiente que uno se esforzara en vivir, aunque fuese una sola Palabra del Evangelio, para encontrar en ella una ayuda inesperada, una fuerza \u00fanica, una l\u00e1mpara para sus pasos<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>. Porque siendo esa Palabra una presencia de Dios, el comunicarse con ella libera, purifica, convierte, trae consuelo, alegr\u00eda, da sabidur\u00eda.  <span style=\"color: #008080\"><strong>\u00abConvi\u00e9rtanse y crean en el Evangelio\u00bb<\/strong><\/span>  \u00a1Cuantas veces en nuestra jornada esta Palabra puede ser una luz! Cada vez que chocamos con nuestra debilidad o con la de los dem\u00e1s, cada vez que nos parece imposible o absurdo seguir a Jes\u00fas, cada vez que las dificultades tratan de abatirnos, esta Palabra puede ser para nosotros un aliento, una bocanada de aire fresco, un est\u00edmulo para recomenzar.  Bastar\u00e1 una peque\u00f1a, r\u00e1pida \u00abconversi\u00f3n\u00bb del camino para salir de la cerraz\u00f3n de nuestro yo y abrirnos a Dios, para experimentar otra vida, la verdadera.  Si despu\u00e9s podemos compartir esta experiencia con alguna persona amiga, que haya hecho tambi\u00e9n del Evangelio el propio c\u00f3digo de vida, veremos brotar o reflorecer a nuestro alrededor la comunidad cristiana.  Porque la Palabra de Dios vivida y comunicada obra tambi\u00e9n este milagro: da origen a una comunidad visible, que se convierte en levadura y sal de la sociedad, testimoniando a Cristo en cada rinc\u00f3n de la Tierra.  &nbsp;  <strong><em>Chiara Lubich<\/em><\/strong> <\/p>\n<div>\n<hr size=\"1\" \/>\n<div>  <a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> cf Sal 119,105.  <\/div>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abConvi\u00e9rtanse y crean en el Evangelio\u00bb (Mc 1,15)<\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-347796","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/347796","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=347796"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/347796\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=347796"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=347796"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=347796"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}