{"id":348128,"date":"2012-02-20T15:54:36","date_gmt":"2012-02-20T14:54:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/el-trabajo-y-el-redescubrimiento-de-una-conciencia-social\/"},"modified":"2024-06-06T12:28:39","modified_gmt":"2024-06-06T10:28:39","slug":"el-trabajo-y-el-redescubrimiento-de-una-conciencia-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/el-trabajo-y-el-redescubrimiento-de-una-conciencia-social\/","title":{"rendered":"El trabajo y el redescubrimiento de una conciencia social"},"content":{"rendered":"<p><div id=\"attachment_56372\" style=\"width: 210px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/vimeo.com\/36889595\"><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-56372\" class=\" wp-image-56372 \" style=\"margin-right: 10px;border: 0pt none\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/253293800_200-200x123.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"123\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-56372\" class=\"wp-caption-text\">PLAY VIDEO (Italian soundtrack)<\/p><\/div>  \u201cEs necesario que el hombre recobre dentro s\u00ed mismo, en nombre de Dios que lo ha creado, <strong>la conciencia de su socialidad<\/strong>, de su ser social, sin la cual no ser\u00eda completamente hombre: Seg\u00fan el G\u00e9nesis, un elemento constitutivo, adem\u00e1s de la comuni\u00f3n con Dios y la llamada a procurarse el sustento y trabajar, es la socialidad, su relaci\u00f3n con los dem\u00e1s. Es sabido lo que significa seg\u00fan el pensamiento de Dios <strong>\u00absocialidad\u00bb con los hermanos<\/strong>.  <strong>Significa amarlos como a nosotros mismos<\/strong>. Como a nosotros mismos; y no menos. M\u00e1s a\u00fan, amarlos con un amor que, al provenir de varias personas, resulta rec\u00edproco y, al ser inspirado por Cristo, engendra la unidad. Aqu\u00ed cobra sentido el acento que hemos puesto poco antes en la necesidad de caminar juntos en la vida, siendo un solo coraz\u00f3n y una sola alma. En este caso puede contribuir, puede tener una cierta validez para solucionar los actuales problema laborales, nuestra <strong>espiritualidad colectiva tomada del Evangelio<\/strong>. Por ella, el hombre, y, por consiguiente cada persona que integra el mundo del trabajo (desde el propietario al administrador, del director a los t\u00e9cnicos, desde los empleados a los jefes de taller) toda persona, para ser solidaria con los dem\u00e1s los ama hasta ser una sola cosa con ellos. Por ella nos sentimos impulsados a comprendernos mutuamente, a hacer propios los esfuerzos de los dem\u00e1s, a sentir como propios los problema de los otros, a buscar juntos las soluciones. Ella nos lleva a buscar de com\u00fan acuerdo nuevas formas de organizar el trabajo. As\u00ed se llega a \u00abcompartir\u00bb a \u00abparticipar\u00bb de los medios de producci\u00f3n y del fruto del trabajo.  <strong>\u00bfCon cuales resultados?<\/strong> Si antes, por ejemplo, para un obrero el trabajo industrializado era aplastante y anulaba su propia personalidad, porque no lo descubr\u00eda como un fruto de su inteligencia y de sus manos, ahora que considera suyo, suyo de verdad, todo lo que concierne a los dem\u00e1s, el trabajo no puede dejar de tener nuevamente un sentido, un extraordinario sentido.  <strong>Es necesario pues descubrir nuevamente una conciencia social (\u2026) <\/strong>vasta. M\u00e1s a\u00fan, estando como est\u00e1 la econom\u00eda de cada Pa\u00eds relacionada con la de las otras naciones, es preciso -como afirma tambi\u00e9n el Papa- una conciencia social de dimensi\u00f3n planetaria. Ahora bien \u00bfqui\u00e9n ser\u00e1 capaz de ayudar al hombre a realizar plenamente esto, -a considerarse miembro de la gran familia humana \u00absin renunciar a sus v\u00ednculos de pertenencia (\u2026) a su familia, su pueblo, su naci\u00f3n, ni a las obligaciones que de ello se derivan&#8230;\u00bb<a title=\"\" href=\"#_ftn1\"><sup>(<\/sup><\/a>1) despu\u00e9s que \u00e9l, habiendo interrumpido con el pecado la comuni\u00f3n con Dios, la ha comprometido una y otra vez gravemente tambi\u00e9n con los hermanos, comprometiendo as\u00ed la solidaridad humana?  \u00bfQui\u00e9n ser\u00e1 capaz? S\u00f3lo Jesucristo -que tantas veces relegamos al \u00e1mbito de la vida privada; s\u00f3lo su amor sobrenatural y universal, considerando tantas veces s\u00f3lo en los l\u00edmites de la vida de piedad, cuando es, en realidad, un fermento indispensable para la existencia humana entera en sus m\u00faltiples expresiones. Solo con su amor se puede construir con toda certeza un mundo donde prevalezcan la justicia y le paz.  <strong>Y, por lo que se refiere al trabajo, es con su amor como el ego\u00edsmo y el odio<\/strong>, considerados, no raramente, como ley fundamental de la vida social, <strong>podr\u00e1n ser eliminados<\/strong>. Con su amor, en la comunidades laborales se comprender\u00e1 que para un mejoramiento del trabajo es m\u00e1s \u00fatil la unidad que la rivalidad. Con su amor, la vida misma de la sociedad no se interpretar\u00e1 como una lucha contra alguien, sino como el compromiso de crecer juntos. Por tanto, s\u00f3lo una nueva civilizaci\u00f3n basada en el amor, podr\u00e1 decir una palabra eficaz incluso en favor de los complejos problemas del trabajo.  <em>Chiara Lubich, Roma, 3 de junio de 1984<\/em> <\/p>\n<div>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>  <a title=\"\" href=\"#_ftnref1\">(1) <\/a>Cf. Giovanni Paolo II, Discorso alla Conferenza dell&#8217;OIT, n. 10, Ginevra, 15.6.1982.  <\/div>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Del tema de Chiara Lubich al congreso sobre la Econom\u00eda y el trabajo promovido por el Movimiento Humanidad Nueva, Roma-1984. Para una reflexi\u00f3n sobre la justicia social.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-348128","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/348128","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=348128"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/348128\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=348128"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=348128"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=348128"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}