{"id":347894,"date":"2012-02-17T06:18:21","date_gmt":"2012-02-17T05:18:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/el-evangelio-no-permite-descanso\/"},"modified":"2024-06-06T12:27:52","modified_gmt":"2024-06-06T10:27:52","slug":"el-evangelio-no-permite-descanso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/el-evangelio-no-permite-descanso\/","title":{"rendered":"El Evangelio no permite descanso"},"content":{"rendered":"<p><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-55663\" style=\"margin-right: 10px\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/image005.jpg\" alt=\"\" width=\"302\" height=\"210\" \/><strong>El Evangelio es agradable cuando se lee; pero a la hora de ponerlo en pr\u00e1ctica provoca esc\u00e1ndalo para la gente de bien.<\/strong> El Evangelio no admite estancamiento, no permite descanso. \u00c9l, el \u201csigno de contradicci\u00f3n\u201d, no promete facilidades: \u201cHe venido a traer fuego sobre la tierra y \u00bfqu\u00e9 quiero sino que arda?\u201d <strong> La historia de Cristo en la tierra, en veinte siglos, es una serie de pat\u00edbulos,<\/strong> entre galeras y escarnio: y no siempre se ve la ola de l\u00e1grimas versadas a escondidas.  <strong>Y sin embargo, sobre este silencio desolado y oscuro, vale la fe.<\/strong> Vale el creer sin haber visto. El recordar Su exhortaci\u00f3n:<em> \u201cNo teman, gente de poca fe. Yo he vencido al mundo\u201d.<\/em>  <strong>Por poco tiempo \u00c9l desaparece y nosotros penamos, dejados solos, pero despu\u00e9s regresa.<\/strong> En la m\u00edstica esta noche oscura termina con una flamante irrupci\u00f3n del sol. Es la prueba: y quien se sostiene con fuerza obtiene la victoria. Se trata de un sufrimiento que produce vida: la del grano de trigo que muere en el surco para fructificar en el sol. <em> \u201cPues, as\u00ed como abundan en nosotros los sufrimientos de Cristo, igualmente abunda tambi\u00e9n por Cristo nuestra consolaci\u00f3n\u201d. <\/em>(2 Cor. 1, 5).  <strong>Quien acoge a Jes\u00fas crucificado, acoge el dolor por amor: <\/strong>y encuentra en este acto de amor la alegr\u00eda. Se necesita un entrenamiento del Esp\u00edritu Santo para esto.  <strong>Por lo tanto la existencia parece un drama crudo<\/strong>, con aparentes derrotas y atroces desilusiones: pero es necesario resistir. Nada se arruina de aquello que se dona en el dolor: el fruto de una resistencia en la racionalidad y en la fe, con virilidad y caridad, contribuye tanto en orden a lo civil como a lo espiritual, en donde el pueblo se convierte tambi\u00e9n mediante este medio en Cuerpo social del Cuerpo m\u00edstico.  <strong>Se siembra entre l\u00e1grimas, se recoge en la exultaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En un art\u00edculo del 8 de agosto de 1953 Igino Giordani, a partir de su experiencia, indica en el Evangelio vivido la \u2018clave\u2019 para superar y dar el justo sentido a tantos momentos dif\u00edciles de la vida personal y de la sociedad.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-347894","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/347894","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=347894"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/347894\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=347894"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=347894"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=347894"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}